SUPOSITORIOS
Si fuera la Reina Madre británica, quien se abalanzara sobre Hugo Chávez, para estamparle en la mejilla un beso color carmesí.
Si Cristina Kirchner, no hubiese recibido los millones que el mismo Hugo le ha mandado y si a Antonini Wilson, no lo hubiesen descubierto con tan solo $800.000.
Si supusiéramos que los más de 120.000 muertos, contabilizados en Venezuela en los últimos doce años de gobierno de Hugo, son una de las sucias tretas de los oligarcas de la oposición, que siempre están mintiendo para crear esa inmunda matriz de opinión contra la revolución más bonita y que ha dado la mayor cantidad de felicidad a sus ciudadanos.
Si Hugo, cumpliera su palabra y cediera el Palacio de Miraflores, como recinto universitario y si suponemos que logró la erradicación de miles de niños de la calle.
Si supusiéramos que no se han gastado inauditablemente más de $800.000.000.000 del dinero de todos los venezolanos y si a los chavistas más furibundos, no les gustara la buena vida, sobre todo la que vivimos en los Estados Unidos de América.
Si el narcotraficante Mackled, preso actualmente, no hubiese contribuido con la fortuna de Generales y Almirantes, Diputados y testaferros, Gobernadores y Alcaldes, y si esto fuera una suposición.
Si al Embajador chavista en las Naciones Unidas, el inefable Roy Chaderton Matos, no se le conociera el pasado y los nexos de su fallecida y respetable hermana Reina, casada con el Capitán de Corbeta Miguel Ponce Lugo, ejecutado por la guerrilla castrista de los sesenta (muerte que aun duele en la Armada de Venezuela) y que evidentemente lo hace su cuñado, podríamos suponer que nunca fue copeyano, que la cara de asco sistemática que pone en los foros internacionales cuando alguien critica a la revolución (cualquiera que esta sea), es verdadera, que su masculinidad es a prueba de balas opositoras y que suponemos que sus extrañas maneras son cosas de nuestra maligna mente y que esa exclusiva debilidad por la revolución la llevaba tan dentro como lo demás y que París lo asquea, Washington le asfixia, Madrid nos colonizó en 1492, Roma también era un Imperio horrible y detestable.
Si supusiéramos, que suponemos, que la supuesta realidad los arropa, los delata, los vulgariza y les hiede, estas verdades serían un “supositorio”.
La conclusión antes expuesta, podrán mis queridos lectores, suponer, que la pregunté al que más sabe en esto del idioma en la revolución. Quien otro que a Evo?, que a la vez entró en duda y supuso que la propia palabra supositorio describía el hecho de suponer perfectamente y yo estoy de acuerdo con el, porque infiero que alguien importante, algún serio notable del altiplano, revisó su “curriculum vitae” para el empleo de Presidente!!!
Nunca antes, en la historia Patria, se había visto tanto desacierto junto. Jamás la chusma insurrecta había tenido la posibilidad de retroceder a todo un país, a todo un continente, avalado por la ley. Nunca antes a mi País, Venezuela, la tierra de libertad de la América del Sur, le habían impuesto tantos supositorios.
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Wednesday, October 26, 2011
Monday, October 24, 2011
LA PRIMAVERA VENEZOLANA
PRIMAVERA VENEZOLANA
Por nuestra cercanía al eje ecuatorial, en Venezuela no podemos discriminar los comienzos de las estaciones.
La Caracas de mi infancia era muy fresca, tanto como los comienzos de la primavera de Washington tal vez y espero no exagerar, pero mi crecimiento como hombre de deporte a las faldas del Cerro el Ávila, era húmedo en las mañanas y de agradable temperatura en esos años setenta, en el Sebucán y la Altamira de mis amores, en Los Palos Grandes del terremoto y en la Santa Eduviges de la Iglesia donde mis Padres fueron los segundos en casarse, después del arquitecto y donde asistí por vez primera a los oficios religiosos de los curas que me educaron y que pertenecían a la congregación de los Pasionistas.
Con frecuencia digo que es probable, que de ser célibe yo pudiese ser un sacerdote inspirador, pero la carne llama y es virtualmente imposible para mí, dejar de pecar en ese sentido. No lo digo con arrogancia, de ninguna manera, lo digo con profunda admiración hacia esos hombres que entregan la vida con pasión al servicio de Dios y que son recompensados con una larga vida llena de alegrías, sabiduría o es que acaso conoce Usted, algún cura que haya muerto joven, por cáncer de próstata o tal vez de ese cuasi común infarto?, que haya perdido la vida en un Ícaro, ultraligero o por una mordedura de tiburón surfeando en una playa australiana?. La respuesta es un común NO.
Hablo de larga vida de esas personas entregadas al bien de la humanidad, porque las cosas tienen siempre dos caras y hay un gran ejército de personas entregadas al mal de la humanidad, entre ellos el recientemente fallecido a tiros y golpes por una turba, Mohamar el Gadaffi, al que ya nos hemos referido en este espacio y que seguro estoy, pensaba que hacía el mejor de los bienes a su pueblo, Libia.
