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Sunday, May 20, 2018

DIÁLISIS EMOCIONAL


DIÁLISIS EMOCIONAL

            Sí, es una colisión controlada. La buscamos y la disfrutamos. Creo que mi primera colisión controlada fue cuando aterricé en el portaviones USS Theodore Roosevelt a bordo de un avión de la US Navy, un C2-A. Fue un golpe contundente que independientemente de los apretados cinturones de seguridad, al tomar el gancho, el cable y detener a la aeronave, me separé lo que calculo una cuarta del espaldar de mi silla.

            Luego, han venido otras colisiones controladas que han sido todas para bien, para mi crecimiento, para mi evolución, pero la más reciente, la presentación de mi novela (Volando en el ataúd), fue una que disfruté. Firmé más libros que las otras siete veces anteriores, la ecotimia positiva de mis invitados, las sonrisas de todos, lleno total, la exclusiva atención del lugar, la familiaridad producto de la literatura, la gente de los medios y podría seguir agregando y todos pensarán ¿y dónde está la colisión?

            El evento comenzó a las siete de la noche, aunque cuando llegué a las cinco y cincuenta ya había personas, comprando mis libros, pero estimando las diez, cuando terminé de firmarlos, me di cuenta que estaba exhausto y pedí a mis colaboradores salir por la puerta de atrás, sin despedirme.

            Al día siguiente me fui a la fuente energética que más se me da, me fui al mar, recapacitando, recuperándome de la colisión, del encantamiento amable, del cansancio de estar de pie atendiéndolos a todos en la medida de mis humanas posibilidades, pero pleno y guardé silencio por horas, me lo merecía, no hablar con ningún humano, ya había hablado por todo el año 2018, pero en este milenio el estar desconectado como lo estaba, produce estrés y a las once decidí ver la mensajería de texto y había uno no identificado que decía lo siguiente: “….soy Amelia, la viuda de Francisco Pereira…agradezco la dedicatoria que le has dado a mi muy amado y recordado esposo y hasta lograste trasladar mi mente al pasado…como buena lectora que soy, te has lucido…”

            No porque yo quisiera, sino porque la dinámica de la vida me lo había impedido, tenía más de dos décadas sin hablar con la viuda de mi amigo fallecido a bordo de un avión, porque no les he dicho que era el mejor de los pilotos aeronavales y esa falla en el motor, decolando, nos pegó a todos en el corazón.

            Me energizó inmediatamente y la llamé a España donde vive con sus tres hijos. Fue una verdadera diálisis emocional, purificadora, milagrosa y no tengo idea como consiguió mi número de teléfono, pero la verdad, no me interesa como suceden los milagros.

            Mi sangre se purificó, mi fe se consolidó, mi espíritu se nutrió, porque yo si creo en ellos, los veo todos los días, me pasan al lado y se detienen y ambos -los milagros y yo- nos sonreímos, porque entendemos, que somos almas divinas y luego, somos humanos.

            Francisco Pereira Resende, fue mi querido amigo y falleció a bordo de un ataúd que volaba en aquellos años de sueños y hoy se hace sentir su intervención, con esta llamada de su viuda que ha servido como una diálisis espiritual.

 

 

 

 Bernardo Jurado es escritor.

Su más reciente novela “Volando en el ataúd”, a la venta en Amazon

Y en las más prestigiosas librerías de Miami.

Monday, May 14, 2018

EL POZO DEL ORO


EL POZO DEL ORO

            Me preguntó el periodista: ¿y de donde sacas el tiempo para escribir, si trabajas todo el día?

            Yo le miraba con gratitud y le respondí.

            Otro, mi amigo Miki Mata, gran locutor y regente de la emisora “Aquí Kendall” me lo dijo hoy otra vez, arguyendo que lo hago porque fui militar y la disciplina es un hábito y nada más alejado de la verdad que eso.

            No se puede ser escritor con pensamiento en cuadrícula, al contrario, esto es arte y requiere de la flexibilidad. Pero les digo un secreto: soy un desordenado para los estándares de mi madre y por ello mi apartamento es todo blanco, para observar los detalles que puedan haber en esa suerte de quirófano donde vivo.

