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Thursday, March 2, 2017

MIEDO AL TIEMPO


MIEDO AL TIEMPO

         No siempre voy al cine, aunque me gusta mucho. El tiempo se pasa entre libros, la oficina, la tertulia inteligente, (no por mí sino por los otros), el permanente y disciplinado ejercicio físico, pero fuimos y vimos ese film que me encantó y como soy tan aburrido me temo que ni siquiera fue nominado para el Oscar de la Academia, pero en mis adentros creo que es un buen índice no ser nominado para ningun Oscar. La película en cuestión se llama “Light beetwen Oceans”, lo que traduce al idioma de Maduro, una luz entre los océanos, pero no es cierto, esa sería la traducción literal, pero en inglés significa: “Un faro entre los océanos”

         Aquella noche estaba estrellada, fue por allí en Sunset Place, interesante, diseñado para mí, con estacionamiento sin parto ni colas, cerca de mi casa cuando el tráfico es amable como ese día y ya sentado, la trama se desarrolla en un faro habitado. Pues bien, no pude menos que comentar que tengo un colega de la Armada que me dijo hace pocos años que le encantaría retirarse y vivir en un faro habitado.

         Hablé esta semana con él, con el colega; y le recordé aquel comentario. Vive en la Isla de Margarita, en una casa como cualquier persona normal y ajustada psicológicamente, no en el faro donde rompe la ola, ya estamos viejos los dos y me temo que no se acordaba, pero al comentarlo la memoria fluyó y me dijo que de eso hace al menos treinta años y ¡me dio miedo!

         Si Usted es un lector habitual de este blog, podrá comprender que está lleno de historias y ningún escritor escribe ficción sin que se le parezca. Más de algún colega de las letras podrá refutar este aserto pero no creo que aguante una pequeña escaramuza investigativa. Leonardo Padura, mi admirado adjetivista, maestro de las letras y la novelística moderna, se parece y me atrevería a afirmar que él es su personaje icónico de todas sus novelas, es ese policía que desea ser escritor, el ya famoso Mario Conde.

         Hemingway hizo lo mismo, con las historias que vivió a bordo del Pilar, con “El viejo y el mar” y toda la comunidad intelectual supone que el protagonista era su Capitán de nombre Gregorio Fuentes. Yo mismo soy el Comandante del avión antisubmarino P3C en aguas australianas que aterriza en Perth en Marzo del 2014 para buscar al avión del vuelo MH370 de Malasia Airlines en mi novela y así podríamos seguir arguyendo y citando personajes que ocultan la verdadera personalidad del autor. Jaime Bayly es el asesino de su editor en su novela “Morirás mañana”, ¡lo aseguro!

         No creo que debamos temer al tiempo, la edad tiene sus encantos y como lo dijera Charles Chaplin: “Todos somos unos aficionados, la vida es tan corta que no da para más”

          

Saturday, February 25, 2017

IDEAS A LA FUERZA


IDEAS A LA FUERZA

                        En aquella reunión Fidel Castro pregunto: ¿aquí quien es economista? Y levantó la mano Ernesto Che Guevara.

            ¿Yo pensaba que tú lo que habías estudiado era medicina? Si, contestó el Che, a lo que Fidel repregunto: ¿y entonces porque levantaste la mano cuando pregunté por un economista?, porque yo entendí comunista. Todos rieron como es de esperar y el Che Guevara fue nombrado Ministro del Poder Popular para la Economía en Cuba.

            Si te gusta el mar, la playa por ejemplo, si tienes afición por los sancochos en Choroní o playa Lido, con cerveza y ron, calificas perfectamente para Ministro de los Espacios Acuáticos. Si te gusta el pescado (que es mi caso), entonces como es de esperar, serás tomado en cuenta como Ministro de pesca y así sucesivamente. No importa quien seas ni cual sea tu preparación. Recordemos que uno de los Ministros de la cultura de Hugo Chávez era veterinario de profesión y yo creo que en ese caso particular acertó porque en su gobierno había y todavía hay, toda una fauna de proporciones bíblicas que deben ser educados o al menos entrenados, pero animales al fin.