En el mes de Diciembre del 2010, comenzó espontáneamente, el fenómeno de rebelión llamado la primavera Árabe, una ola de rebeliones y protestas que hicieron temblar los regímenes de Tunisia, Egipto, por supuesto Libia, Algeria, Marruecos, Omán, Jordania, Iraq, Kuwait, Líbano, Mauritania, Sahara Occidental, con su espectacular Agadir y que llegó cercano a los bordes de Israel y todos gritaban como entrenados, la traducción de sus respectivas lenguas: “The people want to bring down the regime” lo que es lo mismo: “El pueblo quiere la caída del régimen”
El efecto de Coriolis hace que el agua de la poceta baje en sentido contrario en la Argentina que a la poceta mía aquí en Miami, por aquel efecto de rotación y también el de traslación de todo el planeta, pero cuando nos encontramos cercanos al Ecuador no podemos notar esas variantes que se gestan frente a nuestros ojos y que por naturales, no les hacemos caso.
La primavera Árabe se ha dado como un fenómeno natural, que ha sorprendido a los hacedores del mal y que el mundo libre ha aplaudido como si de un tono de Pavaroti en la ópera, se tratara, ese alto decibel de libertad que ya se merecen y yo me pregunto: acaso por natural, acaso por acostumbrarnos al mal, no hemos visto que la primavera si se puede ver en Venezuela?
Por nuestra cercanía al eje ecuatorial, en Venezuela no podemos discriminar los comienzos de las estaciones.
La Caracas de mi infancia era muy fresca, tanto como los comienzos de la primavera de Washington tal vez y espero no exagerar, pero mi crecimiento como hombre de deporte a las faldas del Cerro el Ávila, era húmedo en las mañanas y de agradable temperatura en esos años setenta, en el Sebucán y la Altamira de mis amores, en Los Palos Grandes del terremoto y en la Santa Eduviges de la Iglesia donde mis Padres fueron los segundos en casarse, después del arquitecto y donde asistí por vez primera a los oficios religiosos de los curas que me educaron y que pertenecían a la congregación de los Pasionistas.
Con frecuencia digo que es probable, que de ser célibe yo pudiese ser un sacerdote inspirador, pero la carne llama y es virtualmente imposible para mí, dejar de pecar en ese sentido. No lo digo con arrogancia, de ninguna manera, lo digo con profunda admiración hacia esos hombres que entregan la vida con pasión al servicio de Dios y que son recompensados con una larga vida llena de alegrías, sabiduría o es que acaso conoce Usted, algún cura que haya muerto joven, por cáncer de próstata o tal vez de ese cuasi común infarto?, que haya perdido la vida en un Ícaro, ultraligero o por una mordedura de tiburón surfeando en una playa australiana?. La respuesta es un común NO.
Hablo de larga vida de esas personas entregadas al bien de la humanidad, porque las cosas tienen siempre dos caras y hay un gran ejército de personas entregadas al mal de la humanidad, entre ellos el recientemente fallecido a tiros y golpes por una turba, Mohamar el Gadaffi, al que ya nos hemos referido en este espacio y que seguro estoy, pensaba que hacía el mejor de los bienes a su pueblo, Libia.
En el mes de Diciembre del 2010, comenzó espontáneamente, el fenómeno de rebelión llamado la primavera Árabe, una ola de rebeliones y protestas que hicieron temblar los regímenes de Tunisia, Egipto, por supuesto Libia, Algeria, Marruecos, Omán, Jordania, Iraq, Kuwait, Líbano, Mauritania, Sahara Occidental, con su espectacular Agadir y que llegó cercano a los bordes de Israel y todos gritaban como entrenados, la traducción de sus respectivas lenguas: “The people want to bring down the regime” lo que es lo mismo: “El pueblo quiere la caída del régimen”
El efecto de Coriolis hace que el agua de la poceta baje en sentido contrario en la Argentina que a la poceta mía aquí en Miami, por aquel efecto de rotación y también el de traslación de todo el planeta, pero cuando nos encontramos cercanos al Ecuador no podemos notar esas variantes que se gestan frente a nuestros ojos y que por naturales, no les hacemos caso.
La primavera Árabe se ha dado como un fenómeno natural, que ha sorprendido a los hacedores del mal y que el mundo libre ha aplaudido como si de un tono de Pavaroti en la ópera, se tratara, ese alto decibel de libertad que ya se merecen y yo me pregunto: acaso por natural, acaso por acostumbrarnos al mal, no hemos visto que la primavera si se puede ver en Venezuela?
Saturday, October 22, 2011
TE INVITO A MI VELERO
TE INVITO A MI VELERO
De esas noches que no comprendemos, pero que sabemos estar crispados, madrugada en la Guaira, en el muelle November uno y yo estaba bajo la tutoría del Capitán, compañero y leal amigo Francisco Cantón, recibiendo y entrenándome en ese tipo de buques.
Francisco es uno de esos Comandantes que logró con sobrado éxito, esa línea media entre la disciplina y el cariño de sus tripulantes.
Todos respondían a las órdenes con esa cortante inmediatez de los nervios y ya el inmenso buque había despegado su popa y se encontraba con toda su imparable energía cinética, dando atrás, era una ciudad en movimiento y sin frenos.
Tal vez el cansancio, el trasnocho de todos, el riesgo que implica maniobrar esos buques viejos en espacios tan pequeños, nos tenía nerviosos.
