ENTRE EUDOMAR SANTOS Y EL YOINFRE
Conocí a Franklin Virguez aquí en Miami, donde me he permeado sin quererlo entre la farándula y la vida social y anoche puede ver la entrevista que le hicieron a Ibsen Martínez, padre de Eudomar Santos, personaje icónico de la Venezuela decadente, violenta y virulenta heredada y ahora exponenciada por Hugo Chavez, que protagonizó Franklin.
Han pasado veinte anos y ya no somos los mismos, me divertían las ocurrencias de Eudomar, creo que Franklin es Eudomar, se le parece, mora en él, le divierte y se le sale con frecuencia, no puedo dejar de verlo en su persona, se mimetizó extraordinariamente.
Las personas llegaron a pensar, (de acuerdo a lo que dice Ibsen), que Eudomar existía de verdad, que un mesonero le preguntó a que se dedicaba e Ibsen le hizo el cuento del taller mecánico, creo que en Propatria, pero en verdad todos querían pensar eso. Paradojicamente, recuerdo al hombre de la etiqueta, un caballero maduro que al mejor estilo de Harry el sucio y ante la impunidad y poca operatividad del sistema de justicia, procedía a ejecutar personalmente a algunas de las personas que de acuerdo a su criterio deberían ser eliminadas de la sociedad a la que el se veía obligado a limpiar en aras del bien común y resulta que Ibsen ha confesado con arrepentimiento que el hombre de la etiqueta se convirtió en una persona admirada, por su valentía, su patriotismo, su hombría al proceder en contra de la impunidad judicial y los procedimientos corruptos de un sistema que solo funciona para los pobres.
“Por estas calles”, la novela de televisión a la que me me refiero, marcó un protervo antes y después, en un país que desde hace dos décadas hace loas a la cultura de la violencia y la viveza en la persona de Eudomar Santos, el mas vivo, el playboy de barrio, el macho cobardón e inculto, improvizador de oficio, que se impone por la amenaza velada del miedo a la muerte. Ibsen Martínez, creó con brillantez al personaje, Franklin Virguez, lo interpretó magistralmente.
El cinco de Febrero de 1992, amaneciendo después de la asonada del golpe de Estado contra el gobierno democrático, recuerdo a un famélico Hugo Chavez, decir que los objetivos no habían sido alcanzados…”por ahora”, que depusieran sus armas .
Luego de un mes de sitio, en la carcel del Rodeo, no por el Gobierno (que sería lo normal), sino por lo “pranes” (vocablo inexistente en el Castizo, que denomina a ese grupo privados de libertad, alzados en contra del sistema de justicia), depusieron sus armas por instrucciones de su Comandante “El Yoinfre”, a quien ví con atención desde la lástima, su cara de violencia y dolor me tocó el alma y era famélico como aquel Hugo. Culpó con razón al Gobierno y les amenazó paradojicamente con la misma frase “por ahora”.
Creo que si existe el infierno, ya lo conseguimos en esa carcel de dolor y miseria.
Ibsen creó a Eudomar y Chavez al Yoinfre.
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Friday, July 15, 2011
Saturday, July 9, 2011
EL DIARIO DE LA PASION Y LA MUERTE DE CABRAL
El diario de la pasión y la muerte de Cabral
Verónica nació en Mercatello en Urbino, Italia en 1660, de una familia acomodada economicamente, su apellido era Giuliani y su padre se empeno en casarla, por ello le presentó a varios pretendientes y ella se negaba, pues quería entregar su vida a Dios. Su padre lo comprendió y dejó pasar esto en una época de dificil diálogo entre padres e hijos, no obstante calificó para el convento de las Clarisas Pobres en Cittá di Castello en Umbría, para permanecer allí el resto de su vida.
Comenzó a tener visiones donde ofrecía el cáliz de los sufrimientos y en el ano 1663, somatizó las huellas en su frente, de las heridas de la corona de espinas y para el viernes santo de 1667 las impresiones de las cinco llagas sagradas.
Santa Verónica murió un día como hoy 9 de Julio en 1727, dejando detrás un catálogo de sus experiencias religiosas titulado
“ Diario de la Pasión” y fué canonizada en 1839.
Hoy fué asesinado un hombre nada santo, que dijo recientemente que estaba viviendo sobretiempo, que el camino desde la cuna a la tumba es corto, que no importa el futuro sino hemos vivido el presente, que los pendejos eligen presidentes, que la muerte es una mudanza sin enseres, porque sin nada vinimos y sin nada nos mudamos. Sus monólogos cautivaban desde su juventud, por la crudeza de su profundidad basada en la cotidianeidad porque no hay nada mas argentino que no ser de argentina.
Por cada bomba que se lanza en el mundo, existen y persisten millares y millones de besos y caricias silenciosas, lo que ocurre con las bombas es que son muy ruidosas, pero siempre los buenos somos mas que los malos.