            Puedes ser el penúltimo de tu promoción en una de las Escuelas Militares y ser el Ministro de la Defensa, ¿Por qué no?, ese caso no forma parte de ninguna ficción, fue el caso del Almirante Diego Molero Bellavia y así podríamos llenar este escrito de episodios propios del famoso programa de Rafael Silva: “Nuestro insólito universo” narrado siempre de manera magistral por Porfirio Torres.

            En materia de deportes, he visto con estupor al competidor de esquí sobre nieve. Un individuo lépero, de muy sólida personalidad porque para hacer el ridículo se debe tener una.

            Fue realmente el centro de atracción de la difícil competencia, le hicieron entrevistas de manera exclusiva, porque seguramente asumieron que era un loco o tal vez un fruslero burlón. El joven en cuestión de cuyo nombre no quiero acordarme, como alguna vez escribió Miguel de Cervantes en el Quijote, llegó a las tres de la madrugada el mismo día de la competencia a conocer la nieve a las siete. Como los lamentables ejemplos precitados, algún perdulario gubernamental asumió que si el sabía patinar, también debería saber esquiar sobre la nieve y lo mandaron a representar al país y lo hizo muy bien a mi juicio, porque ese realmente es el país, es un desastre improvisado como el joven patinador, reservista y también comunista, que no son pocas cosas esos tres empleos.

            ¿Saben qué? Siento lástima por aquellos estudiantes disciplinados, esos que buscan el conocimiento y entienden que en la práctica también conseguimos la experticia en casi cualquier cosa del humano. Siento lastima por los jóvenes con visión de futuro que no quieren -por su inteligencia- pertenecer a ese grupo hamponil, porque aunque el patinador, debo confesar, tiene una muy buena actitud, las ideas no se pueden implantar a la fuerza, el conocimiento menos aun y el orgullo de representar a un país no se puede dejar en manos de improvisados.

Wednesday, February 22, 2017

LA SOLEDAD DEL COMANDANTE DEL BUQUE


LA SOLEDAD DEL COMANDANTE DEL BUQUE

            Podría jurar que nunca jamás he tenido un empleo más complejo que el de ser Comandante de un buque de guerra. Conocí a una importante camada de ellos, de los más recios, los más preparados, ponderados, justos, equilibrados y como suele hacerlo el humano postmoderno copié lo mejor que pude sus inmensas aptitudes, con los resultados que solo mis oficiales y marineros puedan aseverar.

            ¡Somos unos tipos raros los Comandantes!

            Cualquier terrícola podrá con sobrada ignorancia, asegurar que los Comandantes nunca están solos: tienen un camarero personal, tienen más de cien hombres tripulantes que le obedecen desde la monarquía hereditaria que se ejerce en el comando. Cuando llega a puerto se convierte en una suerte de vedette cotizada, por Presidentes, Gobernadores, Alcaldes, personeros influyentes del área a donde llega como embajador itinerante con su inmenso, amenazante, impecable y bien mantenido buque de combate que advierte que detrás de él, se encuentra un gran país. De manera que ¿pareciera que nunca está solo?

            Se los voy a contar desde adentro: todo lo que pase o deje de pasar en su buque es su culpa. Si algún marinero loco decide suicidarse por ejemplo y se lanza a la mar, es su culpa. Si por impericia de aquel electricista, ocho o nueve cubiertas por debajo, este se electrocuta ¿adivinen qué?, también será su culpa, todo, absolutamente todo es un reto al equilibrio. La disciplina, la educación, las formas, la logística, el certero disparo, los consensos de los misiles, la pintura y la maniobra, las relaciones internacionales cuando representa a la Armada y por ende a su país, ¡todo es su responsabilidad!

            Pero hablemos de la soledad: en la mar después de Dios, las decisiones son todas suyas, los criterios absolutamente, porque aquel jefe que desde tierra da las instrucciones, no podrá con los intríngulis que acompañan a esa inmensa ciudad flotante, que por ser una, presentará permanentemente inconvenientes de todo tipo y a esto le agregamos lo siguiente: no podrá intimar más allá de su autoridad, no podrá convertir la familiaridad en un problema de liderazgo, porque al compadre no le haremos caso, el compadre no es para cumplir órdenes que no siempre son agradables y que en una buena parte incluyen riesgo de vida, de manera que no hay compadres, ni familiares.