En baja voz comencé a describirlo: el casco es impolutamente blanco y esa línea doble en color azul que lo estiliza de proa a popa. Una vela mayor y un foque es lo único que necesita, aunque a veces he sacado el spinniker (vela de balón), cuando tengo el viento por popa, pero es demasiado engorrosa, cuando estoy navegando solo.
Todos fueron bajando la voz y prestando atención y el “Capana” seguía dando atrás muy lentamente en aquella noche.
Al entrar y por estribor, toda una pared de espejos donde guardo los licores y por babor en la misma área social tengo esa pequeña biblioteca, con mi compás, el sextante que compré en Norfolk, mis libros, algunas cartas de navegación, pero especialmente el Dutton Navigation and Pilot, las tablas HO, para los cálculos estelares, el derrotero de las costas venezolanas…y todos oyendo y yo viendo el horizonte, como si estuviese solo.
Mi cama en forma de “V”, (porque la proa obliga a esa forma) y donde se han llevado a cabo exitosas batallas carnales, es más bien blanda, pero sumamente cómoda y al estar en proa mi camarote, el buque en su natural cabeceo arrulla mi sueño.
Ya nadie hablaba con prisa, las órdenes de Francisco se cumplían profesionalmente, el inmenso monstruo se hacía a la mar y allí todos nos sentimos más seguros, en la inmensidad, porque así somos los marineros, extraños seres, beduinos de los espacios del planeta.
El segundo Comandante, como más caracterizado y con esa tácita potestad de preguntar, en nombre de los oficiales, me interpela, porque ya la situación de curiosidad era inaguantable: y en que puerto lo tiene?
Francisco que sabía la treta, mira hacia el cielo, como quien dice: ”otro más que cae en la trampa” y yo por única respuesta pongo el dedo índice de la mano derecha sobre la cien. Lo tengo aquí, en la cabeza!
Resulta que años después, estuve a punto de comprarlo en el boat show en Miami, exactamente como lo describí esa noche de navegación y estima. Cuesta mucho menos que mi carro y el crédito es muy cómodo de pagar, pero ahora lo que no tengo es la voluntad de someterme a la rudeza de la vida en la mar, ya no tengo las noches de la Guaira, ni tripulación a quien contarle mis cuentos.
De esas noches que no comprendemos, pero que sabemos estar crispados, madrugada en la Guaira, en el muelle November uno y yo estaba bajo la tutoría del Capitán, compañero y leal amigo Francisco Cantón, recibiendo y entrenándome en ese tipo de buques.
Francisco es uno de esos Comandantes que logró con sobrado éxito, esa línea media entre la disciplina y el cariño de sus tripulantes.
Todos respondían a las órdenes con esa cortante inmediatez de los nervios y ya el inmenso buque había despegado su popa y se encontraba con toda su imparable energía cinética, dando atrás, era una ciudad en movimiento y sin frenos.
Tal vez el cansancio, el trasnocho de todos, el riesgo que implica maniobrar esos buques viejos en espacios tan pequeños, nos tenía nerviosos.
En baja voz comencé a describirlo: el casco es impolutamente blanco y esa línea doble en color azul que lo estiliza de proa a popa. Una vela mayor y un foque es lo único que necesita, aunque a veces he sacado el spinniker (vela de balón), cuando tengo el viento por popa, pero es demasiado engorrosa, cuando estoy navegando solo.
Todos fueron bajando la voz y prestando atención y el “Capana” seguía dando atrás muy lentamente en aquella noche.
Al entrar y por estribor, toda una pared de espejos donde guardo los licores y por babor en la misma área social tengo esa pequeña biblioteca, con mi compás, el sextante que compré en Norfolk, mis libros, algunas cartas de navegación, pero especialmente el Dutton Navigation and Pilot, las tablas HO, para los cálculos estelares, el derrotero de las costas venezolanas…y todos oyendo y yo viendo el horizonte, como si estuviese solo.
Mi cama en forma de “V”, (porque la proa obliga a esa forma) y donde se han llevado a cabo exitosas batallas carnales, es más bien blanda, pero sumamente cómoda y al estar en proa mi camarote, el buque en su natural cabeceo arrulla mi sueño.
Ya nadie hablaba con prisa, las órdenes de Francisco se cumplían profesionalmente, el inmenso monstruo se hacía a la mar y allí todos nos sentimos más seguros, en la inmensidad, porque así somos los marineros, extraños seres, beduinos de los espacios del planeta.
El segundo Comandante, como más caracterizado y con esa tácita potestad de preguntar, en nombre de los oficiales, me interpela, porque ya la situación de curiosidad era inaguantable: y en que puerto lo tiene?
Francisco que sabía la treta, mira hacia el cielo, como quien dice: ”otro más que cae en la trampa” y yo por única respuesta pongo el dedo índice de la mano derecha sobre la cien. Lo tengo aquí, en la cabeza!
Resulta que años después, estuve a punto de comprarlo en el boat show en Miami, exactamente como lo describí esa noche de navegación y estima. Cuesta mucho menos que mi carro y el crédito es muy cómodo de pagar, pero ahora lo que no tengo es la voluntad de someterme a la rudeza de la vida en la mar, ya no tengo las noches de la Guaira, ni tripulación a quien contarle mis cuentos.
