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Saturday, September 30, 2017
Monday, September 25, 2017
EL ETERNO MENDIGO
EL ETERNO MENDIGO
¿Y tú que me has dado en diez años
de matrimonio?
Ni siquiera un anillo de compromiso,
ni un carro, ni collares, no tienes el más pequeño detalle conmigo, solo
restaurantes y tragos, eso sí, con tus amigotes.
Él; estoico, taciturno, dubitativo,
tal vez ausente, guarda silencio, el silencio santo de los sabios entendiendo
que se encuentra frente a una distorsión, tal vez un problema químico cerebral.
Ella ataca de nuevo: un matrimonio
no es solo sexo, ¿Cuándo vamos a viajar?, ¿porque nunca me llevaste a New York?
Su silencio continúa y eso
exasperaba a la dama, mientras él sacaba las cuentas y ella ¡exigiendo y
exigiendo! Pidiendo y pidiendo.
El “ego”, el enemigo, es el eterno
mendigo pedigüeño, quiere y quiere pero jamás pregunta que dar. Osho ha escrito sobre ello de manera muy cómica
entre un árbol y un niño que fue creciendo y el joven, luego adulto, le exigía
al árbol sus frutos, después algunas ramas para hacerse una casa y le acabó
cuando decidió cortarlo para hacer una embarcación que le llevara lejos, de
manera que esto tiene dos ángulos: el del EGO-ista niño y el del amoroso árbol.
El ego no sabe más que pedir,
exigir, solicitar y trae consigo el vacío, la frustración, la soledad, mientras
que el amor no sabe más que dar, entregar, desprender de si para los otros.
Cuando para que le amen, ante el
caso prenombrado, debe Usted cumplir la exigencia del collar de perlas, no deje
de informarle a ella, que la perla es realmente la baba del caracol y no más.
Si le llegan a solicitar un anillo de compromiso, creo que lo más inteligente
es no comprometerse, ni siquiera “meterse” sería conveniente, sacarlo rápido y
huir.
Nunca se sientan ofendidos por la
conducta de los demás, porque ella (la conducta ajena) no les compete y eso
incluye a sus hijos.
Libérense de la necesidad de siempre
ganar porque tú no eres tus victorias.
Libérate de la necesidad de tener razón,
porque por ella, (la razón), países enteros han ido a la guerra, por ello
siempre es preferible, más barato, mas honesto contigo, cambiar la razón por la
paz, lo que no significa que regalarás las joyas a la tonta egocéntrica.
Lo que le ocurre a ella es que libra
la batalla terrible con el descontrol que existe entre sus expectativas y la
realidad y te traigo buenas noticias: tú no estás en esta vida para cumplir con
las expectativas de nadie, solo las tuyas te pertenecen, solo las tuyas están
bajo tu control y nunca confundas aceptación con resignación, solo acepta la
realidad para que ahorres sufrimiento, pero no te resignes, mientras ella busca
alimentar a su ego cual huracán en las calientes aguas del Caribe, insaciable,
implacable y cada minuto más grande, más destructivo y con una mayor carga de
infelicidad y si no te proteges te llevará con casa, carros, collares y demás
joyas, sin discriminar en tu amor.
Recuerda: el ego es el eterno
mendigo, ¡solo sabe pedir!
Sunday, September 24, 2017
LA PERTINACIA EN EL ERROR
LA PERTINACIA EN EL ERROR
Me
gustó esa frase de Antonio Gala, de quien ya he escrito, en referencia a que
aquellos que deseen ser inmortales, no es un alivio sino una idiotez y que
mundialmente solo se reconocen las guerras y las hermosuras.
Llegó
a asegurar nada más y nada menos que Aristóteles, que si deseas tener problemas
por siempre, búscate a una mujer y a un barco y mi amigo anoche mismo, llegando
de navegar por los canales de Miami, me decía: “estoy pensando en comprarme
otro un poco más grande”, es eso que lo que Gala ilustraría como la pertinencia
en el error, pero a lo que vamos hoy: hay errores pertinaces como el ilustrado
anteriormente y con frecuencia inaudita en número también, errores impertinentes.
