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Wednesday, December 12, 2018

EL LADRÓN DEL TIEMPO


            EL LADRÓN DEL TIEMPO

            No se trata de estar muy ocupado, al contrario, se trata de la calidad del agotable recurso, fíjate bien:

            Las personas de mi edad somos privilegiados, si, si lo somos, porque aún estamos aquí, con salud, pero la gran mayoría sin calidad de vida y sigo explicándolo mejor: algunos persiguen el poder a toda costa, sin darse cuenta que es ese el pasaje expedito para la intranquilidad, otros persiguen a toda costa obtener dinero y en ese grupo estoy yo, me encanta el dinero, tenemos una cariñosa relación de amistad, pero alto, que eso no se te convierta en el único sentido de la vida que se te agota a cada minuto. Las personas que han amasado fortunas, todos sin excepción, en la vejez tan solo piden comprar más tiempo, sin entender que este no se vende. Otras personas persiguen la fama y esa sí que es una carrera que perderán muy pronto, pareciera que vamos bien en una buena parte del esfuerzo pero al final, también van al mismo hueco jugando a ser quienes en realidad no son, entonces ¿Qué hacemos? ¿De qué se trata esto del vivir?, recuerden que este escribidor aún está aprendiendo a vivir, pero me temo que se trata de los equilibrios. Nada de lo expuesto anteriormente me es ajeno, nada de lo descrito aborrezco, por el contrario, pero son ellos, los equilibrios, los que nos darán calidad y sigo explicándolo:

            Con mucho dinero pero sin salud, me temo que es un mal cociente. Con mucha salud y fama, pero sin dinero, también. Con poder, seguramente con dinero, pero sin tranquilidad que terminará quitándote la salud, tampoco me gusta. Prefiero algo más apacible, prefiero algo más silencioso, cariñoso, alejado de la vista de los envidiosos, tracaleros, mal vivientes, prefiero la literatura, prefiero entonces el tálamo donde dejar correr las pulsiones.

            Un ladrón profesional del tiempo es la televisión. Perdemos horas haciendo zapping, un anglicismo heredado de la práctica de pasar canales, tras canales sin ver nada, perdiendo o más bien dejándonos robar tiempo y de paso debemos pagar por los cientos de canales que no vemos, en vez de crecer con un buen libro, uno que nos cautive, que colonice nuestra psiquis, que nos ponga a pensar en el sentido correcto del crecimiento, que además potencie el lóbulo prefrontal, que nos muestre la vida de los otros, para intentar acortar los caminos hacia el buen vivir.

            No se trata de estar ocupado, se trata de disfrutar el tiempo del ocio y no perderlo en el neg-ocio, del cual hable en mi libro ESCRITOS NOCTURNOS, LECTURAS LAXANTES.

            Meditar es ganar mucho tiempo, rodearte de personas correctas, que coincidan con tus valores y creencias, tener y cultivar viejas amistades, leer y entender que la fe nos da bienestar, mientras el miedo o la negación de vivir en él nos reprime y nos roba lo único que no podremos recuperar, el tiempo, el valioso tiempo que ahora mismo pasa, mientras me lees.

            ¡No te dejes robar el poco tiempo que te queda!

Bernardo Jurado es el autor de "Escritos nocturnos, lecturas laxantes" y ocho libros mas, todos a la venta en Amazon y las mas prestigiosas casas de libros de Miami y el mundo.

           

Tuesday, December 11, 2018

UNA RUINA MORAL


UNA RUINA MORAL

            Tengo las manos destrozadas, me dijo después de la cena cuando me negué a fregar los platos, si, después de que preparé el pollo con vegetales, después  de descorchar las botellas de vino, porque fueron dos, después de preparar los cascos de guayaba con queso crema y además me dijo hoy, cuando fue a la peluquería que sus manos son una ruina moral y yo tan solo me pregunto: ¿entonces a que fue a la peluquería?

            La cena me quedo por decir lo menos excepcional, ¡si señor!, creo que el cocinero, o sea yo, se merece un gran beso, una consideración, un aplauso de pie como si estuviera en el concierto de Elton John y de alguna manera así fue, pero para mí nunca es suficiente.