Sunday, October 16, 2011
EL INEXORABLE TIEMPO
EL INEXORABLE TIEMPO
Mi novia es una mujer muy fina, hija de unos millonarios hacendados cubanos, dueños de unos ingenios azucareros y que conformaban esa suerte de aristocracia de la Isla Caribeña antes de la llegada de Fidel Castro y los demás castradores.
Yo recuerdo haberla conocido en aquel almuerzo, donde para mala suerte de ella, me permitieron hablar al público y el enganche fue de inmediato. Se movía como una gata para lograr mi atención, sin comprender que ya la tenía, creo que poseía un coqueteo genético!
No la vi mas, hasta el open house de mi libro en el restaurant de Coral Gables, aquel dieciocho de Diciembre del 2008, donde tuvimos lleno total y ella tuvo mi atención particular. Después de mi casa editorial, volví a hablar y al pararme en el pódium, su mirada de cruzó, el sentimiento mintió y simulé que no me perturbaba su presencia allí. Ese día obtuve su número de teléfono y a partir de ese evento nuestras conversaciones fueron constantes, hasta que me invitó a su casa y allí me regaló ese crucifijo de bronce, que todavía conservo a la entrada de la mía y que fue bendito por el sacerdote de la Ermita de la Caridad del Cobre.
Regularizamos nuestro amor, viéndonos en el almuerzo de los viernes, en el restaurant del Big Five Club, porque yo iba solo a verla y a escuchar sus versos, porque no les he dicho que es poetisa, que compone e inventa las dulzuras de mi amor en cuartillas llenas del almizcle de la sabiduría del vivir y del sosiego de la vida católica más estricta y mejor llevada que nunca conocí, después de mi abuela Conchita.
Un día en Octubre del 2009, me invitó junto con mi hijo, so pena de terminar nuestro noviazgo, a almorzar y nunca supe por qué y los para qué, pero lo dejé todo para atenderla y me bastaba su presencia y su conversación y recuerdo aquel mensaje a mi muchacho: “Cuando te sientas solo, cuando quieras sentir nuestro amor, solo debes mirar al cielo, que tu Padre y yo también lo estaremos viendo. El mismo azul, el mismo ábside, que a todos nos arropa, como el milagro de Dios”
Blanca Hill Piedra, mi novia, culta, femenina, inteligente, cariñosa y respetable señora de este exilio común, fue mi amor, aunque nunca nos tocamos, pero siempre nos lo dijimos, en privado y también en público, si, está bien, era un poco mayor para mí, pero ella sabía que eso no es un impedimento, porque el amor no tiene edad, ni los ángeles tienen sexo.
El tiempo pasó inexorablemente, su salud mermó y ayer Luis, el regente de los almuerzos de los viernes, me llamó, para darme la mala noticia.
Solo veo hacia el cielo, ese que nos arropa a todos, ese ábside planetario, común, porque seguro ella también lo ve. Ella hubiese querido que fuera en la Cuba de sus amores, pero es que ya no existe! desde hace cincuenta y dos años. Miami se le parece más a lo que allá dejó.
El dolor de su muerte nos hace comprender que ya nada importa y que ambas, La Habana y Miami, se encuentran bajo el mismo azul del cielo y sobre el mismo azul del mar.
Mi novia es una mujer muy fina, hija de unos millonarios hacendados cubanos, dueños de unos ingenios azucareros y que conformaban esa suerte de aristocracia de la Isla Caribeña antes de la llegada de Fidel Castro y los demás castradores.
Yo recuerdo haberla conocido en aquel almuerzo, donde para mala suerte de ella, me permitieron hablar al público y el enganche fue de inmediato. Se movía como una gata para lograr mi atención, sin comprender que ya la tenía, creo que poseía un coqueteo genético!
No la vi mas, hasta el open house de mi libro en el restaurant de Coral Gables, aquel dieciocho de Diciembre del 2008, donde tuvimos lleno total y ella tuvo mi atención particular. Después de mi casa editorial, volví a hablar y al pararme en el pódium, su mirada de cruzó, el sentimiento mintió y simulé que no me perturbaba su presencia allí. Ese día obtuve su número de teléfono y a partir de ese evento nuestras conversaciones fueron constantes, hasta que me invitó a su casa y allí me regaló ese crucifijo de bronce, que todavía conservo a la entrada de la mía y que fue bendito por el sacerdote de la Ermita de la Caridad del Cobre.
Regularizamos nuestro amor, viéndonos en el almuerzo de los viernes, en el restaurant del Big Five Club, porque yo iba solo a verla y a escuchar sus versos, porque no les he dicho que es poetisa, que compone e inventa las dulzuras de mi amor en cuartillas llenas del almizcle de la sabiduría del vivir y del sosiego de la vida católica más estricta y mejor llevada que nunca conocí, después de mi abuela Conchita.