            La verdad es que lo de escribir es un hábito como el fumar, como el dormir siesta, como ver la televisión a una hora determinada o hacer ejercicios, déjenme que se los explique mejor, porque aparece en este párrafo la dichosa relación valor por valor que mueve a todos los humanos por igual y lo haré con una anécdota que leí hace ya más tiempo del que recuerdo: a principios del siglo pasado, en plena depresión económica en Estados Unidos, apareció la fiebre del oro que requería una licencia para la explotación. El improvisado minero, con cincel y martillo logró conseguir una veta y sacó todo lo que pudo hasta que pensó que perdía su tiempo al no tener una excavadora. Se devolvió a Minnesota de donde era; y con dinero de la familia y amigos compró una. Excavó y excavó hasta que se cansó y vendió todo a un dependiente por unos pocos dólares y este buscó a un ingeniero de minas que a los dos días consiguió a un metro de distancia de donde se había parado el minero, lo que se llama en el argot del oficio “el pozo de oro”

            Cuando se consigue una exigua veta, se debe excavar hasta el final, hasta el pozo, de lo contrario, solamente podrá hacer unos pocos dólares.   

            Lo que quiero ilustrar con esta anécdota es que si acaso es Usted un escritor, un pintor, un escultor, poeta o cantante y disfruta del oficio, posee la confianza suficiente para entender que su talento es la veta y que tendrá que trabajar duro hasta el final y que a la vez no sabe nunca a que distancia del pozo del éxito se encuentra, pues simplemente disfrute el camino, disfrute de la excavación, disfrute del ejercicio del oficio, hágase un experto, invierta muchas horas en pensar como hacerlo mejor y más fácil, pero nunca se detenga, porque pudiese Usted estar a un metro de conseguir lo que busca.

            No siempre estarás inspirado, pero siempre deberás ser disciplinado, ordenado, consistente y además deberás sonreír cuando las cosas no te funcionen como quieras, porque es un indicativo de ir en la dirección correcta. Ensaya, practica, inventa; y recuerda siempre, que los problemas no existen; solo hay soluciones que aún se encuentran ocultas.

Friday, May 11, 2018

PERIODISMO MÁGICO


PERIODISMO MÁGICO

            A diario pasan cosas que podemos ignorar, pero con el tiempo me estallan en la cara y me hacen despertar del letargo citadino o tal vez del apuro de esta vida, la verdad es ¡que no lo sé!

            Cuando hablo del letargo citadino me refiero sin dudas a la rutina, el llamado “Monstruo de Balzac”, pero así son las cosas, no las inventé yo y además de lo que si me declaro absolutamente culpable es de haber escogido la vida que ahora llevo y manténganse allí, porque lo que paso a contarles es para pensar: me comuniqué con la periodista Willma Hernández, del Diario las Américas de Miami y le mandé por mail le información que necesitaba para hacer la nota de prensa sobre mi más reciente novela “Volando en el ataúd”, en la página de cultura y letras, al pasar una semana, me entero que estaba en el exterior y otra periodista de nombre Camila me atiende con especial cariño, pero a las cuarenta y ocho horas, me informa vía email, que por motivos de asignaciones especiales, me remiten a una tercera e igual de amable, de nombre Gretel y allí me detuve, porque el primer capítulo de la obra se desarrolla en el bar de la Base Aérea de Aalborg en Dinamarca y lo titulé “En el bar de Gretel 1944”

            Le llamé por teléfono y le mandé el pdf de la obra y hoy volvimos a hablar, pero aquí viene lo mágico: “mis padres están encantados con su novela, se las di a leer porque mi hermano se llama igual que su protagonista, sí señor, se llama Hans” yo repregunté: ¿y es que acaso Ustedes son germanos? Porque ese nombre es de ese lado del mundo y su respuesta inmediata fue que son cubanos.

            Mis queridos lectores, Gretel de la novela ya ha muerto para el capítulo IX, por el inexorable y macabro paso del tiempo, pero a mí, esta causalidad   me tiene tan cautivado como a la Gretel del periódico.

            Recuerden, solo para ver milagros, hace falta detenerse, respirar, guardar silencio y observar, esto que ha pasado no es una casualidad, ¡de ninguna manera!, simplemente permítanse sonreír cuando entiendan que Dios mueve sus hilos y que nosotros somos sus marionetas, obedientes y sin voluntad.

            ¡Nadie podrá hacer una mejor nota de prensa para mi libro que Gretel!

 
 
Bernardo Jurado es escritor.