Su vida fue pasión, soledad para pensar y regodearse en el intelecto, el sarcasmo, la sátira inteligente y creo que también el mal humor que a veces y como humano debe acompanar a los mortales.
La tragedia lo visitó en sus seres queridos y lo superó a pulso y hoy nos visita a nosotros, quienes le admiramos, creo que tenemos material para hacer otro diario de pasión, con la persona de Facundo Cabral, quién canto a la vida y como argentino, también a la muerte de la cual somos hijos.
Escribí en mi facebook , (sin pensar mucho), desde la impresión de la sorpresa, que: la bohemia, el arte, el pensamiento y el humor inteligente, ya no serán iguales sin Facundo Cabral y lo sostengo en estas letras de dolor.
Este nueve de Julio, pedimos a Santa Verónica Giuliani, le tome su mano y le indique el camino de luz hacia el escenario que merece, pero creo que debe tomar en cuenta la irreverencia de Facundo y advertir en el cielo su presencia, porque seguramente se llevarán una sorpresa.
Hasta siempre, recordado amigo, hoy sentimos las heridas de la corona de espina en el corazón y la música mostrará con orgullo las llagas santas de tu pensamiento honesto.
Verónica nació en Mercatello en Urbino, Italia en 1660, de una familia acomodada economicamente, su apellido era Giuliani y su padre se empeno en casarla, por ello le presentó a varios pretendientes y ella se negaba, pues quería entregar su vida a Dios. Su padre lo comprendió y dejó pasar esto en una época de dificil diálogo entre padres e hijos, no obstante calificó para el convento de las Clarisas Pobres en Cittá di Castello en Umbría, para permanecer allí el resto de su vida.
Comenzó a tener visiones donde ofrecía el cáliz de los sufrimientos y en el ano 1663, somatizó las huellas en su frente, de las heridas de la corona de espinas y para el viernes santo de 1667 las impresiones de las cinco llagas sagradas.
Santa Verónica murió un día como hoy 9 de Julio en 1727, dejando detrás un catálogo de sus experiencias religiosas titulado
“ Diario de la Pasión” y fué canonizada en 1839.
Hoy fué asesinado un hombre nada santo, que dijo recientemente que estaba viviendo sobretiempo, que el camino desde la cuna a la tumba es corto, que no importa el futuro sino hemos vivido el presente, que los pendejos eligen presidentes, que la muerte es una mudanza sin enseres, porque sin nada vinimos y sin nada nos mudamos. Sus monólogos cautivaban desde su juventud, por la crudeza de su profundidad basada en la cotidianeidad porque no hay nada mas argentino que no ser de argentina.
Por cada bomba que se lanza en el mundo, existen y persisten millares y millones de besos y caricias silenciosas, lo que ocurre con las bombas es que son muy ruidosas, pero siempre los buenos somos mas que los malos.
Su vida fue pasión, soledad para pensar y regodearse en el intelecto, el sarcasmo, la sátira inteligente y creo que también el mal humor que a veces y como humano debe acompanar a los mortales.
La tragedia lo visitó en sus seres queridos y lo superó a pulso y hoy nos visita a nosotros, quienes le admiramos, creo que tenemos material para hacer otro diario de pasión, con la persona de Facundo Cabral, quién canto a la vida y como argentino, también a la muerte de la cual somos hijos.
Escribí en mi facebook , (sin pensar mucho), desde la impresión de la sorpresa, que: la bohemia, el arte, el pensamiento y el humor inteligente, ya no serán iguales sin Facundo Cabral y lo sostengo en estas letras de dolor.
Este nueve de Julio, pedimos a Santa Verónica Giuliani, le tome su mano y le indique el camino de luz hacia el escenario que merece, pero creo que debe tomar en cuenta la irreverencia de Facundo y advertir en el cielo su presencia, porque seguramente se llevarán una sorpresa.
Hasta siempre, recordado amigo, hoy sentimos las heridas de la corona de espina en el corazón y la música mostrará con orgullo las llagas santas de tu pensamiento honesto.