Un día en Octubre del 2009, me invitó junto con mi hijo, so pena de terminar nuestro noviazgo, a almorzar y nunca supe por qué y los para qué, pero lo dejé todo para atenderla y me bastaba su presencia y su conversación y recuerdo aquel mensaje a mi muchacho: “Cuando te sientas solo, cuando quieras sentir nuestro amor, solo debes mirar al cielo, que tu Padre y yo también lo estaremos viendo. El mismo azul, el mismo ábside, que a todos nos arropa, como el milagro de Dios”
Blanca Hill Piedra, mi novia, culta, femenina, inteligente, cariñosa y respetable señora de este exilio común, fue mi amor, aunque nunca nos tocamos, pero siempre nos lo dijimos, en privado y también en público, si, está bien, era un poco mayor para mí, pero ella sabía que eso no es un impedimento, porque el amor no tiene edad, ni los ángeles tienen sexo.
El tiempo pasó inexorablemente, su salud mermó y ayer Luis, el regente de los almuerzos de los viernes, me llamó, para darme la mala noticia.
Solo veo hacia el cielo, ese que nos arropa a todos, ese ábside planetario, común, porque seguro ella también lo ve. Ella hubiese querido que fuera en la Cuba de sus amores, pero es que ya no existe! desde hace cincuenta y dos años. Miami se le parece más a lo que allá dejó.
El dolor de su muerte nos hace comprender que ya nada importa y que ambas, La Habana y Miami, se encuentran bajo el mismo azul del cielo y sobre el mismo azul del mar.
Tuesday, October 11, 2011
CLARO QUE ENTIENDO QUE SEAS REVOLUCIONARIO!!!
CLARO QUE ENTIENDO QUE SEAS REVOLUCIONARIO
Ellos creen que no los entiendo, pero si lo hago y completamente. Los comprendo y más aún los avalo, los apoyo y hasta los justifico, porque de no ser por la revolución, jamás hubiesen podido llegar a donde han llegado y esto es un hecho, créanme que es así!.
Quiero resaltar que no me pasé al otro lado, no. Simplemente justifico que solo en revolución se puede robar groseramente sin ser aprehendido, se puede ocupar un cargo público, burlando todo criterio lógico, como por ejemplo aquel ministro de la cultura de profesión veterinario hallado en coma en un hospital de Cumaná por ingesta de cocaína durante una revolucionaria y culta celebración.
Solo en revolución se glorifica a un asesino, ignaro, como lo fue Ernesto Guevara de la Cerna o tal vez Serna?, mejor conocido en los bajos fondos, donde se crió y vivió hasta su ejecución, como Che Guevara.
Es en revolución donde se exponencian los odios, se exaltan las bajas pasiones, la envidia se encuentra en su caldo de cultivo y cualquier opinión disidente y que no cabronee al camarada es inmediatamente rechazada, atacada, escupida y públicamente reprobada, porque se saben minoría y por aquello del sentido de supervivencia.
Siempre pido a Dios, hacer de mis escritos un instrumento suyo, hacer de mi palabra su herramienta para inspirar y modificar conductas hacia la concordia, la aceptación, la comprensión, pero con ellos la tarea es ardua, porque nunca conocí a personas tan absurdas y fuera de toda lógica. Lo que me contaban de los comunistas cubanos, de sus excesos, de aquella estupidez de haber eliminado el saxofón de la orquesta del cabaret, porque era un instrumento Yanqui, me parecía tan lejano, tan novelero, tan absurdo que no lo consideraba importante, porque es inconcebible que no le gusten las cosas buenas, incluyendo la deliciosa mixtura musical del saxo en ese Jazz, que no es imperialista, sino del planeta en su totalidad.
Con frecuencia y durante año y medio, iba a “House of blues” en la dramática Bourbon Street, para conseguir tres cosas: en primer lugar, ver el experimento social, que siempre era cambiante, ramplón, chusco, vulgar. Luego para complacer a los venezolanos que llegaban del país y querían verla y el más importante de todos, para disfrutar del más depurado Jazz que jamás he oído.
Llegué a bailar esa música cuando nadie lo hacía (me refiero al jazz) y por ello comprendo a los revolucionarios, porque ellos bailan también la música que se les ordena, en la igualmente hedionda negligencia a la que pertenecen por imperativo de su falta de talento y preparación, pero la única diferencia con Bourbon Street, es que los venezolanos ya no quieren seguir allá, están saliendo del país en una diáspora solo comparable con la dolida Colombia y que ha mermado a la familia venezolana.
Los veo en Miami, con su grosera opulencia que traen de la corrupción, con esa vulgaridad propia del dinero fácil y mal habido, que hiede a madrugada en un albañal y que solo podrán disfrutar como turistas, por un ratico, porque el capitalismo, sinónimo de progreso y futuro los eliminaría en el primer semestre…claro que les comprendo y tienen razón, porque de lo contrario no hubiesen podido surgir sin trabajar.
Ellos creen que no los entiendo, pero si lo hago y completamente. Los comprendo y más aún los avalo, los apoyo y hasta los justifico, porque de no ser por la revolución, jamás hubiesen podido llegar a donde han llegado y esto es un hecho, créanme que es así!.
Quiero resaltar que no me pasé al otro lado, no. Simplemente justifico que solo en revolución se puede robar groseramente sin ser aprehendido, se puede ocupar un cargo público, burlando todo criterio lógico, como por ejemplo aquel ministro de la cultura de profesión veterinario hallado en coma en un hospital de Cumaná por ingesta de cocaína durante una revolucionaria y culta celebración.
Solo en revolución se glorifica a un asesino, ignaro, como lo fue Ernesto Guevara de la Cerna o tal vez Serna?, mejor conocido en los bajos fondos, donde se crió y vivió hasta su ejecución, como Che Guevara.
