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Tuesday, November 19, 2019

LA HERENCIA ENVENENADA


LA HERENCIA ENVENENADA

            Si hubo gente en la marcha, pero NO tanto como la vez anterior.

            Guaidó es un traidor, porque no hizo esto o aquello de acuerdo al criterio del venezolano, que siente que sabe más, ¡que me temo que son muchos!

            Otro más valentón podría decir: “si yo fuera Guaidó ya habría ido a Miraflores y hubiese sacado a patadas a Maduro”

            ¿Y para que seguir haciendo marchas y movilizaciones?

            “Yo no pienso seguir en esto, hasta que conozca el plan”

            “Guaidó colabora con el Gobierno porque no han intentado matarlo”

            Estimados compatriotas venezolanos, voy contra Ustedes y eso incluye a aquellos a los que detesto, o sea a cualquier seguidor del absurdo, de la falta de criterio y de la violencia, déjenme desarrollar al menos una de las sentencias anteriores porque hoy haré una entrevista con Oscar Haza, precisamente para hablar de cómo conseguirle el acomodo a los venezolanos:

            ¿Entonces no te pareció a ti, que el número de asistentes fue profuso? ¿Y tú quién eres, cual fue tu participación en la planificación?  ¿Chequeaste las fotos satelitales,  o es tan solo la impresión de tu corta visión, desde la trigonometría de tu altura? Y me fastidie de explicar a los fanáticos del desastre, porque yo no hago cruzadas.

            Ya lo he escrito en este espacio en un artículo que puede buscar con el nombre de EL SILENCIO DE LOS CARTUJOS y yo le comprendo, claro que lo hago, pero no por eso debe Usted caerle a golpes al único líder que puede o al menos intenta darle una solución al país, porque me he conseguido con chavistas que ahora critican a Guaidó como si la responsabilidad toda fuera del Presidente Guaidó y no del tonto chavista que ahora lleva más golpes que una gata ladrona.

            Mi admirado Francisco Herrera Luque, escritor iluminado, en su obra “La huella perenne” asegura algo que yo suscribo palabras más palabras menos: el problema del venezolano es que lleva en un solo cuerpo, la habladera de pendejadas del español, la flojera del indio y la sumisión del negro.

            ¡Dios!, que herencia envenenada esta, que esquizofrenia la que nos ha tocado al mejor estilo de Felipe el hermoso y Juana la loca, pero algo debemos hacer, porque debemos sublevarnos contra esta genética que ya hundió a Cuba, lo logró con Venezuela y ahora va por el resto de Latinoamérica, mientras los españoles siguen dándonos el ejemplo en hablar pendejadas.

            Esta es una herencia envenenada que tenemos el poder de no aceptar, pero me temo que el sacrificio de algunos venezolanos, no está siendo reconocido por algunos, que nada han hecho, nada han apostado, contribuido, agregado, de manera que honremos a quienes meten el pecho a las balas, porque estando en sus zapatos tienen como humanos la pregunta de si sus riesgos merecen a ciudadanos tan desagradecidos y desconsiderados. No olvidemos a Oscar Pérez, no olvidemos a los muchachos a quienes les dediqué mi obra “La fragancia de la rebelión” porque probablemente el enemigo desea que los buenos decidamos no luchar, nos dividamos, desconfiemos de los nuestros y atomicemos este movimiento, ya internacional, que ha costado tantas vidas.

 

Sunday, November 17, 2019

UNA VISIÓN ILUSIONANTE.



UNA VISIÓN ILUSIONANTE.

            Mi abuela pedía vida hasta verme graduado, luego lo hizo con mis otros cuatro hermanos, como si graduarse fuera garantía de éxito, pues lo era, o al menos era lo más cercano a la seguridad y le fue bien, falleció pasados los noventa años de edad.

            Una educación venezolana de la “cuna a la urna”, luego te retirabas con algunas monedas ahorradas, casa pagada si acaso fuiste previsivo, porque la venta era que el sistema ya lo había previsto por ti y te llegabas a sentir seguro, querido por el sistema, eras un gran abogado o habías participado como ingeniero o arquitecto en el gran proyecto tal o cual y lo decías y te ufanabas y te admiraban porque el sistema te había escogido para que fueras su empleado, su asalariado y cada vez te daban más responsabilidad y la familia de tu novia te veía como un buen partido para su hija, porque era empleado del gobierno o de alguna empresa estatal, porque ejercías en aquel escritorio de abogados famosos que ganaba todos los difíciles y más sonados casos, mientras suavecito te iban ensenando como y a quien engrasar con coimas que abrieran las puertas y algunas piernas.
            Lo digo con propiedad porque yo fui uno de ellos, me sentía el más eficiente, el que más ganancias daba para el sistema, trabajaba sin descanso, sin horario, era el más responsable, asumía con gusto los mayores y más riesgosos retos, mientras el bendito sistema me sacaba dinero de mi bolsillo, lo usaba, lo multiplicaba y todo era para mí pensión de retiro, pero sin intereses o al menos pocos intereses que me hicieran guardar silencio y al no tener tiempo, ni siquiera para mi familia, pues no preguntaba porque confiaba en el sistema y todo era una visión ilusionante.