El seguir creyendo en revoluciones, aseguro
que es uno impertinente, el seguir siendo empleado público porque Usted debe
comer, infiero que es uno pertinente, porque el hambre no espera y los empleos
en Venezuela escasean. El repetir “Chávez vive” no solamente es un error
impertinente sino un ataque de mal gusto y así podríamos pasearnos por la fauna
revolucionaria, patriótica y bolivariana, apropincuando en cada resquicio, a
cada centímetro, a la vuelta de cada esquina, animales dispuestos a seguir
aplaudiendo a estos saqueadores y creo que debo detenerme aquí: las opciones
son muchas pero las alternativas siempre son dos, déjenme ver, los invito a
estudiar alternativas y en ese sentido el votante, el seguidor, el revolucionario
que siga creyendo en esto posee entonces las dos alternativas (valga la
redundancia) o no está bien de la cabeza, opción que creo la más viable o forma
parte activa de los ladronzuelos que ahora mismo raspan la olla de la miseria. ¿Vieron?
Es ese exactamente la pertinacia en el
error al que se refería Gala.
Me
casé y lo volví a hacer, allí tienen un ejemplo al que no voy a calificar
porque podría ser usado en mi contra con saña en una corte, podría ser pechado
de culpable, ser arrestado y sentenciado pero no por casarme, de ninguna
manera, yo creo en el matrimonio, sino por la pertinacia en el error.
Cuando
Gala dice que solo se reconocen las guerras y las hermosuras, posee toda la razón
y obviemos las guerras porque insisto, son demasiado obvias para dedicarle
centimetraje, hablemos de las hermosuras, porque es allí donde está el
crecimiento, ¿pero si encontráramos hermosura en las guerras?, caemos entonces
con facilidad en la pertinacia del error.
Puedes
seguir haciendo tu mecánico trabajo administrativo por siempre y al final
puedes asegurar que tu vida fue un error, pero tienes la opción de hacer arte
en cualquiera de sus infinitas formas y verás crecer flores a tu alrededor, por
ello te he dicho toda esta semana que SOMOS DIVINOS, LUEGO HUMANOS. Cuando
cambias esa ecuación y crees ser humano y como una opción divino, estas
cometiendo una pertinacia en el error, pero ese es tu problema, porque
morirás solo, así estés acompañado.
Recuerda
que solo se recordará (y no es una redundancia), las guerras y las hermosuras….
¡escoge!
Saturday, September 23, 2017
UNA VOZ PROPIA
UNA VOZ
PROPIA
Por
supuesto que estoy consciente de que no tengo varias vidas, aunque debo
confesar que me temo que nadie se prepara para la muerte, simplemente eso de
entender mi finitud me hace saborear mejor. Anoche abrí el libro que me regaló
un amigo para saber mi opinión y no se la puedo dar, porque no pude terminar el
primer capítulo y tal vez en esta última oración ya se la estoy dando, pero no
leo libros escasos, aburridos o explotadores de la violencia como distracción.
Yo
siempre entiendo que debo ser feliz ahora, en mi tiempo y no mañana porque tal
vez no hay mañana. Si desea mi opinión no creo que sea muy importante, pero si
realmente la desea debe ser un libro al estilo tal vez de Cervantes, quien descolocaba
la belleza literaria y a todos impresionaba.
Como
entiendo que no soy perfecto, seguramente seré susceptible de ser criticado por
quienes creen que si lo son y por eso no me importa, lo que quiero contar es lo
que realmente es importante desde lo imperfecto.
Yo
creo ser una persona responsable aunque mis “ex” asuman que no, porque no estoy
con ellas, ni me sacrifiqué para mantener una relación disfuncional que a todos
menos a mí, gustara y eso es lo terrorífico de no poder contar, narrar,
escribir.
Como
lo recalco a mis alumnos: el talento debe ser pulido, trabajado, disfrutado,
horas y horas de práctica, lo depuran, toneladas métricas de tinta, lo pulen,
por eso no cuento lo racional, sino lo emocional.
Invertir
en uno mismo es el mejor ejercicio y tal vez los libros sean ese puente que
acorta las distancias de la manera más económica, allí está todo y lo más
inteligente es crear una experiencia nueva desde la experiencia del escritor al
que lees.