            Me ha llamado otra vez Napoleón Bravo para preguntarme en su programa de radio, sobre los aviones rusos que han aterrizado en lo que queda de Maiquetía y tan solo le dije lo mismo que le he dicho a ella: “esa no es la pregunta”, me temo que la pregunta es sobre el tonto que regenta en mala y aburrida hora las relaciones internacionales, si, el tonto de Arreaza que considera que el Departamento de Estado se pasó al decir que es esta una abierta provocación, como hizo ella al no aceptar que fregaría los platos porque sus manos son una ruina moral, ¡una abierta provocación!

            Venezuela y el gobiernucho están en una verdadera ruina moral y no puedo menos que acordarme del bunker de Adolf Hitler cuando ya estaba cercado en Berlín al final de la guerra, todos fornicaban, cosa con la que estoy de acuerdo. Goebles asesinó a sus cinco hijos, todos se emborrachaban, bailaban como si nada pasara, como si la muerte no estuviese cerca, como si no fueran por ellos y me vuelvo a acordar de Arreaza, el príncipe consorte quien tuvo el reprobable desatino de tener sexo con una de las hijas de Chávez, porque se debe tener mal gusto o al menos un poco de ruina moral para intercambiar fluidos con alguna de ellas y me da pena escribir esto, porque también he tenido malos ratos en alguna oportunidad pero jamás malos gustos.

            Bajan de los aviones  extrañas cajas, me reporta el veterano periodista de mil, batallas, suben otras y Venezuela observa expectante, silente, absorta, como las ruinas del silencio dilapidan el futuro ya ni de sus hijos sino de sus nietos, estamos en el bunker, que hagan lo que quieran, ya nada asombra, los hombres honorables y de posiciones no andan por estas calles, sí, creo que ella, tiene razón, esta es una ruina moral, que debe terminar con el suicidio del jefe como pasó con Hitler o es que acaso piensan que ¿él no lo ha pensado?, no tiene salida, Salvador Allende le grita ante el acorralamiento, le dice al oído que sería una buena solución, Hitler le llama afirmándole lo mismo y él está dudoso de dar ese paso que le condenaría por siempre a purgar. Maduro vive, o tal vez muere una ruina moral.

Friday, December 7, 2018

EL TEATRO DE FEAS ARTES


EL TEATRO DE FEAS ARTES

            Yo me he hecho un tácito pacto de templanza. Cuando se es escritor y además leído, comprendo desde la humildad que no a todos pueden gustar mis asertos. Además no a todos pueden agradar mis denuncias si acaso las hubiere y no a todos pueden causar gracias mis malos chistes, pero lo de hoy ha sido inaudito y repito, mi pacto lo romperé, porque nunca jamás había visto una obra de teatro tan escasa, tan ramplona, tan oscura en términos de talento actoral. Déjenme explayarme un poco mejor, a ver si logro mitigar este tarugo de oscurantismo y negatividad con el que vengo cargado, luego de salirme de la obra antes de su final. Si, por primera vez en la vida me he salido de una obra sin ciclotimia alguna, sin argumento, sin alma y allí voy:

            En primer lugar comenzó con cuarenta y cinco largos minutos de retraso, ¿se imaginan?

            Como comprenderán y siendo yo una persona proclive al arte y la cultura, respetuoso de los actores y escritores, directores y luminitos, admirador de esos fastuosos equipos que ponen todo para hacernos vivir una vida paralela desde las tablas, pues llegué al teatro de Bellas Artes de Miami, quince minutos antes, compre un vino tinto para mi dama y para mí y tomé asiento con la expectativa de siempre. Pasada la media hora después de las ocho de la noche no tuve otra opción que levantarme y preguntar, pero no lo logré, infiero que mi descompuesta cara se encargó y antes de articular palabra alguna un señor de la puerta me dijo: “comenzaremos en un par de minutos” y acto seguido le di la espalda y me fui a mi asiento, pero no era cierto, comenzó quince minutos más tarde.

            No pude menos que preguntar quién era el escritor y para mi suerte quien me informó me reconoció para darme el apellido del cual no quiero acordarme y además decirme que es un venezolano como usted Sr. Jurado y tan solo dije una palabra en mi mente, si, fue la única que se me ocurrió y lo lamento; me dije: ¡mierda!