            En un buque de guerra tenemos a veces al enemigo tan cerca que no hay tiempo para el descanso. Uno de ellos es la misma mar, ni siquiera pensemos en un incendio, en una explosión de un tanque de combustible para aviación o que nuestro helicóptero sufra un accidente a ciento cincuenta millas de nuestra posición, porque ¿saben qué? También es culpa del Comandante, pero no todo es malo, porque el prestigio de cualquier oficial escogido entre cientos de ellos para ocupar el más honorable cargo de Armada alguna, paga con creces los trasnochos y las responsabilidades.

            Los Comandantes de buques, somos hombres solos  porque nuestro sistema no es democrático, ni dictatorial, al final somos monarcas cuyas decisiones son indiscutibles, por duras que parezcan, al final creo que no pertenecemos a este mundo terrestre donde podemos negociar algunas posiciones.




 

¿CREER EN LA JUSTICIA?


¿CREER EN LA JUSTICIA?

            La mar estaba como si fuera de aceite, las estrellas se reflejaban sin dificultad sobre ella y mi buque cortaba cual cuchillo a la mantequilla aquellas plácidas aguas al oeste de Trinidad y Tobago, donde patrullábamos desde aquel novedoso hallazgo de un pozo petrolífero en la frontera común.

            Trinidad tuvo intenciones de explotarlo y hacerse de él, pero estábamos nosotros allí y tuvieron que pensarlo dos veces. A las dos de la madrugada llegó la comunicación ordenando que procediera al puerto de Guiria para embarcar al Ministro de Fronteras y su comitiva y me di cuenta que nuestro gobierno estaba en la misma jugada.

            A las seis de la mañana estaba llegando a la piquera del puerto y la comitiva nos esperaba en el muelle y estaba Pompeyo Márquez, el Ministro, quien luego sería mi profesor en la Universidad Central, pero había una luz, una persona que descollaba con su sola presencia prudente.

            Embarcaron y zarpamos hacia Macuro y luego a Puerto de Hierro en el Golfo de Paria y fue una navegación memorable y llena de conocimientos. Asistía a la comitiva la Doctora Roció San Miguel y es ella esa luz que alumbraba, es de ella de quien debo conversarles hoy, porque es de esas personas que no hace falta que nos diga que es abogada, que es especialista en temas militares con profundidad oceánica, que es diplomática, que es al fin ¡inteligente!, su sola presencia delata su clase, pero cuando conversa, nos convence de ella.

            Ella junto a otros valientes fue despedida de la comisión de fronteras en Febrero del 2003, por haber firmado para ejercer su derecho de solicitar el referendo revocatorio al Presidente del infausto momento, Hugo Chávez.

            Quiero aclarar que Rocío fue profesora de la Escuela Superior de Guerra Naval y de la Fuerza Aérea y también allí tuve el honor de crecer con su sapiencia, pero a lo que vamos. Se presentó luego de trece largos años en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para exponer las tropelías a la que habían sido sometidas, las tropelías que acostumbra el régimen absurdo y vi el video de más de una hora, observando con detenimiento lo que es la experiencia en la cátedra de más alto nivel, mientras un lambarero de nombre Larry Davoe, el representante chavista ante la comisión, frente a cada pregunta recibía de la muy sólida Rocío, una andanada de proyectiles de equilibrio, de prudencia, de probidad. Los microgestos del Larry denunciaban su disgusto al verse desarmado, su proterva presencia ante la fineza de esta dama documentada le dejaban desnudo y no hubo un solo segundo en que no ganara terreno en la psiquis del jurado.

            Al finalizar un juez le pregunto si tenía algo más que agregar a lo que ella dijo: “yo soy abogado y quisiera volver a creer en la justicia” Rocío querida, hablaste de Chávez, de Luis Tascón, de Lina Ron y otros difuntos que te maltrataron, ¿no te parece que la providencia ya ha hecho justicia?

            ¡Qué bien lo hiciste mi profesora querida y admirada!