            Esa educación desde la cuna a la urna o a la fosa donde me enterrarán espero que cuando muera, no antes, por favor, la dejé atrás en el exilio y le agradezco al sistema que me haya educado, disciplinado y de alguna forma torturado a punta de palos, porque aquí apliqué lo que bien aprendí: si algo no sabes, estudia, averigua, piensa, busca información, prepárate.

            El sistema te sugiere que vivas del sueldo, otra actividad se ve como pecaminosa, turbia, irregular, pero aquí, en los Estados Unidos es al contrario, gracias a Dios y la democracia y entendí que debía corregir mi mente estructurada, por la de empresario y como no se puede dar lo que no se tiene comencé por mí y mi crecimiento personal. Quería ser escritor, se me daba bien, pero tenía que comer y dupliqué mi esfuerzo. Rompí todo nexo con el sistema, (no con mis colegas) y no descansé, porque cualquiera de ustedes queridos lectores poseen las tres cosas que apliqué y que ahora doy con gusto: un irrenunciable deseo de éxito, una fe absoluta y un plan y sigo trabajando porque me temo que aún no llegamos a donde queremos y movemos las velas no el barco, porque los vientos rolan y nos adaptamos.

            Rompan con la visión ilusionante de la seguridad y den la bienvenida a la incertidumbre, al riesgo sin locura, a la disciplina, al trabajo consciente y reinvéntese, mientras disfrutan el camino a la urna.

 

Bernardo Jurado es el autor de “Divinos, luego humanos” y ocho libros más, todos a la venta en Amazon y las más prestigiosas librerías de Miami y del mundo.

           

Friday, November 15, 2019

ADMITE vs. ASUME



ADMITE vs. ASUME

            No son lo mismo, de ninguna manera.

            Cuantas veces habremos escuchado o peor aún, hemos usado aquella frase de estudiantes: “es que el profesor me reprobó” y resulta que nada habíamos estudiado, nada sabíamos y menos entendíamos de la materia, de manera que admitimos con cierta obediencia el dictamen justo del profesor, pero no asumimos nuestra culpa.
            Podremos también recordar al tonto de Hugo Chávez y los más tontos aun que le escuchaban hasta por seis horas sus insulsos discursos, admitir falencias, fallas terribles, discordantes e inaceptables y acto seguido quitarse toda responsabilidad, llamando al aire al ministro correspondiente para pedirle cuentas ante el país, como si el no fuera el Presidente, como si él fuera una suerte de fiscal, supervisor de obras, controlador del gasto y lo peor es que los jerarcas en cuestión robaban a cuatro manos y estaban totalmente dispuestos a ser sodomizados en televisión.

            La diferencia entre las dos palabras radica en una tercera, “responsabilidad”

            Tu abuso se acaba cuando yo pierdo el miedo. El conflicto jamás podrá prosperar sin tu participación y lo sucedido en Bolivia me ha abierto aún más las pupilas para entender que Evo, el Doctor peludo honoris causa, ha entregado la presidencia porque los militares decidieron no sostenerlo sobre sus hombros y yo he estado mucho tiempo en esas filas de militares, aunque ya tenga casi la misma cantidad de años de retirado y paso a explicarlo mejor: los militares venezolanos han decidido ser víctimas y han perdido la noción de que antes de serlo son ciudadanos y han aceptado al victimario, le han protegido con su silencio cómplice y por ello le dan una migaja que nada sirve. Sigo explicándolo: cualquier persona en cualquier país del planeta que gane $2 diarios está en pobreza y las tres cuartas partes del planeta vive con eso, de manera que el sueldo para considerarse pobre en los Estados Unidos sería uno de multimillonario en Venezuela, calculado en $22.000 al año, pero muchos de estos individuos probablemente se sientan contentos con los seis dólares que ganan al mes, más una caja de comida, más un bono por vacaciones, un hospital en ruinas, unos buques que no navegan, unos cuarteles que parecen cárceles africanas y una moral de saqueo.

