Search This Blog

Saturday, October 31, 2015

LA VIDA DE LOS DEMÁS


            LA VIDA DE LOS DEMÁS

            Una icónica película que me hizo realmente meditar sobre el comunismo y sus falencias, sobre el rastrero método de torturar sin golpes ni sangre de manera aparente, de nombre “LA VIDA DE LOS OTROS”, llevada a cabo en la Alemania Oriental antes por supuesto de la caída del muro de Berlín y desarrollaba las peripecias, entre otras, de la vida de un escritor, cuya máquina de escribir estaba catalogada con toda razón, como un muy peligroso instrumento contrarrevolucionario, pero lo que realmente era un arma letal no estaba en el instrumento sino en la mente activa del prenombrado escritor, quien dejaba pasar secretamente sus artículos ponzoñosos hacia la Alemania Democrática y libre.

            Ayer jugué al golf, con un muy querido colega, la verdad no es esa, destrocé el golf, nunca había jugado tan mal, pero ya hemos escrito acerca de eso, por cuanto el peor día de golf siempre será mejor al mejor día en la oficina.

            Al hidratarnos en el bar con un Arnold Palmer helado, mi amigo me refirió a otro en Argentina, cuyo inmenso yate se llama “Humildad Cero” y de alguna manera los escritores poseemos poca humildad, pero mucha sencillez; conceptos poco entendidos por la sutil frontera que los separa, pero procedo a explicar con sencillez mas no con humildad.

            No se puede ser humilde para escribir, porque iría esto contra la firme intención de que nos lea la mayor cantidad de personas posibles, iría contra la intención de crear polémica y matriz de opinión, puntos de encuentro o desencuentros, adversarios o aliados, por ello la sólida personalidad de quien se encuentra ya no frente a la máquina de escribir sino frente a su moderno laptop, no es compatible con la humildad, más si con la sencillez.

            Hablemos de sencillez, porque para una gran mayoría sonaría chocante el hecho de jugar al golf, cuando otros pasan mucho trabajo, pero con suma sencillez lo lamento, pero ¡ese no es mi problema! Lo sería si yo dejara de hacer desde la humildad lo que más me gusta para complacer a la envidia de la humanidad, que de paso no siempre es humilde, error, nunca es humilde, más, si envidiosa, de manera que nos encontramos en una disyuntiva interesante si hemos logrado ver la diferencia entre tan cercanos conceptos y líneas de conducta.

            Este señor argentino siempre saluda con la mano derecha como símbolo de victoria con los dedos índices y medio, pero parece esto un gesto de humildad, de paz y amor, pero sus amigos saben que significa lo siguiente: “el dedo índice: como viven los demás y el medio y más grande: como vivimos nosotros” interesante símbolo para quien entiende que nuestro destino depende tan solo de una persona: Usted, y por ello desde la humildad se pide al Gobierno una casita solidaria, un televisorcito, una camita, una neverita y el pobre pueblo humilde de la Venezuela hambreada, no entiende que ellos son los demás, mientras que la cúpula emergente son los nosotros que no solo no entienden de humildad, sino tampoco de sencillez.

           

           

No comments:

Post a Comment