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Saturday, April 29, 2017

LAS MACUQUINAS DE DON MAXIMINO


LAS MACUQUINAS DE DON MAXIMINO

            Yo estoy de acuerdo con Don Maximino. Fundar esa pequeña sociedad cerrada en alguna parte de la selva, erigirme como monarca, tener control de todo, solo yo me puedo casar con dos mujeres, para eso soy el jefe, sí señor, una mulata y una blanca o india, depende del gusto del momento, los demás, una sola mujer.

            Como nada les falta en la selva, todo el oro que se recolecte en el río lo deberán llevar para fundirlo y convertirlos en lingotes. Los excesos de los cortes los transformaremos en macuquinas, esas monedas antiguas irregulares.

            La avaricia, la gula, la soberbia, la envidia, la ira y ya en los últimos tiempos un poco de pereza enturbiaban la compleja personalidad de Maximino. Cumplía a cabalidad con todos los pecados capitales y como paradoja nombró a aquel sitio “Puertas abiertas”

            Yo nunca había visto estos conceptos ni estos estilos que me gustan mucho. No me refiero a Maximino y sus excesos, sino al estilo de escritura que he descubierto, le llama el autor “noveleta”. Es algo así como un cuento largo o una novela corta, pero con la técnica novelesca valga la redundancia.

            Siempre me gusta asistir a las presentaciones de libros, siempre se aprende algo, nos conseguimos con personas sensibles e inteligentes y asistí invitado por un editor amigo y conocía a muchos y a otros tuve la oportunidad de conocer. El autor, amable caballero gentil, me abordó sin dudarlo para darme la bienvenida y le antecedieron un par de famosos escritores para hablar de la obra.

            José Antonio Albertini, nos deleita con “Siempre en el entonces, dos noveletas y ocho cuentos”, un libro de prosa narcotizante y que nos transporta a los diferentes tiempos donde logra –Albertini- secuestrar la psiquis de los lectores.

            Hemos hablado por teléfono, siempre me gusta hablar con los escritores que leo y nos desviamos para abordar a Faulkner y Hemingway a Scott Fitzgeral y pasamos sin quererlo al Gabo y Vargas Llosa y de repente nos hemos dado cuenta de que no solo hablábamos de la obra de grandes autores sino de rivales del Nobel de literatura.

            Con elegancia nos explotan frente a los ojos los intereses psicológicos del humano y se adentra en la lujuria que siempre acompaña al sexo, por supuesto el dinero representado por la inmensa fortuna de Maximino, las muertes no solo por ejecuciones al violar la disciplina sino por el deslave que como maldición cayó sobre “Puertas abiertas” y los amores que a todos atormentan.

            ¿Qué creen después de esto? Pues que les recomiendo la compren inmediatamente para que se paseen en solaz diversión por las letras de este consagrado autor cubano, que llegó desde su humildad a preguntarme al dedicarme el libro: ¿puedo poner a mi amigo Bernardo?

            José Antonio, soy yo quien te hace esa pregunta, porque para mí es un honor tener a un amigo tan talentoso y capaz.

            Si yo fuera Don Maximino, claro que tendría varias mujeres y un sótano lleno de macuquinas, pero al no serlo, tengo el tesoro de la amistad de Albertini, poeta, sonador y eximio escritor.

           

Thursday, April 27, 2017

TREGUA CON LA MUERTE


TREGUA CON LA MUERTE

                                              

            Es el miedo, sí señor, el paralizante miedo quien nos infunde en la psiquis el instinto de supervivencia y con ello quiero aclarar que no es solo físico sino moral.

            Es esta- la moral- el ánimo, la inspiración que nos mueve hacia lo desconocido. Es ese salto al vacío desde el trampolín del que ya hemos escrito. También se puede convertir en plano sonoro donde queremos morar, en el paciente que espera la palabra “estable” para respirar una vez más. Son esos valores restaurados que el humano saca del interior cuando ya no tiene otra opción que no sea enfrentarse.

            Hay amores sin opuestos, me explico mejor: si le preguntara cual es el antónimo del amor, pudiesen decirme el odio, el desamor, la apatía (que es terrible), pero no, existen tres tipos de amores que son aquellos condicionados: ¡te amo, pero se te olvidó mi regalo de San Valentín!, o el aniversario de bodas o cualquier otra fecha que hace sujetarse  este absurdo amor a la memoria, como si la fecha de la primera cópula pudiese ser memorable. El segundo es un amor más sólido. Es ese del cariño maduro, que perdona casi todo, que cuida y que hace la vida más grata, placentera y amable y el tercero, que no posee condiciones es el amor a los hijos, por el que estaríamos dispuestos a dar la vida sin un ápice de duda. Son ellos –los hijos- quienes cometiendo todos los errores serán perdonados y se acerca por milímetros al amor de Dios que todo lo puede y todo lo da.