El
placer es temporal, tanto, que debes preguntarte: ¿tengo alguna fantasía sexual
por cumplir?, se los explico mejor: cuando cumples lo que para ti era una fantasía
sexual, ella deja de serlo, ya terminó, falleció y pasa a engrosar la lista de
las experiencias y los placeres cumplidos y eso habla de nuestro choque
emocional.
Pero
debo advertir, en este extraño escrito en que tal vez no consigas el camino por
donde voy, que, para cumplir tus sueños no posees otra opción que actuar, que
tomar una acción hacia lo que solamente tú consideras que es la vía hacia el
logro y una de las acciones es no comentar lo que piensas.
Entre
los anteriores párrafos, pareciera que no existe hilación alguna, pero se
equivoca mi querido lector, claro que todos están unidos, por sus emociones y
por lo que los expertos consideran la manera correcta de vivir, por eso he
escrito DIVINOS, LUEGO HUMANOS, un libro especial y amable, que lo descolocará
de lo mal aprendido en este transcurrir efímero que es la vida y en la que
nunca pensamos que debemos apurar el paso de lo predicho, porque supones erróneamente
que tienes tiempo y no es así.
Friday, September 22, 2017
Thursday, September 21, 2017
A TODOS LES HIEDE
A TODOS LES
HIEDE
Es
algo muy personal. Es terriblemente íntimo, secreto, susceptible de ocultar por
vergüenza, es un vaho maligno. Personas hay que untan porciones minúsculas de
Vic VapoRud en sus fosas nasales para camuflar la hediondez, ¡porque a todos
les hiede!
Lo
mismo podría ser una halitosis vaginal que oral, una flatulencia maligna,
producto de la ingesta de granos pasados, de falta de aseo, falta de algún
producto desodorante, hipoalergénico, antiséptico,
desinfectante.
A
todos les hiede, inclusive a los que huelen así, nadie se salva, nadie se
siente orgulloso de ello. Personalmente considero que esos olores corporales
son ofensivos contra la dignidad, pero aunque sospecho que hay personas
desaseadas exprofeso, asumo que otros son sufrientes de alguna endemia que no
les permite solventar la cosa ni con esa casera mezcla de Listerine con vinagre
y alcohol isopropílico.
Trataré
de explicar mejor este mal olor: Pedro Muñoz Seca, dramaturgo español brillante,
en el momento que los comunistas le iban a fusilar exclamó: “Me lo podéis
quitar todo, menos el miedo que ahora siento”
Este
olor que a todos hiede es referente a los comunistas, porque sin excepción
todos parecen caminar envueltos en la hediondez, en esa nube negra y mal oliente
y vuelvo a explicarlo mejor: Por ejemplo Pablo Iglesias, el de Podemos allá en
la Madre Patria, al que no conozco y por ende también ignoro sus hábitos de
aseo, pareciera que jamás se duchara. De Ernesto Guevara al que llamaban el “Che”
todavía se comenta su sepsis y su mal olor en el Ministerio de Economía. No
hace falta que me obliguen a hablarles de la Ministra de asuntos penitenciarios
de quien no diré el nombre por ser yo, un caballero en extremo aseado, pero su
mote es la de “Fosforito” tal vez por su carácter explosivo e iracundo y no lo
van a lograr, no voy a hablar de ella en este sentido procaz del aseo, porque
su sola brillante cara, junto a su pegostoso cabello rizado, la delata.
Todo
comunista posee tres características principales: la primera de ellas es que
posee un pensamiento y acción delincuencial, la segunda característica es que
al no tener nada que ofrecer arguye epopeyas que no le corresponden y la
tercera es que son como mal vestidos, un poco idiotas, mal encarados, no sonríen sino que hacen una suerte de mueca,
porque algo les hiede y no saben si es por debajo del horizonte, dentro de la
boca, bajo los brazos o dentro de los proletarios zapatos, pero ¡a todos les
hiede! Su conducta, su pobreza de espíritu y como dijeran en Andalucía, ¡su
mala leche!
En
cambio, los olores son una cosa seria, le invito a que entre a cualquier mall,
a cualquier tienda Louis Vuitton, Zara, Gucci, Furla, Ermenegildo Zegna, ¿qué
se yo? Pero todas huelen al rico olor de la opulencia, la libertad de mercado,
la libertad de opinión, huelen en verdad a ÉXITO.
¡A
todo el comunismo algo le hiede!
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