Friday, July 8, 2011
EL EXTRANO CASO DEL BLACKBERRY
Con frecuencia me siento como Dionisio, aquel mitológico dios de la locura ritual y el éxtasis, que en realidad fue un indigente profesional y es que eso era yo, en términos telefónicos. Durante años intentaron regalarme sin éxito, (en cuatro oportunidades, un blackberry) y yo persuadido de querer estar aislado del mundo los devolvía con cariño, pero a la vez con secreta sorna, porque no necesito uno de esos para ser mas, de facto, no quiero comunicarme con nadie todo el tiempo, solo chequeo mis correos cuando estoy de buenas y por eso lo hago todos los días, pero resulta que me fui a Orlando en una extraña aerolínea llamada Spirit, con una compañera de trabajo y mientras yo leía mi libro de Osho sobre el vivir con mayor calidad y mi económico teléfono celular de cincuenta dollares estaba en el fondo de mi maletín (donde realmente debía estar), correctamente apagado, ya estaba amaneciendo y antes de despegar del aeropuerto de Fort Lauderdale, creo que ella había mandado mas mails, que los que yo mando en todo un día de trabajo y es que precisamente me dediqué a hacerle caso a Osho y me dispuse a observarla con la pereza de Dionisio y basado en las dos partes en que esta se divide, la primera llamada ASEDIA, que es la complacencia y la apatía y la segunda TRISTITIA , que corresponde a la tristeza, porque me di cuenta que no puedo vivir en el siglo XIX y me dije, ya llegará otro de mis amigos y me quitará el sosiego y tendré que entrar a Twiter y recibiré a toda hora los mensajes del Facebook, donde tengo un pequeño ejército de amigos, también me llegarán los correos de Ustedes y los veré en tiempo real y me volveré mucho mas mal educado de lo que ya soy, cuando no aguante las ganas de ver mi blacberry independientemente de que esté sosteniendo una conversación con Barack Obama, Osho pasará a un segundo plano en mi vida, en mi mente, en mi vivir meditabundo y tranquilo y mi socia se sentirá con el derecho de escribirme a cualquier hora, porque sabrá que ahora soy uno de ellos y mi stress crecerá y me ducharé pendiente de lo que llega a la pequeña pantalla que moverá mi vida y en el gimnasio de mi casa, tendré un lugar especial donde ponerlo en mi caminadora para detenerla al menor destello de la pantalla líquida y el sexo no será igual, porque ahora seremos tres o tal vez cuatro si contamos el blacberry de ella y en eso pasó el tiempo y alguien anunció que estábamos a punto de aterrizar en Orlando y me desperté.
En eL mes de Enero, cumplí años y como si hubiese sido un comercial del libro ¨el secreto¨ me llamó Gustavo, con una urgencia tan grande que no podía esperar y yo estaba en mi caminadora, en una meditación extraña, por el movimiento, sudado, desarreglado para atenderle, pero no tenía alternativa, su urgencia y mi amistad ameritaban que nos viéramos y yo en mi caminadora japonesa, caí en la trampa de un maracucho que me trajo en su camioneta americana un blacberry asiático, agradezco a mi amigo, que me haya sacado del siglo de los pensadores hacia el siglo de los negociadores y las comunicaciones de alta velocidad, luego les contaré si ese aparato sirve para hacer mas dinero o si por el contrario he caído con la fuerza de la ley de gravedad en el foso de la moda a la que tanto he criticado.
En eL mes de Enero, cumplí años y como si hubiese sido un comercial del libro ¨el secreto¨ me llamó Gustavo, con una urgencia tan grande que no podía esperar y yo estaba en mi caminadora, en una meditación extraña, por el movimiento, sudado, desarreglado para atenderle, pero no tenía alternativa, su urgencia y mi amistad ameritaban que nos viéramos y yo en mi caminadora japonesa, caí en la trampa de un maracucho que me trajo en su camioneta americana un blacberry asiático, agradezco a mi amigo, que me haya sacado del siglo de los pensadores hacia el siglo de los negociadores y las comunicaciones de alta velocidad, luego les contaré si ese aparato sirve para hacer mas dinero o si por el contrario he caído con la fuerza de la ley de gravedad en el foso de la moda a la que tanto he criticado.
Thursday, July 7, 2011
Mi sombrero de Panama que es Ecuatoriano
De las personas mas famosas que lo han usado, nombraremos al Presidente Theodore Roosevelt, Humphrey Bogart, Frank Sinatra y al protagonista número uno de la segunda guerra mundial, Sir Winston Churchill, ¿les parece poco?, pero quiero decirles que yo también tengo uno y lo llevo con orgullo y el mío es muy fino, porque cumple con las mas, de mil seiscientas fibras tejidas por pulgada cuadrada, requisito indispensable para ser arrogante como yo y decirlo a aquellos que todavía no lo usan.
En la provincia de Manabí, hay un sitio llamado ¨jipijapa¨ un nombre algo excéntrico a mi juicio, pero que ha dado su originario nombre a mi sombrero, que no es panameño, sino ecuatoriano. Resulta y acontece que se hace con un material llamado ¨Palma toquilla¨ y que los científicos, (que lo complican todo) la llaman ¨carludovica palmata¨. Millares de estos sombreros elegantes, cómodos, veraniegos y otrora baratos, fueron exportados para los obreros constructores del canal de Panamá y llegó al máximum de popularidad cuando Roosevelt se apareció a pasar la revista correspondiente al área de construcción, que fue (como es lógico) profusamente documentada por la prensa internacional.