            La verdad es que el contrario del amor, su antónimo, su oxímoron es el  miedo, lo siento pero es así, se los explico mejor: si el amor de la pareja depende del día de San Valentín, pues déjala rápido. Si en el segundo amor te da miedo la pérdida de tu confort, debes revisarte y en al caso de los hijos: si posees la incertidumbre de su futuro y eso produce miedo, es lo peor que puedes hacerle a ellos, malcriarlos, evitarles problemas, hacerles la vida todo lo fácil que puedas, regalarle todo sin esfuerzo….!allí están los tres miedos de los tres amores!

            Ya sé que entraste en duda porque en estos días hay un ejemplo internacional de magnitudes nunca antes conocidas en Latinoamérica, un buen ejemplo para todos los demás países. Se los cuento: en la cadena de noticias NBC10 de los Estados Unidos, que veo cada mañana para saber si lloverá, dedicaron más de diez largos minutos a cubrir una noticia. Era una sublevación en un país que pocos conocían y que ahora se encuentra en el mapa del colectivo norteamericano y europeo. Es un país ejemplo para la Cuba comunista, para la Nicaragua absurda, para la Bolivia abandonada y el Ecuador del conflicto.

            Todas las cuentas le dan la victoria al pueblo venezolano sin opciones. El Gobierno ya no puede más. Los militares están exhaustos y deshonrados y para ese país de valientes, ya el socialismo del siglo XXI no es una opción y por ello han perdido el miedo y han hecho una tregua con la muerte.

Saturday, April 22, 2017

ANATOMÍA DE UNA ENFERMEDAD


ANATOMÍA DE UNA ENFERMEDAD

            Siempre estamos en contacto telefónico, desde que se mudó a Atlanta en Georgia. Caballero gentil y considerado, es uno de esos hijos heredados de la profesión y que a sabiendas de que no tengo todas las respuestas, por cuanto a mí mismo me faltan muchas, el sigue preguntándome creo que no para obtener la respuesta sino para obtener esperanza. Porque en eso sí, ¡soy un experto esperanzador!, pero ajustado a la realidad y las posibilidades.

            Me cuenta que ha perdido su empleo y yo le dije que es natural, yo he perdido muchos empleos, que lo importante es que él tiene muchos recursos intelectuales, que no cese en buscar opciones. Me riposta su preocupación en mantener a la familia y yo le comprendo y le doy mi teoría al respecto sin meterme mucho, más por delicadeza que por cualquier otro motivo y seguimos hablando y hablando, él, rumiando sus miedos, absolutamente legales en estas pasajeras circunstancias y yo ajustándolo a la verdadera dimensión del problema.

            En un momento, con tono mayestático, grandilocuente y sublime le pregunté: ¿no crees a veces, cuando pasan estas cosas en la vida, que la humanidad toda te ha dado la espalda?

            Y él me contestó, como yo esperaba, afirmativamente, con tono de tristeza.

            Pues bien mi querido alumno, cuando Usted piense que el mundo le ha dado la espalda, ¡agárrele el culo! Y las risas rompieron.

            “Norman Cousins, redactor jefe del Saturday Review, cae gravemente enfermo hospitalizado, los médicos le diagnostican un tipo de enfermedad anquilosante, con solo una posibilidad sobre quinientas de curarse”

            Norman ha decidido conseguir esa única posibilidad, si, es un simple problema  de decisión y con la ayuda de su médico se hospeda en un hotel, se hace proyectar películas cómicas y con esto quiero decir que alimentó su psiquis  de risas y cosas agradables, podó la grama del jardín de su psiquis y cuidó las flores y descubrió las virtudes terapéuticas de la risa, recibe a sus amistades a quienes también contagió con la risa y se administra severas dosis de vitamina C, hasta que se curó.

            Anatomía de una enfermedad es un libro que destapó lo que todos pensaban en silencio y se convirtió en best-seller con millares de opiniones de médicos que han tenido la gloriosa experiencia de observar en primera persona la asombrosa capacidad del cuerpo y mente humana para curarse aun en las peores y más remotas situaciones.

