DE MUY
BUENA FUENTE
¿Ya
te enteraste lo que el Gobierno está preparando para el miércoles?
Y yo contestaba: ya lo sabe todo el
mundo.
Mi amigo repicaba: me dijeron de
buena fuente que los militares están arrechos (vocablo, adjetivo de persona
iracunda)
Yo: por supuesto que sí, yo en
particular estoy arrecho como con cinco de ellos.
Amigo: ¿y lo de los ruidos de
sables?
Yo: depende del sable.
Amigo: ¿es cierto lo del Alto Mando
y que la Marina se enfrentó al Ejército?, de buena fuente me han dicho que…
Yo: en primer lugar, ¿dime que es para
ti una buena fuente?, porque para mí una buena fuente sería una de cerveza o de
vino.
Mi
querido lector, como es de esperar mi interlocutor se molestaba mucho conmigo cuando
le respondía como aquel personaje “Chance” de la novela “Desde el jardín” de
Jerzy Kosinski, ¿la recuerdan?
Cada
quien quiere la respuesta que desea oír y por ello, para dar fuerza a su vago
comentario le agregan la frase “de muy buena fuente me dijeron que”, lo que nos
podría hacer pensar que debe existir el antónimo, una “mala fuente”
En
términos psicológicos se ha determinado que en promedio, un combatiente después
de 120 días en el teatro de operaciones, sufrirá de stress postraumático, en
Venezuela se han cumplido ayer 15 largos años de la renuncia de Hugo Chávez,
por revueltas que continúan y ¿Ustedes no creen que todos estamos locos de
bola?, ¡ya no es stress, es paranoia!
Mi
amigo: Bernardo y ¿qué piensan los militares?
Yo: ¡por esta vía no puedo hablar! (eso
encanta, da un tono de misterio y paso entonces a convertirme en una buena
fuente y por supuesto no puedo dejarlo con esa angustia y agrego), ya te
enterarás, algo está pasando.
Si
me llegara a interpelar, deberá ser en un bar, si quiere la información de
buena fuente deberá pagar la cuenta del mismo bar donde llevaremos a cabo la
secreta reunión con la buena fuente.
Nos
hemos convertido en unos psicópatas del chisme. Viven dentro del venezolano
actual dos peligrosos individuos: un dictador que ha despertado, producto del
abuso sistemático al que ha sido sometido el ciudadano anterior, producto también
de la falta de confianza en el ahora inexistente sistema, producto de la militarización
de la vida y el otro personaje es el “espía”, ese que desde la información considera
tener el poder para ejercer y hacer crecer al dictador prenombrado. Todos
buscan a una muy buena fuente que les de credibilidad.
En
la vida, las cosas obedecen a los vasos comunicantes que estudiamos en el
bachillerato, todo va a su justa dimensión y por ello debo citar a Amiel
(escritor suizo): “El mejor viático para hacer la travesía de la vida, es un
gran deber y profundas afecciones”
Un
tipo considerado una muy buena fuente, es un factor de ruido en esta noche que aún
no amanece. Por favor no me consideren uno de ellos, porque no escucharán de mí,
opinión alguna, que no sea por escrito y que pueda defender públicamente.