Es en revolución donde se exponencian los odios, se exaltan las bajas pasiones, la envidia se encuentra en su caldo de cultivo y cualquier opinión disidente y que no cabronee al camarada es inmediatamente rechazada, atacada, escupida y públicamente reprobada, porque se saben minoría y por aquello del sentido de supervivencia.
Siempre pido a Dios, hacer de mis escritos un instrumento suyo, hacer de mi palabra su herramienta para inspirar y modificar conductas hacia la concordia, la aceptación, la comprensión, pero con ellos la tarea es ardua, porque nunca conocí a personas tan absurdas y fuera de toda lógica. Lo que me contaban de los comunistas cubanos, de sus excesos, de aquella estupidez de haber eliminado el saxofón de la orquesta del cabaret, porque era un instrumento Yanqui, me parecía tan lejano, tan novelero, tan absurdo que no lo consideraba importante, porque es inconcebible que no le gusten las cosas buenas, incluyendo la deliciosa mixtura musical del saxo en ese Jazz, que no es imperialista, sino del planeta en su totalidad.
Con frecuencia y durante año y medio, iba a “House of blues” en la dramática Bourbon Street, para conseguir tres cosas: en primer lugar, ver el experimento social, que siempre era cambiante, ramplón, chusco, vulgar. Luego para complacer a los venezolanos que llegaban del país y querían verla y el más importante de todos, para disfrutar del más depurado Jazz que jamás he oído.
Llegué a bailar esa música cuando nadie lo hacía (me refiero al jazz) y por ello comprendo a los revolucionarios, porque ellos bailan también la música que se les ordena, en la igualmente hedionda negligencia a la que pertenecen por imperativo de su falta de talento y preparación, pero la única diferencia con Bourbon Street, es que los venezolanos ya no quieren seguir allá, están saliendo del país en una diáspora solo comparable con la dolida Colombia y que ha mermado a la familia venezolana.
Los veo en Miami, con su grosera opulencia que traen de la corrupción, con esa vulgaridad propia del dinero fácil y mal habido, que hiede a madrugada en un albañal y que solo podrán disfrutar como turistas, por un ratico, porque el capitalismo, sinónimo de progreso y futuro los eliminaría en el primer semestre…claro que les comprendo y tienen razón, porque de lo contrario no hubiesen podido surgir sin trabajar.
Sunday, October 9, 2011
LAS PUERTAS DEL INFIERNO
LAS PUERTAS DEL INFIERNO
Hay frases hechas que marcan y maltratan la autoestima, revuelven la inteligencia emocional, confunden los objetivos al ordenar con el poder de las palabras, las incoherencias aprendidas, sobre todo en las telenovelas mejicanas.
Me refiero, por ejemplo a: “voy a luchar por tu amor”, cuya cursilería no entiende que para luchar se necesita un adversario y el amor lo que tiene son aliados, así que mal se puede pelear por él. La segunda podría ser, dada a las damas sufridas del sur de Río Grande: “yo quiero un hombre que me represente”, como si Ud. fuera algo menos y requiere de su avasallante personalidad para hacer crecer a la suya, o tal vez esta: “quiero a un hombre que me complemente” y ya sería insultante una explicación para esta tercera. Pero tuve a una alumna que conoció a ese ícono “mental” de la masculinidad y juró que llegaría a vieja con él y la fuerza de la verbalización la complació y envejeció unos diez años en seis meses de relación.
A unas decenas de kilómetros de Managua, está una grieta humeante que han llamado “Masaya”, pero que todo el mundo conoce como la “Puerta del Infierno”. Se hicieron allí sacrificios humanos y es tan grande, humeante y hedionda que impresiona. Parados al Sur del cráter y viendo hacia el Norte, solo se puede observar, bajo el cielo negro de la ceniza, a su derecha y en lo alto de un cerro, una cruz, como tributo a la contención del diablo. En el siglo XVI estuvieron allí unos monjes benedictinos, que certifican las malas energías del lugar. Igualmente a seiscientos cincuenta kilómetros de Masaya, está Xibalga, otra puerta al averno mejor conocida como “Lugar del miedo”. Quiero ilustrar, que la puerta al infierno, tal vez está más cerca de lo que Ud. cree y que el descuido de la palabra puede ser la llave para que entre, bajo el control de los cancerberos, que nunca más lo dejarán salir.
Oramos, usando el lenguaje óntico de la palabra, cuidando la frase que alabe al supremo, que ame al prójimo, que exalte las virtudes y el amor, que centre la psiquis y la alinee con el soma y el alma.
Pido perdón por lo que sigue, pero cuando su vida se enrolla cual satánica culebra en una sentencia maligna, como lo es “Patria o si no la MUERTE”, los resultados en muchos de los mas furibundos socialistas del siglo XXI, los hemos visto: Clodosvaldo Russian, Muller Rojas, Tascón, William Lara, Lina Ron y podemos seguir, pero sería, poco elegante.
El Presidente Comandante, se ha dado cuenta de esto y ordenó cambiar la sentencia de muerte por la palabra vida, pero ya es un poco tarde para los prenombrados y creo que también para él.