            Con evidencia aplastante, el médico podrá ser una ayuda inconmensurable o el verdugo, eso depende de la actitud del galeno. Me explico mejor: ese paciente al que se le dice al rompe sobre su pequeño tumor, (del cual no se sabe hasta la biopsia si es maligno), desatará los demonios y lo convertirá en la causa de su muerte más que física, psíquica. ¡Las estadísticas están llenas de estos ejemplos!

            He aprendido a no desestimar la capacidad del cuerpo y de la mente para regenerarse, incluso cuando las perspectivas parecen pésimas, estoy persuadido de que la fuerza menos conocida del mundo es la voluntad de vivir” Norman Cousins.

 

 

Thursday, April 20, 2017

ALGÚN SITIO DONDE NO MOLESTE


ALGÚN SITIO DONDE NO MOLESTE

            No se moleste Señor, yo sé dónde queda la salida. (Sería la respuesta más apropiada a la estupidez).

            Le ruego que no me siga, ¡iré solo, absolutamente solo!

            A veces en la vida debemos, detener el flujo en el atanor. Es esa palabra que describe mejor la cañería en que permitimos que nos conviertan la vida, si, una cañería llena de excremento.

            Otra invitación a la televisión que he negado con amabilidad, hasta que esta se acabe, porque yo no tengo nada más que opinar, de hecho las personas que ahora salen en los medios lo hacen para contar el cuento, contabilizar los heridos y los inaceptables muertos producto de la frenopatía del gobierno.

            Yo guardaré silencio, los acontecimientos así lo mandan y es lo que recomiendo, porque los héroes (que lo son sin lugar a dudas) deben ser honrados con nuestro silencio mas no con las proyecciones de los hacedores de cuentos sin saber a dónde va a parar esto y ¿saben porque digo esto?, pues porque no existe análisis que permita discriminar un escenario viable. A eso nos han llevado en la Venezuela miserable en que han transformado al país.

            La oposición, (que me temo que somos todos los venezolanos excepto la muy pequeña y reducida familia real, ahora que dos de sus más cercanos y conspicuos miembros están presos aquí en los Estados Unidos por narcotráfico), ha tenido por decir lo menos, una fortaleza de valiente coturno y por ello insisto, ante la estupidez, por favor les ruego que guarden el silencio de los sabios y no se preocupen que buscaré algún sitio donde no moleste con mi estruendoso silencio.

            ¿Qué creen? ¿Que el gobiernucho no está desesperado?, pues claro que lo está y por eso comete errores y mata gente, maltrata, dispara a mansalva…!esos son errores! Y por ello debo citar al Emperador Napoleón Bonaparte: “Si el enemigo se equivoca, no lo distraigan”

            La barda que resguardan se ha desbordado, mejor dicho, esa barda se ha derrumbado al igual que la psiquis de los militares de los cuales ya hemos escrito en este espacio y me temo que la tarumba los ataca y los describe, si, están absolutamente  atolondrados y eso es ganar esta batalla, que perderán por un hecho simple escrito en la historia militar mundial: no han sabido brindar opciones a los enemigos, o sea, a nosotros y ahora les sobrepasamos pero desde la moral que a ellos les falta, o mejor dicho, la moral que ellos perdieron y nadie puede abordar una empresa semejante sin moral.

            Estamos en una guerra civil y yo observaré desde la segunda fila, en algún sitio donde no moleste, pero en silencio, discriminando como se derrumban la satrapía en manos de ciudadanos que lo que piden es libertad.

            Como lo dijera el muy brillante y admirado escritor Antonio Gala, aplicado al ahora seguramente atribulado Nicolás Maduro: “que pocos amigos tendrá el que no tiene nada que dar”

            Deberá estar pensado en sus alternativas que como tales son solo dos: o sale ahora vivo y por las buenas o luego por las malas.

Monday, April 17, 2017

UN EJÉRCITO DE PIE.


UN EJÉRCITO DE PIE.

            Es un bombardeo inclemente, impío, sin recesos, aberrante. Llegan por cientos, los mensajes al WhatsApp, al facebook, a los correos electrónicos. Llamadas de amigos se reciben a diario, cada uno con su teoría de la caída de Maduro y su régimen ahora asesino, represor y miedoso, larvario e incómodo, mientras el Ejército se mantiene y lo mantiene de pie.

            No crean Ustedes que ellos están contentos y contestes con sus criterios, ellos están en el closet y no consiguen la puerta para salir de él y declararse contrarios a la costumbre y la usanza. Ellos –los militares- tienen familias, esposas que han visto lo que la mía nunca vio. Hijos que ven lo que los míos no, en fin, ciudadanos todos depauperados, disminuidos, minusválidos en sus derechos, que observan desde las cataratas de sus ojos el borroso futuro.