            La obra se titula “Las  damas de la noche” y es lo que sucede en un prostíbulo: peleas, mentadas de madre, maldiciones, maledicencias, groserías, gritos, patadas y kung fu, chismes, odios, rencillas y todas muy desnudas de ropa y talento, pero además nada provocativas. Borrachos peleándose por el amor de una de ellas y demás bajezas que probablemente resultaría gracioso para alguno pero no para mí y fíjense porque, allí voy:

            A mitad de la obra y le llamo así porque la verdad es que obraron (pueden buscar la palabra en el diccionario, para entrar en materia fecal) me di cuenta que mi psiquis está limpia, llena de cosas poco más importantes o al menos más humanas y me preguntaba ¿Qué hago yo aquí? Hasta que mi señora me sacó del atolladero y con suave voz, dulce por lo demás me contestó con una pregunta: ¿nos vamos?

            No todo el mundo puede abordar el difícil arte del teatro, eso es un hecho incontrovertible y no puedo menos que sentirme estafado ante tamaña burla a uno de los más finos representantes del arte como lo son las tablas.

MI PROPIO AVIÓN PRESIDENCIAL


MI PROPIO AVIÓN PRESIDENCIAL

            Es una buena oportunidad, seguramente una ganga y como mis otros aviones presidenciales se han puesto un poco viejos, pues, aprovecharé la populista locura de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que para parecer pobre, solidario, amable, del pueblo más llano y ramplón y como si le perteneciera, si fuera de su propiedad privada, si la seguridad del Presidente y no de él, nada tuviera que ver, lo ha puesto en venta y yo se lo compraré, porque ya estoy cansado de mis otros aviones presidenciales.

            Ya no uso el que le compré a Evo, al Doctor Evo Morales, perdón, al Virrey porque me temo que se quedará en el poder hasta que la muerte los separe. Si, ya no uso ese avión, porque la última vez que llegue a los Estados Unidos, me dijeron que tenía trazas de cocaína y tuve que explicar mi afición por mis aviones presidenciales, informes van, informes vienen, ya saben cómo son esas cosas, con nosotros, los que tenemos aviones presidenciales.

            Pero mi avión mejicano….ese sí que me gusta, con música original de Juan Gabriel, los Tigres del Norte, Jorge Negrete y ¿a que no adivinan?, les tengo, grabado en el propio estudio de mi avión presidencial, la voz del “Sol de Méjico” el gran Luis Miguel, ¡así si provoca volar! Con ambiente musical original de cada uno de mis aviones presidenciales, aunque debo confesar que no me gustan mucho los que tengo de Centro América y del altiplano, si, es una cuestión de gustos, nada más.

            Andrés Manuel, se ha rebajado el sueldo y ganará el 40% de lo que ganaba y todos los pendejos aplauden a rabiar, sin darse cuenta que los presidentes no necesitan sueldos y se los voy a explicar mejor con algunos ejemplos que me han pasado, porque cuando llego con alguno de mis aviones presidenciales, creen que soy el presidente: estimado amigo mejicano que aplaude la falsa y fraudulenta ilusión de que AMLO, le encanta la pobreza; si el muy infeliz, llegara a su restaurant y pidiera la carta, acompañado de todo un séquito de unas cincuenta personas, ¿usted qué haría?, yo se lo voy a decir: en primer lugar le diría lo honrado que se siente, le pediría tomarse una foto para colgarla en alguna de las paredes más vistas, mientras todo su personal saca de las bodegas los mejores licores y de las neveras los mejores platillos que por tonto no cobrará.

            Yo estoy muy asustado por mi Méjico lindo y querido, porque nosotros, los lectores de este blog, que casi todos tenemos aviones presidenciales, sabemos muy bien de las nefandas garras del populismo, de las oscuras intenciones de ignorantes como AMLO y de lo que cuestan sus métodos retrógrados y corcusidos que a todos llevan a la pobreza.