 

Wednesday, February 15, 2017

EL MIEDO NO DA RABIA



EL MIEDO NO DA RABIA
Si yo fuera el Vicepresidente de Venezuela y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos me acusara de narcotraficante, compraría una botella de Champan y tocaría la puerta del abogado Luis Fernández a cualquier hora de la noche, mandaría a buscar en mi avión a mi otro abogado Fredy Barranco y los tres celebraríamos que seguramente seremos millonarios pronto, porque es imposible que tengan la más pequeña evidencia.
            Lo lamento pero este cuento no es así, porque cuando el temible Departamento del Tesoro acusa a cualquier ciudadano de ese grave delito es porque debe tener miles de pruebas, pero cuando el ciudadano es el Vicepresidente de un país, creo que las pruebas se multiplican por cientos de miles, porque está de por medio un inmenso costo político.

            Hay personas que no saben de las tropelías de Tarek El Aisami. Entre ellos los más importantes son Nicolás Maduro, la Canciller Delsy Rodríguez y el Ministro de la Defensa Vladimir Padrino y creo nuestro deber intentar ilustrarlos: el acusado fue botado con deshonor de la Escuela Naval de Venezuela por haber cometido el delito de hurto comprobado en sus años mozos, luego fue una suerte de guardián de guerrilleros en la Universidad de los Andes, hacemos el salto correspondiente para finalizar informándoles sobre sus nexos con células terroristas, porque evidenciamos, suponemos, sospechamos que ya saben lo de narcotraficante desde aquella improbable entrevista que se le hizo a Walid Mackled quien se encuentra precisamente preso por narcotráfico.

            Si yo fuera el Vicepresidente, ya estaría solicitando la fecha de la corte y ya habría hecho la reservación en el “Hereford grill” donde me emborracharía para celebrar y determinar el monto de la demanda a la que sometería al gobierno por difamación y luego haría del conocimiento público la cifra, para que sepan que con mi honradez, mi integridad y mi prestigio nadie se mete, pero….hay pero, ¿y si yo si fuera narcotraficante?

            Han salido en los medios de manera furibunda la Canciller y el pobre Ministro de la Defensa paradójicamente a defender al Vicepresidente. Se les nota disgustados, porque asumen que esa personal acusación es contra el país todo y resulta mis queridos lectores que ¡el miedo no da rabia!

            Si algún compañero de trabajo es acusado de robar un lápiz de la oficina, les aseguro que no daría ninguna opinión hasta haberse llevado a cabo las investigaciones, porque no fui yo quien lo robo, porque luego de leer a “Los Miserables” puedo entender que puede a la vez pasar y porque yo no soy la justicia ni el dueño del lápiz.

            En el país al revés, nadie habla de investigación sino de ataques, y consideramos todos los ciudadanos que la acusación debería ser probada en primer lugar para luego atacar, asumiendo que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero, ¿y si realmente es narcotraficante?, por los momentos a los funcionarios del gobiernucho venezolano, les recomiendo que no se molesten, eviten la agrura, porque: “el miedo no da rabia”

Tuesday, February 14, 2017

ESTADO DE PERPLEJIDAD


ESTADO DE PERPLEJIDAD

            Como una gran broma tomaron mis amigos del café, aquello que les expliqué sobre mi vida meditativa. Lo llevaron a España donde grabaron a aquel pobre mesonero escuchándoles sobre esa teoría que para mí es una práctica que aplaca mi a veces mal humor.

            Vivir en actitud contemplativa, guardando los silencios, buscando adentro lo que afuera el ruido te impide encontrar, creo que es lo correcto, pero hay un paso más: cuando te asombras de lo que ocurre rededor, cuando prestas la debida atención.

            Asumiendo lo que a pie juntillas creo que somos, seres espirituales guardados en este templo del cuerpo y no al revés (seres materiales con experiencias espirituales), todo o casi todo puede asombrarnos, las cosas más simples nos dejan perplejos y ocurren a cada segundo al lado nuestro, déjenme explicarlo mejor: a diario doy gracias en el borde de mi cama porque amanecí, si, tenga cuidado porque tal vez esa costumbre no se de mañana. A diario veo el amanecer, ese sol que ilumina no solo al planeta sino el pensamiento de aquellos que están listos y puede amanecer nublado y entiendo que la vida no siempre es brillante, pero siempre bonita. Estiro mi cuello y elevo mis brazos al supremo orando, agradeciendo, implorando paz y la actitud correcta para que el externo no opaque mi entendimiento de mi propia fragilidad.