            El Ministro de la Defensa aplaude la ridiculez y sale a trotar con la tropa, intentando dar esa sensación de cohesión que debería ser natural. Es como aquella besuqueadera de Jennifer López con Marc Anthony en cualquier sitio público para de repente enterarnos que se divorciaron y todos nos preguntamos ¿y ese amor, esa agarradera, ese manoseo, era de mentira? Y las indiscutibles pruebas lo demuestran así.

            Por su parte, Nicolás Maduro, el Jefe y creo que dueño de Vladimir Padrino, EL Ministro de la Defensa, hace lo propio con las Milicias de las cuales ya hemos escrito en este espacio. Llena las calles de esta suerte de indigentes desasistidos, mal uniformados, desdentados, barrigones y cualquieras (dijera mi abuela Hilda). Si, mucha gente cualquiera, ¡no humildes sino cualquiera! La gente humilde es otra cosa, la gente humilde tiene orgullo y honor y en su caso la humildad es un gran adorno y no un defecto. A estos cualquieras se les ven los colmillos para poder chupar la poquita sangre del zancudo que les ofreció alimento en bolsas de CLAP.

            Pero volvamos al Ejército: los militares de baja graduación arrastran la desmoralización y la calumnia. Llevan sobre sus hombros el morral lleno de los dineros de sus generalotes, que ellos no pueden tocar. Llevan la hediondez de la sorna y perciben esa mirada fugaz del ciudadano que le ve con rabia, tal vez con odio por estar en las mismas filas de donde viene Hugo Chávez, ¿Qué se yo, porque los desprecian? Pero a esto debemos agregar ese combate cuerpo a cuerpo que cada día pierden contra la inflación y el mal vivir, administrando la miseria de sus sueldos de militares revolucionarios.

            Ahora voy con la cachetada, para todos aquellos dentro del closet revolucionario: ningún Ejército puede mantenerse mucho tiempo de pie, mientras una iglesia se mantenga de rodillas, la historia está preñada de ejemplos, comenzando por la batalla de Lepanto.

            Este ciclo se cerrará, cuando el venezolano cambie su conducta por una civilizada y de convivencia, sin pendejera y con trabajo honrado y los militares, quienes son sus subalternos y que se deben al poder civil, pues, tendrán que ponerse hincados igualmente junto a su Iglesia Católica, para entender que los pueblos que se maltratan, siempre les sobrepasan.

 

Sunday, April 16, 2017

EN EL MONTE DE LA CALAVERA


 EN EL MONTE DE LA CALAVERA

            Parecería un tanto tétrico, pero llegó a interesarme en la infancia. Papá vestido de traje y corbata, un brandy exclusivo en una mano y en la otra seguramente un tabaco o una pipa humeante. Todos derredor escuchábamos expectantes la misma historia cada pascua, narrada con la voz de  Giovanni Papini.

            Llegó a ser divertido para mí. Era el frontispicio a la cultura judeo cristiana que aprendí en casa de manos del mejor maestro, era la entrada al aprendizaje de la fe católica, era la verdad, mi verdad la que escuchábamos todos con atención suma, imaginando el dolor.

            “En el Monte de la calavera, habían tres cruces, cual gigantes, como sombras” decía Papini con ese dejo ancestral y misterioso.

            Luego Papá con su sapiencia y profundidad oceánica nos daba detalles del suplicio como si él hubiese estado allí y recuerdo en aquellos años setenta haberle preguntado, luego de escuchar el recurrente audio, luego de haber prestado toda mi atención a la sabiduría, ¿Papá y que son los metatarsianos?, por cuanto Pappini describía que el soldado romano había tocado entre ellos en los pies para determinar el sitio exacto de la punción, de esa entrada terrible del clavo.

            Quítate el zapato derecho y la media, me dijo; y afincó su pulgar entre ellos e inmediatamente sentí dolor. Imagínate ahora el dolor que sintió Jesús cuando un clavo de casi un centímetro de diámetro le fue incrustado en su pie.

            ¿Papá y las personas crucificadas mueren de dolor?

            El dolor es supremo, pero mueren por asfixia por cuanto esa posición contranatura les obliga a respirar con mucha dificultad, hasta que el cansancio de la musculatura intercostal no puede más y deja involuntariamente de respirar estando viva la persona.