Su más reciente novela “Volando en el Ataúd” de venta en Amazon

 

 

 

Thursday, May 10, 2018

LA CAJA DE VALENTÍAS


LA CAJA DE VALENTÍAS

            Y entonces le preguntamos al Padre: ¿y cómo quisieras que fuera tu hijo?, pues todos sin excepción contestamos: quiero que sea una buena persona, (además le agregamos la redundancia), que sea honesto, que tenga capacidad para enfrentar a la vida, con hombría, con decisión, que sea honorable y próspero, ¡pero que disfrute de mucha salud!

            Ningún Padre arguye: que sea un buen matemático, un abogado famoso, un gran escritor, ¡ninguno!, porque eso no le corresponde a los padres, cada quien será lo que quiera y eso incluye a las apetencias sexuales.

            Paso a explicarlo mejor: Luis Castellanos quien es Doctor en filosofía pura, (como si hubiese una filosofía impura) y también es experto en la palabra; hizo en España un experimento con muchos jóvenes, al que llamó “La caja de valentías” con respecto al reforzamiento del lenguaje positivo, no para los demás sino para nosotros mismos.

            En primer lugar, como siempre lo había dicho sin conocer a Castellanos, el buen humor es primordial, prioritario y absolutamente necesario. Los jóvenes incluían por escrito en la caja puesta en el aula una frase que requiriera valentía: hoy voy a ser una buena persona, hoy voy a ayudar a los demás, hoy no me disgustaré con nadie, hoy voy a poner más atención a la clase, hoy recordaré con amor al hijo de puta de mi hermano y en esta última corregimos al deslenguado y lo pongo como ejemplo: el uso del humor al revés está prohibido porque como ya lo hemos escrito, el cerebro no tiene buen humor y si tu hermano es un hijo de meretriz, pues te salpica de igual forma y las palabras moldean tu conducta, tu destino, tus hábitos.

            “Cuida tus palabras para que ellas te cuiden a ti”, dice con toda propiedad Luis Castellanos, porque debemos reflexionar sobre el lenguaje para que todo cambie mágicamente. ¿No me creen verdad? Pero el subconsciente que es el que al final manda, es inducido por el lenguaje, por la repetición, por la sistemática manera en que decretamos y sigamos poniendo ejemplos: dedíquese solo a criticar a los demás, siempre tendrá la feliz oportunidad de conseguir malas cosas o cosas que a Usted le parecen malas, inapropiadas, fuera de lugar de las demás personas y su mundo será exactamente así: malo, fuera de lugar e inapropiado.

            La palabra NO, que a mí me encanta, es muy buena para cerrar puertas pero solo a los tóxicos, a los envidiosos a los conspiradores, mientras que la palabra SI, que me gusta más, es la llave a las iniciativas, a los nuevos ángulos de pensamiento, a las amistades, a la interrelación.

            En lo personal, jamás me acuesto sin recitar esa suerte de mantra hecha por mí, donde incluyo en primer lugar el agradecimiento hasta del agua caliente de la ducha, el aire que respiro, mi techo, el aire, todo, absolutamente todo, paso a mis planes laborales, sigo, con mi salud y la de los míos y así, creo un poderoso proceso neurolingüístico de positivismo y buena energía.

            ¡Lo que digas, lo convertirás!
 
 
 
Bernardo Jurado, es escritor.
 
Su mas reciente novela: "Volando en el ataúd", a la venta en Amazon
 

Tuesday, May 8, 2018

ESTA HISTORIA ME ENCONTRÓ A MI


ESTA HISTORIA ME ENCONTRÓ A MI

            En el golf hay un golpe, un perfecto golpe que te encontrará si posees un pensamiento sistémico, junto con un buen entrenamiento, lo mezclas con buena actitud y ¡ya!, te comes el campo, frente a la mirada atónita y la envidia de todos, pero si alguna causa externa, te llegara a sacar de foco, como podría ser una llamada a tu celular, pues, fácilmente dejaste que te perturbaran.

            Hoy en la mañana Ricardo Brown, el veterano periodista del Sur de la Florida, junto a la bella María Fernanda, tuvieron la bondad de entrevistarme en esta gira de medios que ahora hago para promocionar mi más reciente novela “Volando en el ataúd” y quiero recordar que mi admiración por Ricardo no es nueva, por cuanto él fue el brillante prologuista de mi libro “Esto también pasará”, por allá en el 2009, pero a lo que vamos: María Fernanda no se hizo esperar para preguntarme: ¿y qué es lo que realmente pasa en la mente de un escritor para poder discriminar con acierto una historia como esta, que pasó frente a los ojos de la mitad del planeta y a nadie se le ocurrió?