Thursday, December 6, 2018

LA SALIDA AL JARDÍN


LA SALIDA AL JARDÍN

            Siempre me pregunto: ¿Por qué no sabía esto cuando era más joven?, hubiese sido de mucho provecho, ¿se imaginan que a los veinte hubiese sabido meditar, orar, interpretar? Pues me consuelo con pensar que no hubiese sido un joven occidental, porque tal vez me temo que los orientales desearían vivir, así sea por un breve momento, la vorágine de la juventud de por acá.

            Hemos aprendido a interpretar cosas, momentos, sitios, compañías, hasta las estaciones del año, hemos aprendido a cambiar la polaridad de las emociones, a buscar esa buena energía que pregona mi admirada amiga Marylú Pacheco: “always good energy” y salimos de la lúgubre casa en que puede transformarse nuestra vida, hacia el luminoso jardín de aquellos que sabemos que por imperativo del tiempo nos queda menos; y olemos flores; y adornamos la navidad esperando que no sea la última y nos reímos de un tonto chiste, sabiendo que es bueno para la salud y damos secretas limosnas que nos hacen sentir mejor a nosotros que a quien la recibe y oramos persuadidos de que somos escuchados.

            Anoche asistí a una bella exposición de arte y me di el lujo de ser atendido por la artista quien me explicó su obra. Una encantadora dama caleña, simpatiquísima como todas ellas y me divertí pero no lo sé porque, o mejor dicho, ¡si lo sé! Es porque tenía la actitud correcta y me conseguí en mi amable mundo a colegas de la televisión que no veía desde hacía mucho y los tiempos junto a los recuerdos se revolvieron en aprecio.

            Lo anteriormente narrado puede ser al contrario y aunque es absolutamente cierto, en su vida también solo Usted puede darle el sentido que desee.

            En estos días, con esta agradable temperatura de Miami, me encanta salir al jardín de la vida, bien vestido, preparado para disfrutar de las bondades de una existencia llena del silencio de los sabios, lejos de las personas toxicas y maledicentes, iluminado ante cada cosa mágica que me toca y por supuesto usando la herramienta infalible para la prosperidad… ¡la gratitud!

            Agradezcan su jardín, el aire que se respira y también las cosas malas que se aproximan, porque si bien sabemos del plan divino, solo les queda entender que aún no entienden lo que les está pasando, pero que es para su bien y crecimiento superior.

 

 

Monday, December 3, 2018

EL CABALLO DE LOS VIENTOS


EL CABALLO DE LOS VIENTOS

            Después de esta interesante semana de López Obrador y el tonto Maduro, en Méjico, con el aumento de sueldo que es realmente el aumento de la inflación, con Napoleón Bravo torturándome con preguntas terribles, malvadas, ponzoñosas y maledicentes en su programa Bravo 24, donde nunca estamos de acuerdo y eso me gusta mucho, si, una semana encantadora por decir lo menos, creo que debo volver al sitio de la psiquis correcto y paso a explicarles, algo que ya he explicado, porque nada es casual, todo es “causal” y se encuentra embridado por hilos invisibles. ¿No me cree verdad?, pues siga leyendo porque este cuento no es mío, de hecho no es un cuento, sino una investigación de la Universidad Norteamericana San Francisco en el Estado de California.

            “Al caballo de los vientos” le llamaban los budistas a la mente, esa que vuela y vuela o se arrastra por el fango. Esa que con frecuencia no dominas y que llega a controlarte. Esos pensamientos esquivos de tus objetivos más interesantes, que te sabotean los planes, te sabotean tu futuro y dinamitan tu presente. Hasta aquí con los budistas y ahora el paralelismo: Los hinduistas tienen un nombre para lo mismo, le llaman PRANAYAMA y en la precitada universidad el investigador Kevin Yackle consiguió la manera fácil de controlar a ese caballo del viento. Consiguió la relación entre la respiración y la paz, entre el viento que inhalas y tu concentración, tu felicidad y tus estados mentales y lo hizo con ratones, pero no voy a abundar en el procedimiento con estos roedores, porque no me interesa y me temo que a Usted tampoco.

            Ahora pónganse los cinturones de seguridad, porque nada más y nada menos que Santa Teresita del niño Jesús, por allá en 1551, la llamó: “La loca de la casa” y ya habrán leído el post en este mismo blog con ese título en referencia a esa mente díscola, insubordinada, indomable.