La ciudad ecuatoriana de Cuenca, posee la fama de producir la mayor cantidad, pero el mío no es de allí, porque el mío es mas fino y por ello es de Montecristi, que tiene el prestigio de hacerlos de la mayor calidad.
En las fotos viejas de mi Caracas rural, ya se veían sombreros de Panamá, luego durante la dictadura de Pérez Jiménez, los hombres trajeados se protegían e intentaban con éxito bajar su temperatura corporal, pero realmente, creo que fue glorificado, durante el siglo diecinueve y su venta internacional ha pagado revoluciones y campañas como la de Eloy Alfaro Delgado.
A mi admirado Álvaro Uribe, lo vi, en el interior colombiano con uno, poco mas usado y deformado, por las múltiples andanzas del demócrata.
En la vida he recibido regalos de toda índole, pero independientemente del valor monetario de ellos, siempre he visto con gentileza la actitud de aquellos quienes corren el riesgo de regalarme, no obstante, este regalo (mi sombrero), me llena de regocijo, por varias razones, entre las que están, el desinterés de Charito, (ella no sabe si soy millonario o un pobretón, si soy delincuente o un gran señor), excepción hecha de mi charla lúdica y pesada a la que con disciplina de una madre superiora, acepta entre las locuras del trasnocho de un escritor, que la atormenta con el café, lubricante del insomnio que lo hace funcionar con la dificultad propia de la toxina. Pero tengo una gran excusa, porque su esposo, (mi amigo John), toma mas café que yo, y ambos nos entendemos con la embriaguez correspondiente, ambos fumamos y nadie nos critica, ambos charlamos y todos quisieran compartir con nosotros, (pero no les dejamos), a veces, unos mas arriesgados interrumpen, pero son pateados con sutileza y se alejan arrastrando sus lástimas.
La más cercana historia del nombre de Montecristi, se refiere a lo que un cura párroco escribió, por cuanto la leyenda habla de un Señor de apellido Criste, que hizo su casa en la montaña.
Tengo a un amigo y eso es un tesoro y tengo un sombrero de Panamá, que es ecuatoriano, tengo a Charito y su finura y el olor de café y caro perfume que la envuelve en la delicia de su cultura y su garbo, propio de las damas antañonas que construyeron Montecristi en el siglo dieciocho.
En la provincia de Manabí, hay un sitio llamado ¨jipijapa¨ un nombre algo excéntrico a mi juicio, pero que ha dado su originario nombre a mi sombrero, que no es panameño, sino ecuatoriano. Resulta y acontece que se hace con un material llamado ¨Palma toquilla¨ y que los científicos, (que lo complican todo) la llaman ¨carludovica palmata¨. Millares de estos sombreros elegantes, cómodos, veraniegos y otrora baratos, fueron exportados para los obreros constructores del canal de Panamá y llegó al máximum de popularidad cuando Roosevelt se apareció a pasar la revista correspondiente al área de construcción, que fue (como es lógico) profusamente documentada por la prensa internacional.
La ciudad ecuatoriana de Cuenca, posee la fama de producir la mayor cantidad, pero el mío no es de allí, porque el mío es mas fino y por ello es de Montecristi, que tiene el prestigio de hacerlos de la mayor calidad.
En las fotos viejas de mi Caracas rural, ya se veían sombreros de Panamá, luego durante la dictadura de Pérez Jiménez, los hombres trajeados se protegían e intentaban con éxito bajar su temperatura corporal, pero realmente, creo que fue glorificado, durante el siglo diecinueve y su venta internacional ha pagado revoluciones y campañas como la de Eloy Alfaro Delgado.
A mi admirado Álvaro Uribe, lo vi, en el interior colombiano con uno, poco mas usado y deformado, por las múltiples andanzas del demócrata.
En la vida he recibido regalos de toda índole, pero independientemente del valor monetario de ellos, siempre he visto con gentileza la actitud de aquellos quienes corren el riesgo de regalarme, no obstante, este regalo (mi sombrero), me llena de regocijo, por varias razones, entre las que están, el desinterés de Charito, (ella no sabe si soy millonario o un pobretón, si soy delincuente o un gran señor), excepción hecha de mi charla lúdica y pesada a la que con disciplina de una madre superiora, acepta entre las locuras del trasnocho de un escritor, que la atormenta con el café, lubricante del insomnio que lo hace funcionar con la dificultad propia de la toxina. Pero tengo una gran excusa, porque su esposo, (mi amigo John), toma mas café que yo, y ambos nos entendemos con la embriaguez correspondiente, ambos fumamos y nadie nos critica, ambos charlamos y todos quisieran compartir con nosotros, (pero no les dejamos), a veces, unos mas arriesgados interrumpen, pero son pateados con sutileza y se alejan arrastrando sus lástimas.