            Yo argüí, múltiples respuestas, traté de ser elegante, me hice el inteligente, inventé teorías, pero todas son pamplinas, porque nada pasó por mi mente, simplemente poseo un entrenamiento de años escribiendo para la televisión, la radio y la prensa escrita y esos años te dejan saber cuándo hay una historia que puede ser explotada desde los intereses psicológicos de todo humano y que tendrá por ende éxito.

            ¿Y la musa?, me preguntó con cierta inocencia.

            Ahora mismo cumplo con mi disciplinado hábito de escribir, yo no he pensado en este instante en la tal musa, porque no siempre podrás estar inspirado, pero si deseas ser escritor con cierto éxito, siempre deberás estar disciplinado, además, escribir no es un sacrificio, sino un placer.

            Si, son la muerte, el sexo y el amor, tres de los cuatros intereses del humano que toco en la novela: el sexo del protagonista con la hetaira del lupanar, que le da a la historia una sazón rica y debo confesar que fue uno de los capítulos más difíciles porque debemos movernos con ciertas limitaciones entre la prudencia y el erotismo, ¡muy difícil maniobra!

            El amor, porque la guerra saca del humano lo peor pero también lo más sublime, ¿o, es que acaso la mayor fábrica de héroes no sale de las guerras? Y no menos importante, la muerte, porque ese joven piloto de diecinueve años de edad, sabía bien que su entrenamiento no era el mejor, su avión estaba realmente maltratado de múltiples combates en el frente oriental y que con certidumbre volaba en un ataúd.

            Yo no busqué esta historia, yo no hice nada para que me subyugara, no intenté huir de ella cuando me atrapó, cuando me enamoró, me besó y sedujo, nada hice que no fuera ser un instrumento de sus personajes que crecieron solos. ¡Esta historia mis queridos lectores, me encontró a mí!

 

Friday, May 4, 2018

LA GUERRA EN BROMA


LA GUERRA EN BROMA

            No es una descalificación, pasó de verdad en 1940, cuando Hitler dijo frente a los micrófonos, en el momento en que sus tropas pasaban bajo el arco de triunfo de París: “Al fin, la bota alemana ha violado a la vieja prostituta francesa” duro esto, muy duro contra el orgullo y honor nacional francés, pero sucedió, como también la llamada “Guerra en broma”: “Después de la invasión alemana de Polonia en septiembre de 1939, Francia y el Reino Unido declararon la guerra al país invasor. Sin embargo, el Frente Occidental se mantuvo inactivo por más de siete meses, un período que se bautizó como la «guerra en broma», Drôle de guerre o «guerra ficticia”

            ¿Qué les parece si nos divertimos un poco?

            En una reunión de oficiales navales en la que se encontraba un británico, un francés y un norteamericano, el francés preguntó algo lógico desde el punto de vista histórico: ¿Por qué nos encontramos hablando en inglés, cuando es el francés el idioma diplomático? A lo que el britano, ripostó sin ocultar cierto disgusto: “estimado colega, hablamos inglés porque sin la participación nuestra en la guerra, en este momento estuviésemos hablando en alemán” y como es de esperar el silencio fue ensordecedor.

            Pues bien, a lo que vamos, sigamos divirtiéndonos, pero de verdad, que hoy es viernes y el cuerpo lo sabe, porque el Capitán de Fragata Reynaldo Ramírez Dala ha asumido la postura del francés en su guerra en broma, arguyendo disparos y valentías hasta el momento ocultas en un caso pasado el 20 de Noviembre de 1968, un caso interesantísimo para el derecho internacional marítimo.

            Me ha llegado por un correo denominado informador militar, regentado por el honorable Capitán de Navío Emilio de Rogatis. Pero a lo que vamos por favor, ya basta de rodeos y vueltas históricas, ya basta de desafueros y malos ratos.

