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Sunday, January 8, 2017

CANASTA BÁSICA DE LA VIDA


CANASTA BÁSICA DE LA VIDA

            Llegaron mis dos amigos periodistas a entrevistarme, fue muy grata la conversación, sobre todo porque ellos son inteligentes y saben que a esta edad no aceptaría una estructurada, de manera que me dejaron hablar y tan solo me pidieron el tema en el que estaban interesados.

            La ciudad de Miami, amable, cosmopolita, inmensa, más que inmensa gigante y tan bonita, realmente tiene dos caras, pero yo siempre hablo de la que más me gusta.

            Les dije que el año pasado recibimos a noventa millones de turistas y esas son muchas camas, muchos taxis, mucho dinero insertado en el sistema bancario, muchas ventas, porque quiero recordar que hay países grandes que no tienen entre su población a esa cantidad de personas.

            De esos noventa millones, cuatro punto cinco millones tomaron cruceros desde el puerto número uno del mundo, que queda aquí y volvieron a llegar a seguir dejando su dinero que se refleja en las calles, en la infraestructura, en el mantenimiento y se dieron cuenta que yo soy de Miami o si queremos ser arrogantes tal vez ¡Miami es mía!

            Álvaro no pudo aguantarse, porque bien conoce de los venezolanos de este nuevo exilio que lo que hacen es quejarse del subalterno trabajo que hacen, pero yo no y me preguntó directamente: ¿a qué se debe tu éxito y tu nivel de adaptación en esta ciudad que todos dicen que es difícil? Y lo del éxito es tan relativo como el cabello y se los expliqué: ¿te has dado cuenta que tengo poco cabello? Y contestó afirmativamente con timidez, pero si consiguiéramos un solo cabello en tu sopa, serian muchos cabellos, ¿no lo crees?

            Yo no tengo todo el dinero que quiero, tampoco manejo el Cadillac que quiero, debería divertirme el en yate que quiero y por supuesto viajar sin trabajar es lo que quiero, jugar al golf en horas de trabajo también lo quiero y podría seguir de manera que esa sería una que delataría mi poco éxito, pero como Miami, hay otra cara y también se las explico: tengo salud, aun juventud, amores me rodean, tengo pasta de diente y un cepillo dental eléctrico y excéntrico, no fumo pero si bebo y no voy a fiestas donde no quiero porque no cumplo con nadie, porque no espero nada de nadie y esa es una fortuna y por supuesto cumplo con la canasta básica.

            No se hicieron esperar: ¿y cuál es esa canasta básica de la vida?                        

            Ejercicio, una ingesta sana y la más importante la oración, lo demás como los chicharrones, las empanadas, la barriga cervecera, la caída del cabello, la música estruendosa, los tontos que siempre los hay, son anexos a esta vida y de paso son opcionales, puedes prescindir de ellos, pero del ejercicio, de la oración y la buena alimentación jamás puedes dejarlos a un lado, porque probablemente morirás pronto o peor aún, vivirás sin calidad, de manera ahora amigo lector que están invitados a no creer o por el contrario a hacer caso a la palabra de Benjamín Franklin: “El cielo cura y el médico cobra los honorarios”

 

5 comments:

  1. Interesante eso de la canasta básica de la vida. Excelente escrito. Saludos amigo mío.

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  2. 100% de acuerdo, el Cielo cura, no hay duda!

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  3. El trabajo es subalterno cuando quien lo ejecuta lo hace sin amor, sin empatía. Lo que se vaya a hacer debe ser hecho de la mejor manera posible y en el interin, poner el sentimiento. De resto, mejor se deja y se busca otra cosa...Mis saludos, compadre!!!

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