No podemos crear odios y pensar que a nosotros no nos tocará, no podemos maltratar, saquear, insultar y vejar, arruinar vidas y familias, robarse un país completo y pensar que estamos a salvo, no y mil veces no. El resultado es que aún no tienen Patria y ya conocen la puerta hacia el infierno.
Hay frases hechas que marcan y maltratan la autoestima, revuelven la inteligencia emocional, confunden los objetivos al ordenar con el poder de las palabras, las incoherencias aprendidas, sobre todo en las telenovelas mejicanas.
Me refiero, por ejemplo a: “voy a luchar por tu amor”, cuya cursilería no entiende que para luchar se necesita un adversario y el amor lo que tiene son aliados, así que mal se puede pelear por él. La segunda podría ser, dada a las damas sufridas del sur de Río Grande: “yo quiero un hombre que me represente”, como si Ud. fuera algo menos y requiere de su avasallante personalidad para hacer crecer a la suya, o tal vez esta: “quiero a un hombre que me complemente” y ya sería insultante una explicación para esta tercera. Pero tuve a una alumna que conoció a ese ícono “mental” de la masculinidad y juró que llegaría a vieja con él y la fuerza de la verbalización la complació y envejeció unos diez años en seis meses de relación.
A unas decenas de kilómetros de Managua, está una grieta humeante que han llamado “Masaya”, pero que todo el mundo conoce como la “Puerta del Infierno”. Se hicieron allí sacrificios humanos y es tan grande, humeante y hedionda que impresiona. Parados al Sur del cráter y viendo hacia el Norte, solo se puede observar, bajo el cielo negro de la ceniza, a su derecha y en lo alto de un cerro, una cruz, como tributo a la contención del diablo. En el siglo XVI estuvieron allí unos monjes benedictinos, que certifican las malas energías del lugar. Igualmente a seiscientos cincuenta kilómetros de Masaya, está Xibalga, otra puerta al averno mejor conocida como “Lugar del miedo”. Quiero ilustrar, que la puerta al infierno, tal vez está más cerca de lo que Ud. cree y que el descuido de la palabra puede ser la llave para que entre, bajo el control de los cancerberos, que nunca más lo dejarán salir.
Oramos, usando el lenguaje óntico de la palabra, cuidando la frase que alabe al supremo, que ame al prójimo, que exalte las virtudes y el amor, que centre la psiquis y la alinee con el soma y el alma.
Pido perdón por lo que sigue, pero cuando su vida se enrolla cual satánica culebra en una sentencia maligna, como lo es “Patria o si no la MUERTE”, los resultados en muchos de los mas furibundos socialistas del siglo XXI, los hemos visto: Clodosvaldo Russian, Muller Rojas, Tascón, William Lara, Lina Ron y podemos seguir, pero sería, poco elegante.
El Presidente Comandante, se ha dado cuenta de esto y ordenó cambiar la sentencia de muerte por la palabra vida, pero ya es un poco tarde para los prenombrados y creo que también para él.
No podemos crear odios y pensar que a nosotros no nos tocará, no podemos maltratar, saquear, insultar y vejar, arruinar vidas y familias, robarse un país completo y pensar que estamos a salvo, no y mil veces no. El resultado es que aún no tienen Patria y ya conocen la puerta hacia el infierno.
Thursday, October 6, 2011
HOY PIENSO VIVIR
HOY PIENSO VIVIR
Veinticinco minutos de tráfico hacia North Miami Beach, para grabar mi voz por treinta segundos, pero me gusta! Y más aún el cheque.
Almorcé con mi hijo y también me gustó!
De acuerdo a lo que dice Álvarez Guedes, viviré diez por ciento más que las personas que no duermen siesta, porque a esta altura del partido, debo dormir siesta, mas porque me gusta, que porque me haga falta.
Me fuí a Kendall a grabar para la televisión ese segmento del viernes en la mañana y esto implicó un traje, corbata, maquillaje, estudio de la noticia y la producción antes de, para poder escupirlo frente a la cámara, pero decidí que no me importaría que pensaran los que me vean y abrí el programa diciendo que debería haber una ley federal, con visos de internacionalidad, avalado por las Naciones Unidas, que prohibiera hablar de Chávez los días viernes….y me divirtió!
Al llegar a casa, salí a competir contra mi sombra y no gané, porque me quité el atuendo, me puse mis viejos zapatos de correr y tomé mis pesas de cinco libras y me lancé a las calles, a ver si conseguía ese infarto, o a ver si consigo quitarme las libras de mas…eso también me divirtió, hasta que me lesioné el tobillo izquierdo, por haber pisado mal.
Preparé para la cena un tartar de atún fresco, con ese aguacate que me regaló Anita, en una salsa de Wasabi y soya y como eran siete los aguacates, incluí camarones en un coctel de lujo que acompañé con un Pinot Grigio helado.
Quiero que sepan que todo lo anteriormente descrito es absolutamente cierto y que ahora son las cinco y treinta y seis minutos de la madrugada del día siguiente y he decidido que cuando amanezca me iré a Key Byscaine a terminar de joderme el tobillo, corriendo por la playa, ver el amanecer y burlarme de las personas que estarán en el tráfico desperdiciando su vida.