            El ego, el gran enemigo del que ya he escrito varias veces, nos separa a nosotros los humanos, los puestos que logramos en algunos empleos nos hacen asegurar que somos inteligentes y dejamos de vivir persiguiendo lo que para los otros y no para nosotros, es el éxito. Debo confesar que no siempre fui ni somos equilibrados y entramos al frasco del disgusto donde está el veneno que nos matará. Vemos a personas cultas e inteligentes perseguir la fama o que el votante les compre su infelicidad, para ocupar un puesto por elección popular y dejar de vivir y disfrutar de la salud, el dinero y la familia. Con frecuencia vemos a esas parejas de famosos divorciarse como si de quitarse la ropa interior se tratara, luego de aquella pública besuqueadera en la alfombra roja, donde sus formas juraban solidez emocional, pero las pruebas demuestran que no era cierto y lo hacen por los demás más no por ellos.

            El vivir es una experiencia humana y por ende espiritual, guarden silencio, hagan de su vida un ejercicio de templanza y entiendan que en el universo todo estuvo y está unido, por hilos invisibles (de los que hablé en mi libro: “Escritos Nocturnos” en un Capítulo entero)

            Cuando quedamos en estado de perplejidad ante la sonrisa de alguien, ante la normal buena manera, ante la gentileza o el amanecer, estamos en el lado correcto de la vida que nos toca vivir. Cuando por el contrario todas las anteriores son exigidas como un derecho y no agradecemos, ese espejo que es la vida se empana y oscurece.

            Contemplación, entrega, oración y por ende meditación y como resultado la perplejidad, son el secreto del buen vivir.

            Guarda silencio y sonríe para la foto que el universo te toma a cada instante.

Monday, February 13, 2017

LA PLUMA DEL POETA


LA PLUMA DEL POETA

            Si, pudiese ser lo mismo, el instrumento es lo de menos. Pudiese ser por ejemplo la paleta del pintor, el cincel del escultor, el serrucho del ebanista, el beso de la prostituta.

            ¿Raro esto verdad? Y son raros porque son arte. Específicamente la última, cultora del sexo lo hace con maestría debido a una extensa práctica.

            “Hace del hombre honrado uno sin honor, del fiel un traidor, que parece ser así como un malhechor demonio que se esfuerza en trastornarlo todo, en embrollarlo todo, en destruirlo todo…tiene una influencia  perturbadora sobre los más importantes negocios, que interrumpe a todas horas las ocupaciones más serias, que con frecuencia hace cometer tonterías a los más grandes ingenios”

            Así se expresa Arthur Schopenhauer del amor, por eso están entre comillas y yo creo coincidir con él, porque me ha pasado más veces de lo que la prudencia y la inteligencia deberían permitir, he mentido, he llegado a decirle a una Norteamericana que soy el dueño del Castillo de Puerto Cabello donde la llevaré a vivir en esa exótica tierra y estaremos vigilados por mis tropas reales desde un fortín que también es mío llamado el Fortín Solano y ella suspirando me ha preguntado si tengo caballos y le contesto que muchos, demasiados, más de los que necesito y pienso en secreto en los caballos de fuerza del motor de mi viejo Ford Mustang, cuyos caballos de fuerza desconozco pero son muchos para mí.

            Me he enamorado muchas veces y me han botado otras tantas y le he perdido el miedo a todo después de haber tenido aquella sórdida relación con la cubana voluptuosa y curvilínea, ¡ya ni a la muerte le temo después de ella!

            Así son las cosas y hoy no es el día de cupido, no, es el día de San Valentín, santo católico como yo, no por lo santo, sino por lo católico. Fue un devoto sacerdote romano y además mártir de la iglesia por aquella época del Emperador Claudio II en el Siglo III  y el prefecto de Roma, de quien quiero recordar perseguía a esa nueva e ilegal religión católica, le puso preso y ordenó, después de golpearlo con palos, que lo decapitaran. Su mérito está en amar y en casar en secreto a muchas parejas, con el sacramento eclesiástico, allí verdaderamente está, fue un casamentero, recuperó de la herejía a muchos matrimonios y les bendijo con el poder que solo Dios da. Gracias a Dios que terminé con la cubana y que San Valentín no andaba por todo eso, porque hubiese cometido un terrible error.