La más cercana historia del nombre de Montecristi, se refiere a lo que un cura párroco escribió, por cuanto la leyenda habla de un Señor de apellido Criste, que hizo su casa en la montaña.
Tengo a un amigo y eso es un tesoro y tengo un sombrero de Panamá, que es ecuatoriano, tengo a Charito y su finura y el olor de café y caro perfume que la envuelve en la delicia de su cultura y su garbo, propio de las damas antañonas que construyeron Montecristi en el siglo dieciocho.
Tuesday, July 5, 2011
LA CARA DE JAUA Y MI MAESTRA DE PIANO
LA CARA DE JAUA Y MI MAESTRA DE PIANO
Aunque no lo crean yo estudié piano, el pentagrama de la vida y el ritmo de la democracia. Ella venía todos los miercoles y se sentaba estoicamente a ver mis torpezas con ese inmenso instrumento que me dominaba y me sigue dominando. Mi maestra de piano. Y digo maestra porque eso es mas que profesora, facilitadora, moderadora, en fin, que importa, sigo siendo igual de inepto en esa materia.
Recuerdo haber asistido a lo que titulé “ El beso de Dios” en uno de mis artículos, porque en el American Airlanes Arena, se presentó Marturet, dirigiendo la Sinfónica de Miami y yo estaba en primera fila y el silencio se rompió de repente y todo cambió en la escena y todos estábamos boquiabiertos, impresionados, sublimados, llenos de la sabiduría de no se cuales ancestros, pero había magia, había elegancia, garbo, admiración, prudencia, ecotimia positiva. Voltee a ver las caras de los presentes, siempre en busca de la maldad que me hace divertir en los experimentos sociales y no me sorprendí, porque eran las caras que esperaba!
Hugo Chavez llegó ayer, bajó del avión que nosotros le prestamos y lo estaban esperando Jaua, el Ministro de Defensa, el otro General, toda una comitiva de besadores, alabadores, aduladores y lisonjeros, pero cuando comenzaron a aplaudir la epopeya cancerígena, sus caras me recordaron a las personas del teatro. Poseían esa extrana expresión sublime que tal vez tuvo el indio Juan Diego, cuando la Virgen de Guadalupe se le apareció.
El abrazo fue una grán unción, las babas salían por las comisuras de sus labios y todos esperaban cantar el “ Alabaré” , pero no fue el momento porque el profeta tomó el micrófono primero y no los dejó hablar.
Como la Santa Biblia está escrita en parábola, el también copia el estilo y todo el país debe aprender la hermeneútica e interpretar los interminables cuentos que ya son mas, que los ciento cincuenta salmos y comenzó en la Academia Militar en sus cuitas de cadate y se traspoló a su época de Mayor y las babas de sus oyentes seguían fluyendo y el observaba con beneplácito la copiosa salida del fluido.
Ayer hablé con mi maestra de piano, me disculpé por mi falta de disciplina y mi aparente falta de amor al arte, pero le dije que ya no soy el mismo que ella conoció en nuestra común juventud, ahora soy un observador del profeta y sus historias, soy un lector de falsas noticias que he aprendido a leer entre las líneas del apocalipsis de un país que muere tan lento como Chavez.
Si alguna vez tocara el piano con cierta destreza, mi mejor premio sería conseguir esa mirada de Jaua en los ojos de mi maestra, pero como el único instrumento que toco con demostrada torpeza es mi laptop, me conformo con la grata conversación que sostuve con ella anoche y que demostró que nuestra amistad, nacida desde mi admiración a su talento y sensibilidad, continúa intacta.
Aunque no lo crean yo estudié piano, el pentagrama de la vida y el ritmo de la democracia. Ella venía todos los miercoles y se sentaba estoicamente a ver mis torpezas con ese inmenso instrumento que me dominaba y me sigue dominando. Mi maestra de piano. Y digo maestra porque eso es mas que profesora, facilitadora, moderadora, en fin, que importa, sigo siendo igual de inepto en esa materia.
Recuerdo haber asistido a lo que titulé “ El beso de Dios” en uno de mis artículos, porque en el American Airlanes Arena, se presentó Marturet, dirigiendo la Sinfónica de Miami y yo estaba en primera fila y el silencio se rompió de repente y todo cambió en la escena y todos estábamos boquiabiertos, impresionados, sublimados, llenos de la sabiduría de no se cuales ancestros, pero había magia, había elegancia, garbo, admiración, prudencia, ecotimia positiva. Voltee a ver las caras de los presentes, siempre en busca de la maldad que me hace divertir en los experimentos sociales y no me sorprendí, porque eran las caras que esperaba!