            En lo personal salí de esas filas por propia solicitud, porque siempre quise ser el protagonista de mi vida y asumir la responsabilidad ante mis hijos de mis buenas y de mis malas acciones y creo que no solo es una mala acción sino una detestable, reprobable e impresentable acción el continuar en las Fuerzas Armadas del narcótico, el pillaje y la indolencia, vegetando y esperando la limosna de un Comandante en Jefe que les odia, les aborrece y en sus sueños más oscuros guarda la posibilidad de que se les subleven o ¿es que acaso no se han puesto en sus zapatos? ¿Es que acaso él no se ha visto perfectamente reflejado en el espejo de Evo Morales?

            No hizo falta la violencia, tan solo quitarle el apoyo y pasar a la acera correcta de la calle del futuro.

            No, no es lo mismo admitir que asumir.

 

 

Bernardo Jurado es el autor de “La fragancia de la rebelión” y ocho libros más, todos a la venta en Amazon y las más prestigiosas librerías de Miami y el mundo

 

EXTRAÑOS CIRCUNLOQUIOS


EXTRAÑOS CIRCUNLOQUIOS

                        Cualquier organización seria debería expulsarlos, debería llevarlos a buen resguardo a la cárcel o peor aún, deportarlos con una fuerte patada por el procto. Ya sé que seré atacado y con gusto supremo recibiré la afrenta, pero mi derecho a expresarme basado en la ley no es menor al suyo y allí voy:
            Llegan los cubanos o venezolanos milenials a Miami, ya vestidos como unos raperos infames, producto de lo que los otros cubanos o venezolanos, (los de verdad) le mandan como remesa y por supuesto solicitan ayuda del gobierno ipsofacto, hacen la trampita correspondiente, intentan mentir al sistema, solicitan asilo, o cualquier otra artimaña que les permita tiempo por aquí, por supuesto vivirán con la tía en Hialeah y se creerán con derecho a todo, al pasar el tiempo, cuando las aguas se aclaren volverán a Marianao o a Maracaibo de vacaciones, pero acaso ¿no eran perseguidos políticos? ES ESTO UN EXTRAÑO CIRCUNLOQUIO.
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            Vemos que en Chile, saquean iglesias, la incendian, golpean y atacan a la fuerza pública, en una agencia de carros nuevos rompen los vidrios, sacan vehículos y los destruyen, van como Atila, el rey de los hunos y la policía expectante les observa, con orden de no intervenir. Imaginen que han entrado a un cuartel, si, la escuela de ingenieros del Ejército y la orden es no disparar, por aquello de los derechos de los infames y me vuelvo a preguntar: ¿no es esto un extraño circunloquio?
            Debemos entender los ciudadanos de bien que ¿los derechos de los pillos valen más que los nuestros?
            Aquí en los Estados Unidos yo pago impuestos y eso hace valer mis derechos mucho más al que no lo hace y la fuerza pública se impondrá con toda su fuerza para resguardar la ley y el orden y yo les aplaudo, les acompaño, les felicitaré si acaso a un violento saqueador le meten algunos gramos de golpes y le llevan ante la justicia a la que todos estamos subordinados y debemos ser obedientes.
            Me ha llegado un video donde a una dama que se dice es la hija del General Augusto Pinochet, la golpean con odio, la llenan de pintura, la insultan, ante la impávida mirada de ciudadanos que observan en una pieza el espectáculo, pero no se meten, no llaman a la policía ante la violencia de los ignorantes y por ende se hacen cómplices y ante este extraño circunloquio, yo me vuelvo a preguntar: ¿Qué desean realmente los insurgentes? Caos tal vez, ¿desean la destrucción de un país decente?, pero peor aún ¿Qué desea el presidente Piñera? ¿Volverá a pedir perdón? O sea, ¿quiere decir esto que si yo estoy en desacuerdo con algo, estoy en mi libérrimo derecho de destruir la propiedad privada o pública?
            Pueden pecharme de arbitrario, de maluco, de unilateral, pero yo no violo las leyes y punto y al que lo haga soy yo el que lo pecharé y cuando digo esto incluyo a los pusilánimes mandatarios que quieren estar bien con Dios y con el diablo.
            Ante estos extraños circunloquios, yo solo quiero estar bien con Dios.

Bernardo Jurado es el autor de "La fragancia de la rebelion" y ocho libros mas, todos a la venta en Amazon y las mas prestigiosas librerias de Miami y del mundo.
           
           

Tuesday, November 12, 2019

EL MORDISCO A LA MANZANA


EL MORDISCO A LA MANZANA

            Si, lo recordarán, fue Eva la que impulsó bajo amenaza a Adán a morder la manzana, probablemente sucedió algo como esto, que a todos los adanes nos ha podido pasar: “si no muerdes la manzana, no hay de esto, ni de aquello” y por supuesto ¿Qué puede pasar, si tan solo es una manzana?