            Giovanni Papini fue un ensayista, periodista, crítico literario y poeta, abordó la novela y mis hermanos y yo nos criamos con él, con sus audios, con su ángulo de dar una visión a nuestro pensamiento desde la voz y fue socio de Papá en aquello de criar hijos que entiendan la religión católica en la extensión y profundidad correcta.

            Nació en Florencia, ¿Cómo no iba a nacer allí?, en 1871 y murió en 1956 y también hizo literaturas de viajes y hasta sátira y su libro “La historia de Cristo” ha sido traducido a veintitrés idiomas, pero ¿saben qué? ¡A esta altura de la vida no sé si era católico!

            Con un poder descriptivo sin igual, me hizo entender en mi infancia que el Cristo, Jesús, el de Nazaret, murió para perdonar, purgar y enjugar los pecados de esta humanidad toda.

            Su sepulcro yace vacío aun en estos días y su resucitación no se discute y fue el primer judío al que los católicos adoramos, veneramos, santificamos y alabamos.

            Jesús ha resucitado, él está vivo, pero solamente estaremos listos para entender esto cuando seamos insuflados por el Santo Espíritu, del misterio de la Santísima Trinidad.

            No tienen por qué creer, como siempre lo digo. Solo deténganse un momento y observen que las cosas, todas sin excepción, poseen una divina causalidad, (de causa) y no una casualidad.

 

Friday, April 14, 2017

SENSACIÓN DE COMIENZO


SENSACIÓN DE COMIENZO

                        Ciertamente, esto está dado a personas de otra casta. No somos siempre los mismos, me los consigo en el camino,  mientras dejo correr la tinta. Personas de otra casta y otros pareceres, esos son con los que quiero estar, con esos a quienes la sensación de comienzo no los intimide.

            Podríamos darle un adjetivo que no existe, tal vez esa sea una forma de adjetivar o calificar a esos entusiastas iconoclastas, imperturbables, apócrifos y arriesgados ductores del oficio de vivir en cuentos y novelas ajenas que siempre darán esa terrible sensación de comienzo.

            Les cuento: cada relación sexual, cada noviazgo, cada matrimonio da esa sensación, pero,  ¡como siempre los peros!, cada enfermedad, cada muerto, cada pérdida posee la misma sensación.

            Cuando escribimos en la seguridad de ese estudio, de ese rincón de la casa donde hemos decidido crear para los demás entre los cuales incluyo a mi propio ego que no me pertenece. Cuando con aberrante disciplina, luego de la farra, de la fiesta, del teatro o la ópera, decides escribir tus quinientas palabras antes de dormir como si se tratara de tu higiene bucal, allí, precisamente en ese momento posees esa extraña y ultraterrestre sensación de comienzo.

            Les comento, estoy escribiendo literatura, intento ser depurado en el lenguaje, pero no puedo menos que decirles que es una mierda, es una tortura un cilicio católico, que me hace botar sangre y duele mucho.

            Escribir diariamente, por voluntad propia es aberrante, pero a la vez les digo a los noveles escritores, que si fuera por voluntad de otro, sería una suerte de violación sin lubricante, algo definitivamente doloroso y jamás con resultados positivos. Se los explico mejor: cuando comenzamos a escribir y poseemos en estos tiempos, el éxito, tal vez la suerte, el tino de ser leídos es una bendición, pero a lo que voy, no conozco a ningún escritor profesional sin disciplina, aunque conozco a algunos escritores tarambanas y divertidos que están lejos de tener éxito.

            Mi muy profusa biblioteca está llena de ejemplares leídos con atención y cariño y hoy he decidido regalar a Maribel creo que una media docena de libros que jamás volveré a leer, por cuanto es cuestión de tiempo actualizarme con los más de 70.000 títulos publicados cada ano. Me he encontrado con algo halagador que observo con suma humildad y agradecimiento: todos los libros están dedicados a mí por sus autores, cada uno de ellos durmió conmigo (me refiero a los libros), a cada uno los mimé (me refiero a los libros) y como es de esperar les guardo cariño (también me refiero a los libros).

            Este oficio de escritor es tan difícil porque es simple y porque en él no podemos evitar el disfrute de tener esa sensación de comienzo que enerva a los demás que no viven desde el lenguaje epistemológico.

            Ser escritor es algo tan encantador, tan suigéneris, tan diferente a la vida normal, que por eso, tal vez en Madrid nos traten como toreros famosos hospedándonos en el hotel Wellington, como le pasó a Antonio Muñoz Molina. Búsquenlo en YouTube para que puedan metabolizar ese arte de escribir que se trastoca para el escritor, en esa “sensación de comienzo”