Hugo Chavez llegó ayer, bajó del avión que nosotros le prestamos y lo estaban esperando Jaua, el Ministro de Defensa, el otro General, toda una comitiva de besadores, alabadores, aduladores y lisonjeros, pero cuando comenzaron a aplaudir la epopeya cancerígena, sus caras me recordaron a las personas del teatro. Poseían esa extrana expresión sublime que tal vez tuvo el indio Juan Diego, cuando la Virgen de Guadalupe se le apareció.
El abrazo fue una grán unción, las babas salían por las comisuras de sus labios y todos esperaban cantar el “ Alabaré” , pero no fue el momento porque el profeta tomó el micrófono primero y no los dejó hablar.
Como la Santa Biblia está escrita en parábola, el también copia el estilo y todo el país debe aprender la hermeneútica e interpretar los interminables cuentos que ya son mas, que los ciento cincuenta salmos y comenzó en la Academia Militar en sus cuitas de cadate y se traspoló a su época de Mayor y las babas de sus oyentes seguían fluyendo y el observaba con beneplácito la copiosa salida del fluido.
Ayer hablé con mi maestra de piano, me disculpé por mi falta de disciplina y mi aparente falta de amor al arte, pero le dije que ya no soy el mismo que ella conoció en nuestra común juventud, ahora soy un observador del profeta y sus historias, soy un lector de falsas noticias que he aprendido a leer entre las líneas del apocalipsis de un país que muere tan lento como Chavez.
Si alguna vez tocara el piano con cierta destreza, mi mejor premio sería conseguir esa mirada de Jaua en los ojos de mi maestra, pero como el único instrumento que toco con demostrada torpeza es mi laptop, me conformo con la grata conversación que sostuve con ella anoche y que demostró que nuestra amistad, nacida desde mi admiración a su talento y sensibilidad, continúa intacta.
Sunday, July 3, 2011
EL MARCHANTE
EL MARCHANTE
Con notable preocupación observo a mis compatriotas en esa suerte de visión selectiva que desarrollamos los humanos (y que yo he desarrollado en el cada día mas catastrófico, caótico, antipático y arbitrario tráfico de la ciudad), como importan de manera creciente las conductas que otrora ponían en uso, en territorio patrio y que de alguna forma han hecho que aparezca como un furúnculo el gobierno que sufren allá, como consecuencia de su educación tercermundista. Sé que puede estar pensando que esto no le compete y es que así somos todos los humanos, sé que puede estar pensando de denigro de mi gentilicio, como si hubiese sido yo quien comete las infracciones de tránsito, pero le tengo una noticia: ¨yo no cometo infracciones de tránsito y me siento orgulloso de decirlo y escribirlo, corriendo el riesgo de que me acusen de arrogante, materia que me tiene sin cuidado ¨, pero era venezolano el individuo de la camioneta Mercedez Benz negra que se estacionó arbitrariamente , se bajó del vehículo, el cual dejó encendido, porque el fue a buscar un ¨momentico¨ a su hija, que estaba saliendo del colegio ¨Eugenia B. Thomas¨, era venezolana la Señora que violó el rayado amarillo de la 114 Av. Con la 58 St. y que paradójicamente conducía otra camioneta Mercedez Benz, pero de otro modelo ¿y que creen?, era compatriota el individuo que en el CVS trancó mi vehículo, porque el se bajó, solo un minuto y yo tuve que esperarlo ese minuto con mi peor cara, porque allí hay suficientes puestos para estacionar, pero la pregunta que cabe: ¿Por qué no violar la ley, si es solo un momentico?, la respuesta es que Ud. no puede hacerlo, porque viola los derechos de los que si cumplimos la ley, durante ese momentico, que no estoy dispuesto a regalarle.
Cuando pagamos los impuestos, todos (incluyéndome), nos quejamos, porque en honor a la verdad, da dolor trabajar tanto para pagarle al ¨Tío Sam¨ o a cualquier tío esa tajada de esfuerzo, pero resulta que en la ciudad no hay malandros, (aunque los ejemplos predichos dicen lo contrario)podemos salir a caminar con seguridad a cualquier hora y por eso soy testigo de los atropellos y tropelías que ocurren, porque me he convertido en un insigne marchante de las calles de Doral y puedo sentir el pulso de este conglomerado social , como también puedo ver el riesgo que corro, al enfrentarme siempre a las damas (no se porque siempre son mujeres), poniendo un mensaje de texto, o sacándose las cejas o maquillándose o buscando cualquier cosa imposible de conseguir en su inmensa cartera, mientras maneja y yo, caminando sin ningún tipo de defensa. Hablo de los impuestos porque espero que cuando me atropelle una de ellas, se de cuenta que me pasó por encima y use por vez primera el criterio, deje de hablar por su teléfono mientras maneja y en vez de gritar, pueda llamar a emergencias, para que me rescaten de las garras del mal vivir en una comunidad que percibo cada día mas difícil.