            Podríamos inferir que Adán cayó bajo las redes seductoras de Eva, fue Eva la de la maléfica idea de desobedecer al creador y por supuesto por ese motivo dejamos el paraíso y tuvimos que lidiar con los comunistas que querían la manzana, querían que todos estuviésemos jodidos, también que no hubiese manzana para compartirla de a poquito, mejor si talamos todos los árboles para que entiendan la verdadera esencia de la igualdad y los castigos previstos a todos aquellos que aquí en la tierra quieran comer manzana y además los comunistas no creen en esta fábula bíblica, ¡bien hecho!, espero que ahora se jodan, sobre todo tu Eva y a ti Adán por falta de carácter ¿Quién es es el hombre de la casa?, perdón ¿Quién es el hombre del paraíso? La falta de personalidad también se paga Adán y muy caro, por eso, voy a dedicarte un castigo supremo, voy a inventar la figura de la “suegra” o ¿es que acaso no te habías dado cuenta que la tal Eva no tenía mama? Ahora serán dos, conspirando, chismeando, criticándote a tus espaldas, exigiendo a nivel de murmullos, exigiendo que entregues la presidencia a ellas, todo el poder y el sueldo, todas las manzanas.

            Podríamos inferir entonces que los hombres de alguna forma estamos orgullosos de Adán, creo que merece nuestro respeto, por su honestidad, su probidad, su hombría al asumir la culpa de haber mordido la manzana, ¡si señor! Ese es un varón y todos sin excepción deberíamos ponerle como segundo nombre Adán a nuestros primogénitos, sí, creo que lo merece: Bernardo Adán, Alfredo Adán, Luis Adán, Carlos Adán, ¿pero coño ponerle Evo? Ya eso es envidia, odio contra ese niño.

            En defensa de nosotros los calvos, todos democráticos, amables, cariñosos, inteligentes, pues debemos recordar al Presidente Rómulo Betancourt, como no hacerlo con el Presidente Raúl Leoni, Carlos Andres Perez, en materia internacional mi admirado Winston Churchill, todos unos Adanes, pero en materia de Evos debemos recordar a Stalin, Hitler, Chávez también tenía su pelo completo, ni hablar del peludo Che Guevara, el mismo Fidel Castro pero en el caso de Evo Morales cuando el pelo le sale a una escasa pulgada por encima de la ceja, ya es mucho decir.

            Debemos recordar que Evo fue un tira piedra, nada estudio pero es doctor honoris causa creo que seis veces, además modificó la constitución para que solo se pudiese ser presidente de Bolivia por dos periodos, excepto él y allí se le salió lo de Eva, hizo un reciente y evidente fraude y debemos recordar que tiene trece años en el poder y podrán los amables lectores inferir que estoy acortando caminos tortuosos de sangre y abuso.

            ¡Evo fue el que mordió la manzana!

           

Saturday, November 9, 2019

NUEVAS NOSTALGIAS


NUEVAS NOSTALGIAS

            Termina siendo como una suerte de morral, lleno de piedras, que se lleva con cierto gusto si tu vida ha sido medianamente amorosa, honorable, honesta, pero como todos bien sabemos, sin excepción tenemos en alguna parte del bolsillo al miserable que intentamos domesticar, educar, disminuir. Es ese Jean Val Jean de Víctor Hugo en aquella edición en cuero, con letras en oro que tuve en mi biblioteca en Valencia, Venezuela; y que en materia de contenido, algo más práctico para estas latitudes benditas, pues, poseo en edición barata aquí en Miami, pero muy manoseada, releída, para siempre acordarme, para siempre despertar la virtud, si acaso poseo alguna.

            Si, aquel libro, lo había comprado para mis hijos y sus páginas eran en una suerte de papel muy ligero, bíblico, delgado y cuasi transparente, excelente al tacto, como lo fue la conversación de anoche.

            Anoche, si, esa noche de risas y vino donde abordamos esas extrañas vías que siempre tiene la caligrafía, porque son ellas una buena manera de pensar. Mis cultos amigos ¡Cuánto les quiero!, porque yo no los escogí ni ellos a mí, fue una combustión espontánea y son la personificación del privilegio, porque los vecinos son como la familia, simplemente esperamos que salgan buenos y amables, cariñosos y respetuosos, educados y buena gente y así son ellos, porque me mudé sin saber nada a esa bella casa y les conocí: al frente Simón y Cecilia de quienes ya he escrito y al lado Evelyn y Néstor, silenciosos, amables y queridos.