            En términos personales, cada vez que alguien me deja de hablar, o que debo esperar en el odontólogo, en un semáforo en rojo, cierro mis ojos y medito, me tranquilizo, me centro sonriendo, despejo mis ataduras mentales y nos es paradójico que todo comienzo a verlo con más claridad, como si se abrieran mis ojos del alma y les vuelvo a preguntar: ¿no me creen verdad? Pero al menos hasta hoy, debo decirles que no recuerdo mi última gripe, debo decirles que no me enfermo, que mi tensión arterial es la de un atleta (sin serlo), que nada me duele, que mis niveles de glucosa son como para dedicarme a comer helado durante todo un mes y creo que se lo debo a la meditación y a la oración, al estudio del alma y del soma, de las sagradas escrituras, de la distancia que he impuesto a las malas noticias y a las personas tóxicas. No veo la televisión, no escucho radio, la hago yo, no describo noticias con Napoleón, sino que analizo lo que ha sucedido y además me rio mucho.

            Debemos embridar a ese caballo de los vientos.

Sunday, December 2, 2018

PROHIBIDO LOS MARIACHIS


PROHIBIDO LOS MARIACHIS

            A partir de la presente fecha y por resolución, del Ministerio del Poder Popular de la Secretaria de la Presidencia, quedan prohibidas las fiestas con Mariachis, también los tacos, las enchiladas, inclusive hablar de Cantinflas, Pedro Infante, Jorge Negrete y María Félix.

            Delsy Eloina, podría escribir algo así: El tratamiento recibido por Nicolás Maduro, por parte de los infames diputados del Congreso Mejicano, ha sido atroz, ordinario, vulgar y hasta le han llamado en un satánico coro, “dictador”, tampoco le han dejado asistir al almuerzo protocolar con las cien personas que le acompañaban a manera de barra, coro, coral que le aplauda.

            Si Usted desea prescindir de mi amistad y yo le invitase a almorzar en casa o en cualquier restaurant, pues, lleve a alguien sin que yo lo sepa y de manera inmediata, expedita, automática, pasará a formar parte de la bella y gran lista de mis examigos, ahora, imagínense que Nicolás Maduro, quien ya tiene tiempo de haber aprendido como es el protocolo, las buenas maneras y formas, pues, le invitan no porque sea muy sabroso, sino porque hasta hoy y en mala hora es el Presidente de Venezuela y el asume que sus cien, si, leyó bien 100, personas que decidió invitar pues deben comer en el mismo almuerzo; ¿no les parece lindo?

            Más allá de la chanza, me encuentro aterrado con los paralelismos de Andrés López Lobrador y los procedimientos eficientes, edulcorantes, amorosos, de introducción del Socialismo por el procto, sin lubricación alguna, usado por Hugo Chávez. Déjenme mostrarle con hechos: “Ya yo no me pertenezco…yo me pertenezco al pueblo mejicano/venezolano…el pueblo es mi amo…son ustedes los que mandan”; y así podríamos seguir at infinitum, hasta que lleguemos a la conclusión siguiente: si yo soy el pueblo, porque ya no me pertenezco, entonces mis decisiones son las del pueblo y al ser el pueblo el que manda, ¿porque y para que tener a esos vagos en el congreso, atacando las brillantes ideas del pueblo que soy yo?

            Esto parece un trabalenguas pero los venezolanos lo hemos descifrado, cuidado “Méjico lindo y querido”, porque lo que ha pasado ayer no es una impresión mía, una sospecha mía, un juicio de valor mío, no, esto es socialismo ni siquiera a la mejicana, esto es la sobada del comunismo donde la ignorancia es la reina. Lo seguiré repitiendo por siempre: las cosas más caras son aquellas que un gobierno asumiendo que es el administrador y dueño, regala y de paso el pueblo, se lo agradece. Mucho cuidado con las cosas regaladas o baratas, porque siempre saldrán más caras.

            Por los momentos ya saben, quedan prohibidas las fiestas con Mariachis y mucho menos que se les ocurra cantar esa: “Y yo sigo siendo el reyyyyyy”