Me divierto cuando veo a la policía actuando en contra del mal entendido comportamiento ciudadano latinoamericano, al que debemos pisotear, hasta domesticarlo.
Con notable preocupación observo a mis compatriotas en esa suerte de visión selectiva que desarrollamos los humanos (y que yo he desarrollado en el cada día mas catastrófico, caótico, antipático y arbitrario tráfico de la ciudad), como importan de manera creciente las conductas que otrora ponían en uso, en territorio patrio y que de alguna forma han hecho que aparezca como un furúnculo el gobierno que sufren allá, como consecuencia de su educación tercermundista. Sé que puede estar pensando que esto no le compete y es que así somos todos los humanos, sé que puede estar pensando de denigro de mi gentilicio, como si hubiese sido yo quien comete las infracciones de tránsito, pero le tengo una noticia: ¨yo no cometo infracciones de tránsito y me siento orgulloso de decirlo y escribirlo, corriendo el riesgo de que me acusen de arrogante, materia que me tiene sin cuidado ¨, pero era venezolano el individuo de la camioneta Mercedez Benz negra que se estacionó arbitrariamente , se bajó del vehículo, el cual dejó encendido, porque el fue a buscar un ¨momentico¨ a su hija, que estaba saliendo del colegio ¨Eugenia B. Thomas¨, era venezolana la Señora que violó el rayado amarillo de la 114 Av. Con la 58 St. y que paradójicamente conducía otra camioneta Mercedez Benz, pero de otro modelo ¿y que creen?, era compatriota el individuo que en el CVS trancó mi vehículo, porque el se bajó, solo un minuto y yo tuve que esperarlo ese minuto con mi peor cara, porque allí hay suficientes puestos para estacionar, pero la pregunta que cabe: ¿Por qué no violar la ley, si es solo un momentico?, la respuesta es que Ud. no puede hacerlo, porque viola los derechos de los que si cumplimos la ley, durante ese momentico, que no estoy dispuesto a regalarle.
Cuando pagamos los impuestos, todos (incluyéndome), nos quejamos, porque en honor a la verdad, da dolor trabajar tanto para pagarle al ¨Tío Sam¨ o a cualquier tío esa tajada de esfuerzo, pero resulta que en la ciudad no hay malandros, (aunque los ejemplos predichos dicen lo contrario)podemos salir a caminar con seguridad a cualquier hora y por eso soy testigo de los atropellos y tropelías que ocurren, porque me he convertido en un insigne marchante de las calles de Doral y puedo sentir el pulso de este conglomerado social , como también puedo ver el riesgo que corro, al enfrentarme siempre a las damas (no se porque siempre son mujeres), poniendo un mensaje de texto, o sacándose las cejas o maquillándose o buscando cualquier cosa imposible de conseguir en su inmensa cartera, mientras maneja y yo, caminando sin ningún tipo de defensa. Hablo de los impuestos porque espero que cuando me atropelle una de ellas, se de cuenta que me pasó por encima y use por vez primera el criterio, deje de hablar por su teléfono mientras maneja y en vez de gritar, pueda llamar a emergencias, para que me rescaten de las garras del mal vivir en una comunidad que percibo cada día mas difícil.
Me divierto cuando veo a la policía actuando en contra del mal entendido comportamiento ciudadano latinoamericano, al que debemos pisotear, hasta domesticarlo.
Saturday, July 2, 2011
ME ATROPELLO CON SU BMW
ME ATROPELLÓ CON SU BMW
La bella Miami, es para vivirla con el silencio que sus jardines y anchas calles brindan. Es para caminarla, excepto en el down town al que considero que deberíamos colonizar nuevamente. Pero las amables calles del Doral, son siempre llenas del buen olor de las bien cuidadas flores y como paso tanto tiempo sentado escribiendo y leyendo, disfrutando a fin de cuentas, no deseo nunca manejar, a menos que sea estrictamente necesario, es tanto así, que por estar cerca de mi trabajo, me mudé de mi encantadora ciudad de Coral Gables, a la mágica mezcla de Dora and Albert, el matrimonio norteamericano que donó las dos primeras silabas de sus nombres a la ciudad y de allí nació DORAL.
Es la capital por excelencia para el campeonato anual del professional golf association(PGA), lo que dice mucho del nivel de vida del doralino, porque los campos del PGA, deben cumplir con altísimos niveles de calidad y diseno.
Me la compré con la firme intención de desecharla cuando me fastidie, así hago con casi todo en mi vida, (incluyendo algunas relaciones tortuosas), me costó $100 y creo que fué la mas robusta y también fea bibicleta que pude conseguir. No tiene cambios, no tiene frenos en el manúbrio, sino a la vieja usanza, en los pedales y debe pesar un poco mas que yo. Mi hijo, con cierta razón se niega a montarla, porque no quiere correr el riesgo de que lo vean a bordo de ella y puedan pensar que está arruinado.