            Yo me crié escuchando esa historia y en los primeros años de la Escuela Naval de Venezuela, nos la enseñaban nuestros queridos maestros, como una buena y profesional decisión de comando. Al salir franco ese fin de semana, busqué a mi Padre quien me enseñó los documentos originales y periodísticos del suceso. (Ya estamos entre 1979 y 1980)

            Trato de explicar el suceso del buque motopesquero cubano Alecrín, que posee aristas para hacer una novela encantadora, posee situaciones humanas degradantes unas y otras muchas, altruistas, como el caso de que los guerrilleros cubanos no querían comer por pensar que estaba envenenada la comida, hasta que el Comandante del Patrullero que les capturó, al enterarse de la novedad, fue al comedor en las instalaciones de la Infantería de Marina en Carúpano y antes de morder una pata de pollo, todos se abalanzaron sobre la bandeja, hambrientos y extrañados de comer el muy raro manjar.

            Han pasado muchos años Ramírez. Mi Padre ha fallecido y tú crees tener la razón. Hoy he hablado con el muy admirado CN Iván González Molero, quien era tripulación del Calamar P02 y ha ratificado lo escrito en los partes que poseo y tú no apareces por todo eso. Pues, como heredero auténtico de toda la documentación; yo te la cedo (la razón) con gusto ¡porque todos sabemos quién la tiene!

            No es bueno roer patrañas, porque tu reputación lo resiente.

            El Comandante al que aludo es mi Padre CN Bernardo Jurado Toro (QEPD)

            Me temo que tu guerra fue ¡UNA BROMA!

            ¡Pero por favor, diviértanse que hoy es viernes!

Monday, April 30, 2018

CANJE DE SOLEDADES


CANJE DE SOLEDADES

            Si, con los nuevos amores, intercambiamos, canjeamos nuestras soledades, pero también nuestras felicidades.

            Yo no te necesito para ser feliz, créanme, que no necesito a nadie para serlo y esta actitud puede sonarles poco menos que impertinente, pero no es así, porque ahora paso a explicárselos: de acuerdo al psicólogo Walter Riso, el amor eterno dura algo más de ciento ochenta días y yo creo que es así, mejor dicho, no lo creo, lo aseguro porque lo he puesto a prueba, entonces la pregunta no se hace esperar: ¿y para que buscamos otra relación?

            Me llama mi partner Jesús, que no es el de Nazaret, sino un gran pecador y excepcional relacionista público, para decirme que había comprado mi más reciente novela en Amazon y se consiguió con mis ocho libros, pero que había uno que le llamo mucho la atención, me refiero a “Esto también pasará, entendiendo los traumas del divorcio”

            -¿En qué tiempo escribes tanto?, ¿tú no trabajas?, ¿tú no haces más nada?

            -Si Jesús, trabajo y hablo por teléfono, hago ejercicios a diario, me baño, llego temprano a mi oficina, a veces navego a vela, juego golf los miércoles y además trato de tener todo el sexo que pueda, ¿Por qué?; y simplemente no me contestó, porque infiere que le miento.

            Yo soy una persona tan imperfecta, que hasta mi madre me lo ha dicho. Se queja de mi carácter, pero no puede ser de otra manera, porque soy y seré su hijo problema. Mis otros hermanos, (a los que ella sin lugar a dudas quiere menos), esos si son perfectos, profesionales, decentes y amables y la cuidan con denuedo, pero está muy preocupada porque soy escritor y ella vivió con uno más disciplinado que yo y entiende del canje de soledades, porque simplemente no se puede escribir en una discoteca o con pendejos hablándote al lado, se requiere soledad, la mejor compañía de este bello oficio, de manera que entonces les pregunto a Ustedes, mis lectores: ¿no creen que es un intercambio, un canje, un trueque de soledades la imperfecta vida del escritor y la solitaria y silenciosa vida del lector? ¡Por supuesto que lo es!

            Pero es que la soledad es como los cadáveres a la policía, todos tienen algo que decir, todos poseen una huella que delata el delito, el abuso y el maltrato de alguien de la sociedad. Por los momentos, esto de escribir es un placer casi clandestino, que es como son buenos los placeres, es una zona oscura, sombría donde algunos se esconden para tapar sus falencias, pero yo no, así soy; y las que me quieran serán recibidas con toda consideración. Si, esto es una suerte de placer ventral, abdominal, que es precisamente donde los placeres son más escandalosos.

            Cuando ella viene a visitarme, siempre nos vemos con extrañeza, una encantadora extrañeza que aviva la invención, que hace explotar las iniciativas, que permite los espacios individuales, que atascan las palabras, pero que en definitiva es un excepcional canje de nuestras propias soledades.