            Creo que pasaron catorce años y anoche vinieron a visitarme, a despertar esas nuevas nostalgias de tiempos vividos juntos, de recepciones y conversaciones lejanas y divertidas, en fin, de aquel ejercicio de re-encender la fogata que aún vive; y bebimos vino español y tuve el privilegio de intentar cocinar para ellos y cenamos y conversamos bajo el manto de Gracián de Aldereté cuando dijo: “La noble conversación es un intercambio de corazones” y claro que intercambiamos nuestros afectos ¿Cómo no hacerlo, si les quiero tanto?

            Miren esto que he conseguido: “Donde reina el amor, sobran las leyes”, Platón; y ayer conversamos sin agenda, sin empaches, sin hablar mal de nadie, como lo hacemos las personas convencidas del poder de la palabra y el cuido de ellas, para podar nuestra psiquis, bueno, corrijo, ¿Cómo hablar bien de lo que pasa en Venezuela?, pero hicimos un alto, un receso en la barbarie y el Holodomor.

            Los Doctores Néstor y Evelyn Sánchez vinieron anoche y fue un privilegio. Vinieron y cumplieron estrictamente con lo descrito por Truman Capote: “El amor y el aprecio por no tener geografía, no conoce límites”

            Anoche, memorable y sentido encuentro, salimos en nuestras mentes a buscar nuevas nostalgias, simplemente como un sano mecanismo de defensa, para que no nos atrape el pasado.

            Gracias por visitarme, mis siempre queridos y fraternos amigos.
Bernardo Jurado es el autor de "Divinos, luego humanos" y ocho libros mas, todos a la venta en Amazon y las mas prestigiosas librerías de Miami y el mundo.

Sunday, November 3, 2019

LAS BUENAS TARDES PERDIDAS


LAS BUENAS TARDES PERDIDAS

            Que rica y divertida fue la reunión de anoche, aunque manejé cuarenta y tres largos kilómetros por las impecables autopistas de Miami hacia Broward County a unas ochenta millas por hora, con la atmosfera interior de mi vehículo controlada, escuchando esa emisora de jazz que me cautiva y me hace recordar mis tiempos en la a veces bucólica New Orleans. Fue una cata de whiskies, el primero que probé tenía veinte años de añejamiento, pero la conversación, la grata y culta conversación, sobre todo con el que infiero es el alter ego del admirado novelista cubano Leonardo Padura, mi culto y amable amigo Nicolás, que vive en Coral Gables. Fue memorable, excepto porque llegué a mi cama a las dos de la madrugada, para levantarme como siempre, a las seis de la mañana porque mi cuerpo así lo exige, es esa disciplina autoimpuesta que cualquier día mandaré al carajo, pero es que no conozco otra manera de tener éxito y miren que la ando buscando.

            Me fui a la mar y el día estaba como una obra  de Monet y ella con ese sombrero glamuroso y ese traje de baño que alborota mi desenfreno, pero así fue, sentados en las sillas de playa, decidí caminar por más de cuarenta minutos y amaneció el domingo y me levantó el hambre, pero la hora había cambiado y mi riguroso desayuno era una hora después, o tal vez antes y fui a tres restaurantes todos abarrotados de hambrientos hasta que conseguí mesa en el cuarto de ellos y mis huevos fritos tardaron cuarenta minutos en llegar y mi humor era por decir lo menos, canino y feroz, pero comí. Fui a abastecer mi casa de comida para la semana y en el automercado se había caído el sistema, solo aceptaban dinero en efectivo y ¿cuándo se ha visto que en los Estados Unidos, o al menos en Miami, pase eso? y con los escasos doce dólares que llevaba, al menos compré lo mínimo indispensable y mi mal humor se acrecentó.

            Me llegó un texto informando la muerte de una amiga de parte de otro amigo y la llamé y mi humor cambió de disgustado a arrepentido y al repicar el teléfono ella misma me atendió y me volví a disgustar, no porque estuviese viva, sino porque me había estresado aún más de lo que ya estaba, sin motivo alguno y decidí correr a mi casa a enclaustrarme, a leer o escribir, porque mercurio debe estar en retrógrado, porque a los chacras le deben faltar lubricantes, porque el karma estaba exaltado, porque la nube de la mala suerte me estaba rondando, ¿Qué se yo, porque me vine a casa y pasé doble llave a la puerta?

            Pues no hice nada, solo ver televisión, películas tontas como las que me gustan, no aprendí nada, decidí ser indisciplinado, medio tonto, un poco nulo, como este artículo y he llegado a la conclusión de que ha sido una buena tarde, pero absolutamente perdida.