Salí esa manana, como un prisionero de guerra de mi gimnasio, no había un solo poro de mi epidermis que no estuviese transpirando, barbado, desalinado y decidí ir al publix mas cercano para reabastecerme de los jugos naturales que pudiesen devolverme una cara socialmente aceptable. La temperatura lindaba los noventa grados farenheit y así lo hice.
Ya venía de vuelta, a la baja velocidad de mi avanzada edad, ella salió evidentemente apurada y “como manda la ley”, pegada a su celular por la oreja izquierda, en su lujosa camioneta BMW de unos $80.000, color plata como las canas de mi prudencia y al usar su oreja izquierda también miraba hacia allá, la senal de stop, es para uso de otros, hasta que su pensamiento mágico y su séptimo sentido le indicó que había algo extrano en su horizonte visual, algo que no debería estar allí, porque esa salida es de su propiedad, porque ella posee una blindada e inmensa camioneta que puede destruir a casi cualquier pendejo como yo y me llegó y yo salté sobre su capot y mi pesada y ahora querida bicicleta fue derribada, mal herida, pero nunca destrozada.
La abusadora, lo es tanto, que inmediatamente me culpó, de haber sido yó quién la tropezó, hasta que le sugerí que llamáramos a la policía a ver que opinaban ellos.
Confieso que es bella, madura de unos cuarenta anos, rubia a la fuerza pero le queda bien y tan argentina y abusadora como la Kirchner…lamento haberla mandado al diablo y me fuí conciente que estaba aterrorizada, infiero que al ver mi deplorable presencia o tal vez, porque la amenacé con la autoridad cuando me atropelló con su BMW.
La bella Miami, es para vivirla con el silencio que sus jardines y anchas calles brindan. Es para caminarla, excepto en el down town al que considero que deberíamos colonizar nuevamente. Pero las amables calles del Doral, son siempre llenas del buen olor de las bien cuidadas flores y como paso tanto tiempo sentado escribiendo y leyendo, disfrutando a fin de cuentas, no deseo nunca manejar, a menos que sea estrictamente necesario, es tanto así, que por estar cerca de mi trabajo, me mudé de mi encantadora ciudad de Coral Gables, a la mágica mezcla de Dora and Albert, el matrimonio norteamericano que donó las dos primeras silabas de sus nombres a la ciudad y de allí nació DORAL.
Es la capital por excelencia para el campeonato anual del professional golf association(PGA), lo que dice mucho del nivel de vida del doralino, porque los campos del PGA, deben cumplir con altísimos niveles de calidad y diseno.
Me la compré con la firme intención de desecharla cuando me fastidie, así hago con casi todo en mi vida, (incluyendo algunas relaciones tortuosas), me costó $100 y creo que fué la mas robusta y también fea bibicleta que pude conseguir. No tiene cambios, no tiene frenos en el manúbrio, sino a la vieja usanza, en los pedales y debe pesar un poco mas que yo. Mi hijo, con cierta razón se niega a montarla, porque no quiere correr el riesgo de que lo vean a bordo de ella y puedan pensar que está arruinado.
Salí esa manana, como un prisionero de guerra de mi gimnasio, no había un solo poro de mi epidermis que no estuviese transpirando, barbado, desalinado y decidí ir al publix mas cercano para reabastecerme de los jugos naturales que pudiesen devolverme una cara socialmente aceptable. La temperatura lindaba los noventa grados farenheit y así lo hice.
Ya venía de vuelta, a la baja velocidad de mi avanzada edad, ella salió evidentemente apurada y “como manda la ley”, pegada a su celular por la oreja izquierda, en su lujosa camioneta BMW de unos $80.000, color plata como las canas de mi prudencia y al usar su oreja izquierda también miraba hacia allá, la senal de stop, es para uso de otros, hasta que su pensamiento mágico y su séptimo sentido le indicó que había algo extrano en su horizonte visual, algo que no debería estar allí, porque esa salida es de su propiedad, porque ella posee una blindada e inmensa camioneta que puede destruir a casi cualquier pendejo como yo y me llegó y yo salté sobre su capot y mi pesada y ahora querida bicicleta fue derribada, mal herida, pero nunca destrozada.
La abusadora, lo es tanto, que inmediatamente me culpó, de haber sido yó quién la tropezó, hasta que le sugerí que llamáramos a la policía a ver que opinaban ellos.
Confieso que es bella, madura de unos cuarenta anos, rubia a la fuerza pero le queda bien y tan argentina y abusadora como la Kirchner…lamento haberla mandado al diablo y me fuí conciente que estaba aterrorizada, infiero que al ver mi deplorable presencia o tal vez, porque la amenacé con la autoridad cuando me atropelló con su BMW.
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