Tienen el libérrimo derecho de no creer lo que han leído, pero insisto que ayer fue un día promedio en mi vida y les pregunto: es que acaso no soy millonario?
Si con rigurosidad revisáramos mis cuentas bancarias le respuesta sería un rotundo y risible NO, pero vuelvo a preguntarles: es que acaso no es millonario quien vive como tal? O es millonario quien tiene millones y no vive, sino para cuidarlos y seguir reproduciéndolos?
Ayer murió Steve Jobs, genio, millonario, dueño de Apple, buena persona y quien logró hacer de la tecnología un arte. Un Cáncer de páncreas que lo asesinó por hambre, porque el páncreas al crecer resta capacidad cúbica al estómago y se llena este con facilidad y simplemente no comemos, (cualquier doctor podrá opinar lo contrario, pero en términos grosos así es).
Lo que quiero decirles, es que el momento de vivir es ahora y que ese cheque que debo buscar en mi oficina, esos papeles que seguramente debo firmar, podrán esperar, porque disiento de mi admirado Cabral que decía de el mismo que estaba viviendo sobretiempo y creo que a mí nunca me alcanzará el tiempo y por ello lo vivo, lo disfruto con intensidad y hasta ahora no he hablado de sexo, porque ya sería mucho pedirles.
El famoso actor de cine británico Charles Chaplin, de cuyas ocurrencias siempre me rio más por los reales que son, que por lo cómicas, escribió que “La vida es maravillosa sino se le tiene miedo”, comencemos a vivir a partir de hoy, teniendo en cada acto de vida, la plena conciencia de la muerte y saborear de esta manera la intensidad multisápida que solo podremos disfrutar si forjamos la correcta actitud que nos haga ver en cada evento, un milagro de Dios!.
Veinticinco minutos de tráfico hacia North Miami Beach, para grabar mi voz por treinta segundos, pero me gusta! Y más aún el cheque.
Almorcé con mi hijo y también me gustó!
De acuerdo a lo que dice Álvarez Guedes, viviré diez por ciento más que las personas que no duermen siesta, porque a esta altura del partido, debo dormir siesta, mas porque me gusta, que porque me haga falta.
Me fuí a Kendall a grabar para la televisión ese segmento del viernes en la mañana y esto implicó un traje, corbata, maquillaje, estudio de la noticia y la producción antes de, para poder escupirlo frente a la cámara, pero decidí que no me importaría que pensaran los que me vean y abrí el programa diciendo que debería haber una ley federal, con visos de internacionalidad, avalado por las Naciones Unidas, que prohibiera hablar de Chávez los días viernes….y me divirtió!
Al llegar a casa, salí a competir contra mi sombra y no gané, porque me quité el atuendo, me puse mis viejos zapatos de correr y tomé mis pesas de cinco libras y me lancé a las calles, a ver si conseguía ese infarto, o a ver si consigo quitarme las libras de mas…eso también me divirtió, hasta que me lesioné el tobillo izquierdo, por haber pisado mal.
Preparé para la cena un tartar de atún fresco, con ese aguacate que me regaló Anita, en una salsa de Wasabi y soya y como eran siete los aguacates, incluí camarones en un coctel de lujo que acompañé con un Pinot Grigio helado.
Quiero que sepan que todo lo anteriormente descrito es absolutamente cierto y que ahora son las cinco y treinta y seis minutos de la madrugada del día siguiente y he decidido que cuando amanezca me iré a Key Byscaine a terminar de joderme el tobillo, corriendo por la playa, ver el amanecer y burlarme de las personas que estarán en el tráfico desperdiciando su vida.
Tienen el libérrimo derecho de no creer lo que han leído, pero insisto que ayer fue un día promedio en mi vida y les pregunto: es que acaso no soy millonario?
Si con rigurosidad revisáramos mis cuentas bancarias le respuesta sería un rotundo y risible NO, pero vuelvo a preguntarles: es que acaso no es millonario quien vive como tal? O es millonario quien tiene millones y no vive, sino para cuidarlos y seguir reproduciéndolos?
Ayer murió Steve Jobs, genio, millonario, dueño de Apple, buena persona y quien logró hacer de la tecnología un arte. Un Cáncer de páncreas que lo asesinó por hambre, porque el páncreas al crecer resta capacidad cúbica al estómago y se llena este con facilidad y simplemente no comemos, (cualquier doctor podrá opinar lo contrario, pero en términos grosos así es).
Lo que quiero decirles, es que el momento de vivir es ahora y que ese cheque que debo buscar en mi oficina, esos papeles que seguramente debo firmar, podrán esperar, porque disiento de mi admirado Cabral que decía de el mismo que estaba viviendo sobretiempo y creo que a mí nunca me alcanzará el tiempo y por ello lo vivo, lo disfruto con intensidad y hasta ahora no he hablado de sexo, porque ya sería mucho pedirles.
El famoso actor de cine británico Charles Chaplin, de cuyas ocurrencias siempre me rio más por los reales que son, que por lo cómicas, escribió que “La vida es maravillosa sino se le tiene miedo”, comencemos a vivir a partir de hoy, teniendo en cada acto de vida, la plena conciencia de la muerte y saborear de esta manera la intensidad multisápida que solo podremos disfrutar si forjamos la correcta actitud que nos haga ver en cada evento, un milagro de Dios!.
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